CANTO RODADO: Violeta Parra, las últimas composiciones

martes, 30 de septiembre de 2003
México, D F (apro)- Poco, muy poco vimos en los diarios y medios culturales acerca de la gloriosa cantautora chilena Violeta Parra por estos días, cuando recién se conmemoraron 30 años del golpe de Estado pinochetista al gobierno de la Unidad Popular que dirigía el presidente Salvador Allende, el 11 de septiembre Violeta del Carmen Parra Sandoval provenía de una familia campesina; fue creadora de las peñas latinoamericanas de folclore y de inolvidables melodías que hicieron historia como aquellas de sus últimas composiciones, “Gracias a la vida”, “Volver a los 17”, “Run rún se fue pa’l norte”, “Mazúrquica modérnica”, “Maldigo del alto cielo”, “El albertío” y “Rin del angelito” Nació en San Carlos, el 4 de octubre de 1917 en la calle Montaña, frente a la Plaza de Armas, y a los tres años se mudó con sus hermanos a Chillán, donde los abuelos “eran los dueños de todo” (ver: “Décimas Autobiografía en versos chilenos”, de Violeta Parra; Santiago de Chile, 1970 y “Gracias a la vida Testimonio”, por Subercaseaux y Londoño, Editorial Galerna; Buenos Aires, 1976) A los 15 años, luego de andar de trashumante en muchos circos, Violeta emigró por recomendación de su hermano Nicanor Parra a la capital chilena para estudiar, como versaba su décima: Salí de mi casa un día pa’ nunca retroceder, preciso dar a entender que lo hice al amanecida; en fuga no hay despedida, ninguno lo sospechó y si alguien por mí lloró no quise causar un mal: me vine a la capital por orden de Nicanor Como antropóloga musical, Violeta Parra habría de recordar: “¡Cuándo me iba a imaginar yo que al salir a recopilar mi primera canción a la Comuna de Barrancas, un día del año de 1953, iba a aprender que Chile es el mejor libro de folclore que se haya escrito! Cuando aparecí en la comuna a conversar con doña Rosa Lorca, me pareció abrir este libro…” En 1952 se casó con Luis Cereceda, con quien tuvo a sus hijos Ángel e Isabel Cuando comenzó a presentarse en la Radio Chilena ya era toda una enciclopedia de folclore Ella conducía un programa de hora y media donde llevó a los viejos cantores de su tierra, cuando el rey de las audiciones radiofónicas era Elvis Presley La música chilena se hallaba en su punto más bajo Realizó en 1954 su primer viaje a Europa: Polonia, la Unión Soviética, Austria, y Francia --donde se quedó pasando tremendas hambrunas en París durante dos años, pero cantando en bares y pintando Legó al Museo del Hombre un guitarrón chileno, grabando además varios discos de la música de su país para las ediciones Le Chant du Monde Posteriormente se quedaría a radicar otra época en Ginebra, Suiza, con su novio Gilbert Fabré, hacia 1961, cuando asiste al Festival de las Juventudes Socialistas, en Finlandia Amante del tejido y fabricante de tapices, a Violeta le montaron una exposición en el Louvre y otra en el Pavillon de Marsan A su regreso, fundó la Peña de Los Parra y La Carpa de la Reina, ésta en el barrio residencial ubicado en la parte alta de Santiago Como ella decía en 1966: “Yo creo que todo artista debe aspirar a tener como meta el fundir su trabajo en el contacto directo con el público… Ya no quiero ni siquiera hacer tapicería, ni pintura, ni poesía así, suelta Me conformo con mantener la carpa y trabajar esta vez con elementos vivos, con el público cerquita de mí, al cual yo puedo sentir, tocar, hablar e incorporar al alma” Por esa época tuvo su segundo intento de suicidio Alberto Zapican llegó a la carpa como hilandero y más tarde se aunó a los músicos de la peña tocando bombo A él le cantó Violeta en una de sus últimas piezas: Alberto, dijo, me llamo; contesto: lindo sonido Mas para llamarse Alberto hay que ser bien ‘alvertío’ A pesar de que el gobierno la presionaba para cerrar, Violeta era testaruda y logró que muchos grupos se presentaran ahí: Los Jairas, Los Choclos o el mismo Víctor Jara Una amargada Violeta comenzó a pelear por cualquier cosa, fuera la mal política de su país o las regalías de sus discos a partir de su separación con Fauré En 1966 llegó para unos conciertos en Punta Arenas Ahí mostró aquellas composiciones que consideraba eran las mejores que había escrito, en el disco “Las últimas composiciones de Violeta Parra” Su hermana Hilda le preguntó por qué el título Violeta contestó riendo sin que Hilda la tomara en serio: “Porque son las últimas” Cuenta Zapican (quien la acompañara en su disco “Las últimas composiciones” con sus hijos Isabel y Ángel Parra) que Violeta se había molestado mucho con su hermano y músico Roberto por beber bastante y hacer desfiguros en plena actuación para la Peña del Ángel: “Llegamos a la carpa a las tres de la mañana Ella madrugó mucho el domingo, a las cinco y media o seis ya andaba gritando por un té Se levantó de la cama y empezó a escribir, escribió toda la mañana No tocaba la guitarra, se la pasó escuchando ‘Río Manzanares’, una canción venezolana que cantaba Isabel y que a ella le gustaba mucho Después de tomar el té se metió a su cuarto y se encerró” El domingo 5 de febrero de 1967, Violeta Parra se suicidó a las seis de la tarde Envió a comprar maíz para hacer un pastel y aprovechó la soledad para meterse una pistola en la boca y caer sobre su guitarra, en la carpa El 7 de febrero fue enterrada por la Estación Mapocho, como leemos en el diario La Nación, del 8 de febrero: “En la puerta del panteón, junto al numeroso público esperaban miembros del sindicato circense y de folcloristas, artistas, cantores populares venidos especialmente desde Puente Alto y Melipilla Acompañaban los restos, entre otros, Patricia Cavaría del conjunto Chagual, las Voces Andinas, Víctor Jara, el senador Aniceto Rodríguez y el presidente del senado, doctor Salvador Allende “Una vez sepultada Violeta Parra, quienes tenían preparadas intervenciones no pudieron abrirse paso por entre la marea humana y debieron desistir sus intentos Sólo una trompeta ejecutó un toque de silencio Antes, el Orfeón Municipal había ejecutado la marcha fúnebre de Chopin” Actualmente, la Fundación Violeta Parra preserva toda la obra diversa de esta insigne artista y acaba de anunciar la construcción de un museo de la autora de “Gracias a la vida” para el año próximo en Chile (fvparra@scdcl y wwwvioletaparrascdcl)

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