Sin rumbo fijo, la Compañía Nacional de Danza del INBA

jueves, 6 de marzo de 2003
México, D F (apro)- Las historias dentro del ámbito del sector cultural parecen repetirse una y otra vez Los discursos oficiales son siempre los mismos, y las buenas intenciones y el entusiasmo las constantes Cada vez que entra un nuevo director artístico a la Compañía Nacional de Danza del INBA (CND) se abren nuevos horizontes, con la esperanza de la agrupación logre, por fin, tener nivel del primer mundo No obstante, hasta ahora todos los esfuerzos por consolidar la compañía dancística de mayor presupuesto del país han sido un fracaso En 1992, el destacado maestro de danza y creador del Ballet Nacional de Cuba, Fernando Alonso, vio en la oportunidad de encumbrar a la CND a los primeros lugares del ballet internacional Invitado por Rafael Tovar, entonces director del INBA, Alonso declaró en aquel entonces a la revista “Proceso”: “Los bailarines de la CND se encuentran en buenas condiciones, pero tienen que desarrollar su potencial físico y artístico aún más La diferencia con Cuba reside en que mientras en la isla el sistema de enseñanza es uno solo, en México la enseñanza del ballet tiene gran diversidad Los bailarines, antes de incorporarse a la compañía del INBA, se capacitan en su gran mayoría en escuelas privadas a través de diferentes técnicas y estilos Se requiere, por lo mismo, una línea artística definida, lo cual es cuestión de tiempo y trabajo” Los planes de Alonso eran de gran magnitud: Aspiraba a la posibilidad de mantener un repertorio con los trabajos clásicos del ballet, así como la creación de una línea paralela moderna que contemplara la posibilidad de invitar a coreógrafos de la talla de Maurice Béjartt, Twyla Tharp y Jiri Kyllian, entre otros Además, planeaba la creación de un festival de ballet internacional Pero el sueño no le duró mucho Alonso tuvo que enfrentar la inamovible burocracia del INBA, todo tipo de problemas sindicales, y los berrinches de los bailarines que no respetaban su edad y sentían que sus propuestas rayaban en la franca decadencia La experiencia de estar frente a la CND no le fue del todo agradable LA GRAN ILUSION DE NAJERA Con todo el empuje de su juventud Cuauhtémoc Nájera cumplió a sus 31 años el sueño que forjó a los 18 Más que desear ser un primer bailarín, anhelaba ser el director artístico de la CND, a la cual renunció hace apenas algunos días En aquel momento explicó a “Proceso”: “El día que me nombraron alguien me preguntó que si era la realización de un sueño, para mí lo es porque siempre quise estar aquí Desde los 18 años, cuando pisé por primera vez un salón de la Compañía, me di cuenta de que más que ambicionar ser un primer bailarín, quería ser su director artístico, ser un ejecutor de proyectos Durante toda mi experiencia como intérprete tuve la conciencia de que me gustaba más estar fuera del escenario que adentro” Ignacio Toscano, subdirector del INBA y exdirector de la CND también, explicó que los méritos de Nájera para semejante responsabilidad estaban relacionados con “inyectar vitalidad en una compañía con una buena trayectoria El hecho de tener una gente joven es algo acordado institucionalmente Nos interesa mantener el proyecto de la programación y promover una línea coreográfica de alto nivel” Bajo la óptica de Toscano era viable traer a México a coreógrafos de la estatura del español Nacho Duato o del mismo Kylian El proyecto fundamental de Nájera fue, desde un inicio, crear un laboratorio donde formar coreógrafos profesionales, en el cual incluyó a los principales coreógrafos de danza contemporánea de México, en montajes hechos ex profeso para el perfil de la compañía Sin embargo, Nájera, en estos últimos tiempos, estaba verdaderamente harto del sindicato del INBA; además, las grillas internas de la CND cuestionaban desde sus elecciones coreográficas hasta los papeles que les asignaba a los bailarines En una carta que hasta el momento no ha salido a la luz pública, varios integrantes de la CND solicitaron su destitución Por su parte, Nájera decidió que su futuro daba para algo más importante y menos institucional DARIUSZ BLAJER Bailarín profesional de origen polaco, director de su propia academia, Dariusz Blajer no oculta sus deseos: “Me siento como si fuera a pisar por primera vez el escenario para interpretar un rol principal” En un acuerdo establecido por Sari Bermúdez, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y Saúl Juárez, director general del INBA, Blajer fue designado nuevo director Exbailarín de Bejart y con amplia experiencia interpretando los roles tradicionales del ballet, Blajer tendrá que enfrentar los viejos vicios de la CND y a un sindicato estático que nunca ha podido responder a las verdaderas necesidades artísticas de la institución Entre sus proyectos se encuentran “asumir la responsabilidad de continuar con los festejos que por los cuarenta años de la CND tienen programados este año”

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