"El español y sus habilidades comunicativas"

miércoles, 21 de mayo de 2003
México, D F(apro)- El español, la tercera lengua materna más hablada del planeta, es el tema de un taller abierto a todo público con duración de 60 horas, que coordina el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM (IIFL) y que comienza el 17 de mayo, intitulado “El español y sus habilidades comunicativas” La lingüista y profesora de la Facultad de Filosofía y Letras, Gloria Estela Baez Pinal, coordina dicho taller del programa “Educación Continua” en el IIFL de Ciudad Universitaria, el cual pretende convertirse en un espacio educativo y de reflexión acerca de la manera en que el castellano es empleado por hablantes y lectores en México Refiere la maestra Baez Pinal: “El taller está dirigido a personas con inquietudes sobre el uso de la lengua española y para quienes deseen mejorar sus destrezas lingüísticas, orales y escritas Mediante el manejo adecuado de la lengua y sus diferentes mecanismos en todos los niveles, se puede lograr un buen desempeño laboral, académico y personal Con este fin hemos diseñado el taller, caracterizado por la atención especial hacia el ejercicio sistemático de las habilidades lingüísticas, y el cual consta de cuatro unidades temáticas, cada una correspondiente a una habilidad básica: comprensión y expresión oral, así como comprensión y expresión escrita” LENGUA EN EXPANSIÓN Es el español o castellano (como se le identifica indistintamente en América Latina) la tercera lengua materna del mundo Actualmente la hablan 450 millones de habitantes, lo que da un total de 56 por ciento de la población mundial Sólo es superada por el inglés (hablada por 58 por ciento de las personas en el mundo) y el chino mandarín (15 por ciento) como lenguas maternas La importancia del español es grande y se trata de una “lengua en expansión”, a decir de la reciente publicación de la revista francesa “Courrier International” (marzo-abril y mayo de 2003) Agrega la profesora Baez sobre el taller puma: “El problema no es la lengua en sí, o si es un buen español o es malo, pues finalmente lo que importa es la comunicación; más bien la cuestión radica en las deficiencias educativas de la lengua que se arrastran desde la primaria y que hay que corregir en secundaria; o las fallas educativas en el lenguaje que se adquieren en la secundaria y que los maestros deben mejorar en la preparatoria o en la universidad, y así “En este taller buscamos que las personas sepan hablar, escuchar, leer y redactar con coherencia, que posean un buen nivel de léxico y puedan expresarse adecuadamente Todas las universidades adolecen de los mismos conflictos, pues los jóvenes vienen aprendiendo a expresarse desde la educación básica Y resulta mucho más fácil aprender otra lengua cuando se conoce bien la propia” La reciente reforma educativa, señala Baez Pinal data de 1994 y hace énfasis en el enfoque comunicativo, pero los resultados aún no están a la vista De hecho, la manera en que la gente toma sus ejemplos para hablar su lengua materna provienen del ámbito lingüístico: la familia, los locutores de radio, las lecturas Se pregunta: “¿Cuáles serían, entonces, los modelos lingüísticos de prestigio para el hablante? ¿Los políticos, los periodistas que leen las noticias en la televisión o un programa como Big Brother? Muchos de los llamados medios de comunicación provocan que las personas caigan en expresiones que no son adecuadas, pero que se convierten en palabras de uso común” --Aunque en esto tal vez estribe la riqueza de un lenguaje, pues según la Lingüística lo importante es que la lengua cumpla su función comunicativa --Aquí se da un fenómeno doblemente interesante Ciertamente la función del lenguaje es la comunicación, y no importa si yo le digo a usted ‘¿Acaso no vistes?’ en lugar de ‘viste’, o ‘haiga’ en vez de ‘haya’, si usted me entendió; porque además de que usted me comprende, va a pensar que provengo de una extracción social humilde “Y si yo le menciono que ‘hace musssho calor’, pues usted pensará que soy norteña, ¿verdad? Mi manera de hablar le está proporcionando a usted una información más y no sólo nos comunica Es por esto que las personas pueden y deben estar conscientes de cómo utilizan la lengua La escuela debe ayudar en este tipo de problemas, pues forman parte de la personalidad de los individuos Lo interesante es tener diversos registros de la lengua, poder comunicarnos con un presidente o un niño, con una vendedora en el mercado o un alto empresario, y lograr redactar una carta sin errores ortográficos, pues en muchas ocasiones la ortografía también es fundamental para obtener trabajos o presentar investigaciones, pues el lenguaje escrito es muy diferente del hablado Nadie habla como escribe y lo vemos en los famosos ‘chateos’ del Internet, donde muchas personas no escriben coherentemente con ortografía En México, el analfabetismo funcional es muy alto” De ahí el compromiso social de los investigadores y profesores que participan en este taller (que se publicita en el sitio de la red Internet filológicasunammx como “Dilo con palabras, reflexiona y, de manera amena, aprende hablando y escribiendo”) Añade la coordinadora académica: “Por ejemplo, los jóvenes ahora dicen mucho ‘güey’ o ‘ca’, para dirigirse entre ellos (antes se decía “mano”) Y cuando hablan en Internet no aparecen ya estas expresiones En el taller vamos a tratar de no abusar de muletillas como estas y otras como el ‘este’, tan frecuentes cuando el hablante no posee un léxico amplio “El lenguaje es el vehículo más importante y caracteriza a las personas Es como la ropa: posee una función propia, pues la ropa sirve para cubrirnos, pues no es igual si yo doy clases en abrigo de mink o en bikini” El taller tiene un costo de 3 mil 600 pesos al público en general y otorga descuentos a estudiantes, académicos y trabajadores; se llevará a cabo los sábados desde el 17 de mayo hasta el 20 de septiembre (inscripciones en correo electrónico: grunny_benitez, e información a los teléfonos 56 22 74 93, 56 65 29 03 y 56 18 39 84 con Alicia Bustos) Los expositores (todos investigadores del IIFL) son: Beatriz Arias, Rocío Mandujano, María Luisa Quaglia y Fernando Rodríguez

Comentarios