Programa científico "Misterios de Yucatán"

martes, 3 de diciembre de 2002
México, D F (apro)- El programa documental "Misterios de Yucatán", elaborado recientemente por científicos mexicanos con música del compositor sudcaliforniano Daniel Tuchman para Discovery Channel, prueba que la presencia humana en tierras mayas es de varios miles de años antes de lo que se creía Narrado por Pedro de Aguillón, "Misterios de Yucatán" da seguimiento a las expediciones submarinas del INAH y del Instituto Mexicano de Actividades Subacuáticas en tres cenotes yucatecos, de los miles que permanecen prácticamente inexplorados Las nuevas investigaciones fecharon hacia el año de 8090 antes de Cristo (AC) a pobladores en la región, debido al descubrimiento de cráneos en un cenote yucateco, cuando se pensaba que la península había comenzado a habitarse desde hace unos 2 mil 400 años AC, es decir, con una diferencia científica de unos 5 mil 600 años antes de lo que se pensaba Se trata, ni más ni menos, de los más antiguos abuelos lejanos de la civilización maya, cuando lo que se buscaba era el origen de los pobladores mayas actuales Los científicos comenzaron su estudio por el cenote de San Antonio en Yaxcocul, cercano a Mérida, uno de los 2 mil cenotes que escogieron en un área de 10 mil kilómetros cuadrados en Yucatán GUARDIANES DE CENOTES Son el biólogo Arturo González y Pilar Luna Erreguerena, subdirectora de arqueología subacuática y directora científica de la misión, quienes al comienzo del programa hablan de la importancia de esta primera expedición científica mexicana, antes de haber comenzado su trabajo El equipo coordinado por Luna y bajo la dirección fílmica de Alejandro y Marcela Vázquez Saldaña, fue acompañado por un grupo de varios pioneros yucatecos en descubrir cenotes, como Enrique Soberanes, Enrique Rosado y el profesor Carlos Evia, de la Universidad de Yucatán Octavio del Río asistió como director de operación en registro subacuático, y con ellos Oscar Polanco, paleontólogo; Santiago Ayalco, antropólogo; Carmen Rojas, arqueóloga, y el camarógrafo Gabriel Vázquez Saldaña, entre otros Desde el comienzo del documental se entrevista a ancianos mayas, como Don Goyo y su mujer, quienes aseveran en su lengua que los cenotes son lugares sagrados y que están custodiados desde tiempos ancestrales por una serpiente marina de nombre Tzucán Los buzos descienden a las profundidades del cenote de San Antonio y encuentran osamentas humanas incompletas, donde predominan los cráneos; pero al subir, sobre una repisa natural, hallan dos solitarias calaveras que parecen observarlos Simulan haber sido colocadas ahí a propósito, a manera de ritual fúnebre y como si custodiando el montículo El descubrimiento intriga al equipo científico y planea una segunda bajada, para sacar uno de los dos cráneos e investigar en tierra firme ¿Se trata de una ofrenda? ¿Habrán perecido allí por peste o por epidemias durante la época maya? ¿Serán cautivos del cenote desde tiempos más modernos? El documental cambia de escenarios manteniendo en suspenso el resultado de la expedición y explicando la geografía de aquellos cenotes mágicos Así, "Misterios de Yucatán" sigue su narrativa documental cuando los investigadores yucatecos Soberanes y Rosado deciden explorar otros cenotes de la zona para ampliar su investigación Los espeleobuzos van al cenote de Papacal, inmersión llena de peligrosas y estrechas cuevas subacuáticas en travesía horizontal de más de cien metros y descendiendo hasta unos 30 en oscuras profundidades Ahí recolectan algunas vértebras y dientes de animales que podrían pertenecer a antiquísimos camélidos y equinos Todo lo va registrando la cámara de Gabriel Vázquez, alternando con entrevistas a diversos investigadores En Actún-ha, un sistema de cenotes diversos (de la que se desconoce su extensión total), los expertos buzos realizan otra inmersión subacuática nocturna hasta llegar a lo que llaman "Cámara de los Ancestros", donde Arturo González y Octavio del Río analizan los restos de carbón que han juntado Se preguntan si sería acaso una fogata y si habitaron humanos dichas cuevas Al salir, la serpiente Tzucán, guardiana de los cenotes sagrados, se cruza frente a los buzos tranquilamente, como estrella marina del documental "Misterios de Yucatán", al ser descubierta en su lento nado por la luz de las cámaras de video DESCUBRIENDO HISTORIA Una vez en los laboratorios del INAH, se ratifica que las muestras de carbón vegetal recogido en Actún-ha pertenecieron a fogatas realizadas por seres humanos muy anteriores a los mayas clásicos, y que los huesos de los animales de Papacal efectivamente pertenecieron a especies de camellos y caballos extintos hace unos 12 mil años atrás, que no sobrevivieron a la época en que llegaron los conquistadores españoles El documental conduce entonces al Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, donde se lleva a cabo el proyecto "La cara del mexicano" Tomando como base el cráneo estudiado del cenote de San Antonio, varios "escultores científicos" de la UNAM recrean la primera reconstrucción facial de los primeros mexicanos con moldes de yeso, así como con capas de silicón y plastilina para formar la piel y los músculos del rostro en el busto de larga cabellera que se muestra, terminado, en el documental El paleontólogo Oscar Polanco refiere: "Estas expediciones nos han demostrado que el ser humano habitó Yucatán hacia el año 8090 AC, mucho antes de lo que se creía, pues nos llevaron hasta el hombre del pleistoceno, el hombre prehistórico de los grupos de cazadores y recolectores Creíamos que el más antiguo ser humano acá era de hace unos 2 mil 400 años AC, o sea, hace algunos 4 mil 400 años Ahora sabemos que hay presencia humana en la zona maya de unos 5 mil 600 años antes de lo que pensábamos" En Yucatán se han contado más de 8 mil cenotes, la mayor parte inexplorados, por lo que el arqueólogo Sergio Grosjean explica en las conclusiones de "Misterios de Yucatán" que las investigaciones continuarán A manera de agregado en este documental por demás interesante, Luna Erreguerena, la directora de la misión científica, refiere que luego del éxito de la investigación, se hallaron a 50 metros de profundidad, en otro cenote yucateco, los restos de un gran felino y de un elefante del grupo de los mastodontes Daniel Tuchmann, compositor y guitarrista nacido en La Paz, Baja California Sur, quien formara parte del grupo Son de Merengue y estuvo encargado de la música del programa, dice en su estudio de Todos Santos para la agencia Apro: "Creo que este documental científico es muy importante, pues por lo general los programas de Discovery Channel son realizados por extranjeros, y para este programa participamos únicamente mexicanos y gente de la zona yucateca Son programas que se ven en todo el mundo "La música que se realiza para ambientar este tipo de documentales está tomada de artistas europeos o norteamericanos que poco o nada tienen que ver con los lugares investigados En mi caso, para 'Misterios de Yucatán' yo eché mano de muchas de las piezas instrumentales que he compuesto a lo largo de mi carrera profesional, como mi melodía de once minutos para el llamado 'Eclipse del siglo' acá en Baja California Sur, el 11 de julio de 1991" "Misterios de Yucatán" es una producción mexicana efectuada por la empresa Mar Adentro con Discovery Channel, investigación del Instituto Mexicano de Actividades Subacuáticas y apoyos del INAH, UNAM y el gobierno estatal, por mencionar sólo algunos Entre sus aciertos se cuenta la “voz en off" de Pedro de Aguillón, quien narra puntual los pormenores de esta expedición científica, pronunciando los nombres de la geografía maya de manera precisa Y esa es justamente una de las diferencias esenciales que se destaca a diferencia de otros programas comercializados por el mismo Discovery Channel, como "La guía máxima de las pirámides", dirigido por Steve Gooder, coproducido por Alter Films y con música de Nigel Beaham-Powell, a la venta en México con formato de video DVD En "La guía máxima de las pirámides", el locutor de la versión española (al cual no se le da crédito, ni al traductor en este video con menú interactivo) comete varios errores de pronunciación de nombres náhuatl, en los apartados "Xochicalco y Teotihuacán" y "La sangrienta Tenochtitlán" Por ejemplo, en vez de la palabra "mexica", el narrador pronuncia como si fuera inglés "mécsica" y para colmo, en lugar de decir "Tenochtitlán", se come una "T" y expresa "Tenochitlán", errores graves de interpretación en una empresa como Discovery Channel, que ha dedicado varios de sus programas a la Conquista de la Nueva España y otros temas sobre los descubrimientos del México antiguo

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