Venezuela: Una asamblea con dos presidentes

Nicolás Maduro. Venezuela convulsionada. Foto: Ariana Cubillos

CARACAS (Proceso).- El pulso de poder entre Nicolas Maduro y Juan Guaidó llegó a una nueva dimensión la última semana, con el inicio del año parlamentario en Venezuela. El panorama político parece complicarse cada vez más y una nueva dicotomía se suma a la crisis institucional que vive el país sudamericano.

Dos diputados aseguran presidir el Parlamento: uno es reconocido por Maduro, el otro es Guaidó.

A la par sigue funcionando la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente (ANC) ordenada por Maduro en 2017 para redactar una nueva Constitución, pero que en la práctica ha sido un suprapoder para contrarrestar al Parlamento, de mayoría opositora, que es reconocido internacionalmente.

El domingo 5 correspondía la elección anual de la junta directiva de la Asamblea Nacional (AN). Este es el último año del periodo constitucional del Congreso elegido en 2015. La fecha estuvo precedida por acusaciones de sobornos que habría hecho el régimen de Maduro a diputados que militaban en la oposición.

En un confuso acto, entre golpes y gritos en el hemiciclo, parlamentarios alineados con Maduro designaron presidente de la AN a Luis Parra, un diputado poco conocido hasta hace un mes, cuando una investigación periodística reveló presuntos nexos con el chavismo, tráfico de influencias y participación en un esquema de sobornos y corrupción, junto a otros diputados.

“Votamos a favor del diputado Parra porque no estábamos de ninguna manera dispuestos a votar por el diputado Guaidó, porque ha hecho del desacato un modo de vida y un modo para recibir gigantescas cantidades de dinero que le mandan desde EU para supuestas ayudas humanitarias que aquí no se saben a dónde van a parar (…) además siendo objeto del protagonismo de un escándalo gigantesco como nunca se había visto de corrupción en el Parlamento”, dice a Proceso el diputado chavista Francisco Torrealba.

Agrega que votaron por Parra pero no significa que lo vayan a respaldar el resto del periodo. “Nosotros sólo votamos por el diputado Parra para no votar por el diputado­ Guaidó”, afirma Torrealba, quien ejerce funciones tanto en la AN como en la ANC y también es jefe de fracción del Bloque de la Patria, que reúne a las fuerzas políticas que respaldan Maduro.

Parra perteneció al partido opositor Primero Justicia, pero fue separado de la militancia al conocerse las acusaciones.

Y mientras se consumaba la designación de Parra, en las adyacencias del Palacio Federal Legislativo –las imágenes le dieron la vuelta al mundo– las fuerzas de seguridad del Estado le impedían acceder al hemiciclo a un grupo de diputados. Guaidó entre ellos.

Y esa militarización del Congreso viola la Constitución, indica a la reportera el periodista especializado en la fuente política y electoral Eugenio Martínez.

“Supone una violación de los artículos 136, 137 y 187 de la Constitución, pues el ingreso al Parlamento no compete a la Fuerza Armada ni a la Policía Nacional; corresponde únicamente a la propia Asamblea Nacional”, señala.

Lo que viene

El politólogo Piero Trepiccione sostiene que la prioridad de la AN debe ser mantener la legitimidad democrática y, con base en ella y en el reconocimiento internacional, fortalecer el contrapeso necesario para impulsar una transición política en el país.

“Es una tarea nada fácil, pero es una figura a la que hay que cuidar porque es la que garantiza la alineación internacional, que ve con mucha preocupación lo que sucede en Venezuela. Por eso, la AN tiene un rol especial en el mantenimiento de las esperanzas del pueblo venezolano para favorecer el cambio político”, dice a Proceso.

La elección de un nuevo Poder Electoral parece ser uno de los grandes objetivos de los acuerdos entre la disidencia opositora y el chavismo, que el año pasado confirmaron la denominada Mesa Nacional de Diálogo, instancia en la que la oposición actual no participa.

“La Asamblea de Parra, con el aval del chavismo, seguramente se va a enfocar en la designación de un Consejo Nacional Electoral, pero va a estar muy alejado de lo que ha exigido la comunidad internacional: que ofrezca garantías para un proceso competitivo y que se respeten las garantías políticas necesarias para esos comicios”, indica Martínez.

A juicio de Eugenio Martínez, lo que busca el régimen de Maduro con la imposición de Parra es cumplir con una exigencia, no de sus aliados naturales en la región, sino de Rusia.

“En diciembre (Rusia) le planteó a Maduro que cualquier medida, en lo económico o en lo legal, tiene que estar avalada por el Parlamento, y que no podía ser presidido por Guaidó. Básicamente Maduro optó por complacer la petición de Vladimir Putin y olvidarse de cualquier debate sobre legitimidad que pueda tener la imposición de Parra”, asegura.

Sin embargo, el jefe del Bloque de la Patria negó cualquier vinculación con Rusia. “La elección del diputado Parra no tiene que ver, en nuestro caso, con ningún otro país que no sea Venezuela. Es decir, el Bloque de la Patria actúa en apego a los lineamientos y orientaciones que da el compatriota presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros”, afirma Torrealba.

Guaidó mantiene intacto el apoyo de Estados Unidos y países de la Unión Europea. Y ahora cuenta con nuevos respaldos en la región: Bolivia y Uruguay, aunque perdió Argentina.

El Grupo de Lima saludó la reelección del líder opositor como jefe de la AN y presidente encargado de Venezuela, según dijo el bloque en un comunicado, sin las firmas de México ni Argentina.

Trepiccione es de la idea de que el diputado Parra forma parte de una táctica del régimen de Maduro que busca evitar un eventual cambio político.

“Maduro, con su equipo de asesores, diseñó un horizonte estratégico para dispersar, diluir, dividir a la fuerza opositora para que ese descontento generalizado, que supera el 90% de la población, no se articulara y evitar un vector de fuerza transformadora que generara un proceso de transición política en el país”, dice el politólogo.

Ambos expertos coinciden en que esta jugada del chavismo se ha convertido en una oportunidad única para la oposición venezolana de recomponerse y volver a consolidarse, tras un año de desaciertos.

“Hay que ver cómo va a funcionar esta directiva de Guaidó sin sede y con reconocimiento internacional, y la de Parra con sede, pero sin quórum y sin reconocimiento internacional, porque sólo Rusia reconoce lo que ocurrió el domingo. Argentina y México han marcado distancia”, recuerda Martínez.

Se esperan también acciones desde el chavismo con la ANC. El presidente de esa instancia, Diosdado Cabello, anunció que tomarán medidas debido al conflicto que, asegura, es “entre opositores”.

Este reportaje se publicó el 12 de enero de 2020 en la edición 2254 de la revista Proceso

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