CINE/PERMANENCIA VOLUNTARIA: "Un mundo raro": un mundo inverosímil y aburrido

miércoles, 30 de enero de 2002
México, D F (apro)- La ópera prima de Armando Casas, "Un mundo raro" (México, 2001) está inspirada en suceso de la vida real Forma parte del proyecto de óperas primas del CUEC y resulta una comedia fallida que cuenta la historia de Tolín, conductor de un exitoso "show" de TV que es víctima de un secuestro "express", a bordo de un taxi ecológico por parte de dos de sujetos Uno de ellos, Emilio, reconoce a la luminaria y le pide (a la manera del "Rey de la comedia", de Martin Scorsese) que "lo lance" de cómico Sin abandonar el tono de comedia, la cinta refleja el lado oscuro de la televisión: la droga que circula; ciertos conductores prepotentes que controlan y manipulan lo que opinan los periodistas y dan oportunidades a bellas chicas a cambio de favores sexuales, amén de ofrecer marco al espejo de la inseguridad de la ciudad Así mismo, dibuja el anhelo de la gente de escasos recursos por convertirse en estrellas de tele y su enajenación hacia los productos de la pantalla chica No es mala esta idea de conjuntar tales elementos en el relato cinematográfico (que podría sugerirnos el triste final Paco Stanley, principalmente); sin embargo, al momento de llevarla a cabo, Armando Casas termina creando un mundo totalmente inverosímil y aburrido Lástima Los actores parecen trabajar cada uno a su ritmo, lo que se traduce en diálogos que no concuerdan con lo que está sucediendo, no que los personajes actores sean diletantes, pues, de hecho, el "casting" está bien escogido Simplemente los chistes no hacen reír y así, los 90 minutos de la cinta resulten pesados Aparte de la trama hay elementos rescatables, como los movimientos de cámara y los encuadres, ambos muy interesantes desde un punto de vista técnico Pese al esfuerzo, esta ópera prima es ejemplo de que para hacer buen cine no bastan las buenas intenciones

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