Duelo de reproches entre el líder de los banqueros y AMLO

Luis Niño de Rivera, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), y el presidente Andrés Manuel López Obrador. Foto: www.gob.mx/presidencia Luis Niño de Rivera, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), y el presidente Andrés Manuel López Obrador. Foto: www.gob.mx/presidencia

ACAPULCO, Gro (apro).— La clausura de la 83 Convención Nacional Bancaria se convirtió en una arena de reproches entre Andrés Manuel López Obrador y el líder de los banqueros, Luis Niño de Rivera.

Los reclamos fueron sutiles, algo matizados, pero contundentes.

Primero fue el presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM) quien preparó el terreno donde dejaría plasmada su inconformidad por la aversión de la llamada “Cuarta Transformación” al sector empresarial.

“Hay elementos muy valiosos en su administración, señor presidente, que nos permiten cumplir con nuestro cometido de manera eficaz. Una disciplina fiscal férrea, un plan de austeridad efectivo en el gasto público, el respeto a la autonomía del Banco de México, una inflación baja, incrementos en los salarios reales de los trabajadores, incrementos en el empleo, el combate a la corrupción y la ratificación y próxima puesta en marcha del T-MEC”.

Desconfianza

Apenas terminó de enumerar los aciertos cuando el líder de los banqueros lanzó el zarpazo al tabasqueño:

“En contrapartida, detienen la inversión y el desarrollo pleno de nuestra actividad y el avance económico: los altos niveles de inseguridad y violencia; la falta de un sistema judicial transparente, eficaz y expedito, y la necesidad de una definición y consistencia en las reglas de inversión para los proyectos de infraestructura”.

Luis Niño no quedó ahí y cuestionó los objetivos del gobierno.

“Reconocemos que el mayor dilema del proyecto de transformación que ha puesto en marcha está en la necesidad de abrir dos frentes simultáneos que demandan conocimientos y condiciones diametralmente opuestas”.

Agregó que “naturalmente que un cambio de esta magnitud y de estas consecuencias tiende a producir desconfianza. Recordemos que el capital y los inversionistas van a donde ven oportunidades y permanecen en donde encuentran confianza”.

Los aplausos se desataron, pero con López Obrador se escucharon con menos volumen entre inversionistas, banqueros, analistas y empresarios reunidos en el salón del hotel donde se llevó a cabo la Convención Bancaria.

Más sucursales

El mandatario dejó ver a los banqueros que no han hecho el esfuerzo suficiente para llegar a los más necesitados del país y así su gobierno tenga el apoyo de infraestructura para entregar sus programas sociales.

“Les explico que son como 130 mil millones las pensiones para más de 8 millones de adultos mayores, que son como 70 mil millones las becas para 11 millones de estudiantes, como 35 millones las pensiones para niñas, niños con discapacidad, y alrededor de 230 mil millones para la salud…. Bueno, ¿por qué hablo de esto? Porque necesitamos que los bancos tengan sucursales en todo el territorio nacional. Hay ese potencial”, tiró el tabasqueño a la ABM.

De paso les aclaró que la riqueza no es permeable, ni es contagiosa y tampoco se trata de ideologías.

“Se requiere que haya modernidad, trabajo, que haya equidad, que haya justicia, que podamos darle la mano al que se quedó atrás para que se empareje y caminemos todos juntos, y ustedes tienen ese don del humanismo… Esto no tiene que ver con ideologías, es la fraternidad lo que podemos hacer por nuestros semejantes, el amor al prójimo”, dijo el presidente.

López Obrador lanzó otra bola que no les gustó mucho a los banqueros: la construcción de varias sucursales del Banco de Bienestar.

Explicó que “porque queremos que así como el Banco del Bienestar va a construir, ya iniciaron la construcción de dos mil 700 sucursales en todo el territorio nacional, así la banca privada pueda crear estas sucursales y si hay un acuerdo de crear estas sucursales en comunidades apartadas que van a tener asegurado la dispersión”.

“El que se portó mejor”

Y para cerrar aplicó una curva que el público presente no supo si aplaudir, abuchear o de plano quedarse callados. El presidente reveló cuál fue el banco que cobró menos comisiones en las transacciones de remesas.

“Y quiero decir aquí, no voy a hablar de los que cobran más comisiones, no tiene sentido, estamos hablando de la unidad; vamos a hablar de los que se portaron mejor o el que se portó mejor de acuerdo a este estudio que tiene un sustento técnico. Según la Procuraduría Federal del Consumidor la mejor opción en el mercado de las remesas este año fue el Grupo Financiero Banorte”.

Apenas hubo palmas, tímidas, después de unos segundos de silencio.

Al final López Obrador tiró un hit:

“Les diría yo, como le dijo una vez Mutis a Gabo, a García Márquez, él le entregó el libro de Juan Rulfo, Pedro Páramo, todavía no era Gabo lo que llegó a ser, gran escritor, le dijo Mutis, le entregó el libro de Juan Rulfo, de Pedro Páramo. Le dijo: ‘tenga para que aprenda’”.

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