DANZA/ LOS PASOS PERDIDOS: Los curadores de danza

lunes, 23 de junio de 2003
México, D F (apro)- Los nuevos “enemigos” para el gremio dancístico son los curadores para eventos y temporadas Responsables de elegir grupos, compañías, repertorios y espacios para eventos específicos, los curadores de danza son un grupo de profesionales que emerge para darle un nuevo sentido a las obsoletas programaciones de danza Pero al igual que sucede con los especialistas dedicados a la crítica, los curadores no son bien vistos por una buena parte de los supuestos “artistas” que no aceptan ser calificados, cuestionados y criticados, y que han permanecido enmedio como rémoras eternas de los presupuestos gubernamentales El caso más reciente de rechazo a una curaduría fue “México: Puerta de las Américas” Mario Espinosa, director del Fonca, contrató a Miguel Mancillas, director del grupo “Antares”, y al argentino Valerio Cesio, para llevar a cabo una detalla selección de grupos, espectáculos y obras a ser representadas durante el evento Con enormes presiones, ambos especialistas trabajaron durante una semana entera revisando videos y discutiendo ampliamente las cualidades y condiciones de aquellos que accedieron a la convocatoria Los resultados de su trabajo aparecieron publicados en los diarios La respuesta de muchos de los rechazados no se hizo esperar: gritos, impugnaciones, manotazos a los principales funcionarios encargados de la organización del mercado de espectáculos escénicos Les funcionó muy bien hacer drama Una buena parte de ellos fueron incluidos sin mayor aspaviento Al mismo tiempo, dejarlos entrar significó también alterar las decisiones de los curadores sobre espacios y obras Sus instrucciones no fueron seguidas al pie de la letra ¿Para qué contratarlos entonces? Lo que es un hecho, es que el tener una curaduría podría permitir poner sobre la mesa el trabajo de un sinnúmero de grupos que, al día de hoy, sólo sobreviven por su resistencia a desaparecer Es una lástima haber dejado de lado el trabajo de Mancillas y Cesio, la verdadera puerta al arte dancístico nacional estaba en la posibilidad de en realidad mostrar lo mejor del país Ya en bola, la calidad de los eventos dancísticos mexicanos resultó cuestionable, las obras de algunos grupos presentes no habían sido las seleccionadas Los espacios tampoco fueron los que se pensaron para ellos Si los criterios originales no iban a ser respetados, se debió de incluir entonces a muchos de aquellos que aceptaron dignamente no participar Es de esperarse que la curaduría en danza prospere, y que sólo a través de la selección y el cuestionamiento artístico se podrá avanzar en la danza nacional Es hora de que los grandes dinosaurios también pasen por el tamiz de los ojos de observadores imparciales, que buscan calidad en el escenario sobre el currícula de papel

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