ADELANTO DE LIBROS: Tijuana la horrible. Entre la historia y el mito

lunes, 17 de mayo de 2004
México, D F, 17 de mayo (apro)- Por muchos años, la ciudad fronteriza de Tijuana fue considerada como “cartolandia” por sus sitios de pobreza, así como refugio de parejas estadunidenses que cruzaban para un “casamiento al vapor”, o gringos vagabundos y narcotraficantes que gozaban interminables noches de placer y vicio todos los fines de semana por la calle Revolución Esta imagen ha cambiado en las últimas décadas, pues actualmente Tijuana es una urbe viva, también por sus actividades y espectáculos culturales; sin embargo, la representación imaginaria de una ciudad abierta a la depravación sigue latente en ambos lados de la frontera Es por ello que el investigador Humberto Félix Berumen (La Estancia, Zacatecas, 1956) decidió descubrir el verdadero rostro de Tijuana en el libro Tijuana la horrible Entre la historia y el mito (El Colegio de la Frontera/ Librería El Día, 2003), un estudio de 400 páginas donde se revelan las muchas caras desconocidas de Tijuana (arrancando desde la colorida leyenda de la “Tía Juana” y su cantina), así como su rico ambiente de amplio calidoscopio multicultural tan presente en el borde geográfico de dos naciones e infinidad de emigrantes y aventureros que van “de paso” El título de esta investigación se inspiró en Lima la horrible, de Sebastián Salazar Bondy (Era, 1964); pero como explica el autor, su ensayo es así mismo un homenaje a Tijuana: “Me gustaría que fuera leído no como una afrenta más a Tijuana –que no lo es, en absoluto--, sino más bien como un esfuerzo personal por esclarecer las causas que dieron origen a su transformación mítica” El libro comienza con el poema en inglés “Tijuana Blues” de Ada Brown (1926), con el verso: Las bandas de jazz no cesan de tocar, el bailongo se prolonga hasta la temprana mañana Estoy sola y llorando algunas noticias, Llorando a mi hombre Tijuana que me mantiene llorando mis tristezas de blues Profesor de teoría literaria en la escuela de Humanidades en la Universidad Autónoma de Baja California, Humberto Félix Berumen es coordinador de la biblioteca de El Colegio de la Frontera y ha publicado la antología El cuento contemporáneo en Baja California (1996), y los libros De cierto modo La literatura de Baja California (1998), Narradores bajacalifornianos (2001) y Texturas Ensayos y artículos sobre la literatura de Baja California (2001) El libro está dividido en seis partes: Construcción de escenarios, La gestación del mito, La aparición del mito, La presencia en la literatura, La mitología de Tijuana y La imagen pública en conflicto, en total, 20 capítulos, un apartado de conclusiones generales y una bibliografía Enseguida, su introducción para nuestros lectores de Apro que abre Tijuana la horrible Entre la historia y el mito, publicación que ha causado muchas críticas positivas en la comunidad intelectual tijuanense Introducción Comprender cómo se fue construyendo la representación imaginaria de Tijuana, su naturaleza y sus atributos sociales más reconocidos, tal fue el objetivo que me propuse al emprender el siguiente trabajo Para lograrlo asumí desde el principio que dicha representación imaginaria sólo podía comprenderse si se la ubicaba dentro del terreno de las representaciones socioculturales como un mito con identidad propia Así pues, como punto de arranque en la primera parte apunté algunas consideraciones de carácter teórico-metodológico en ese sentido Su propósito no fue otro que identificar con suficiente precisión nuestro objeto de estudio, además de señalar las distintas herramientas de las que habría de valerme para llevarlo a buen fin Conceptos clave como imaginario social, imaginario urbano, discurso mítico, discurso social y sociograma, entre otros que resultaron de gran utilidad para llevar a cabo el trabajo de investigación que me propuse, son revisados con la amplitud que me fue posible De su adecuada interpretación como herramientas operativas para el análisis dependió que lograra llevar a feliz término dicha tarea En la segunda parte, la más extensa, y quizá la más ardua, intenté explicar las circunstancias históricas mediante las cuales se llevó a cabo la construcción social y discursiva de Tijuana Partí de la hipótesis de que Tijuana fue construida y valorada primordialmente como un espacio lúdico-hedonístico para satisfacer las necesidades de una comunidad determinada y en una época particular de su historia Pero como el sentido no está dado de antemano por el propio lugar, sino que se articula a partir de las distintas representaciones que de él elaboran los diferentes usuarios que lo utilizan para determinados propósitos –en tanto que se trata de una construcción ideológica--, busqué explicar las distintas prácticas sociales que pudieron haber determinado su interpretación simbólica A partir de esta idea estudié el papel de la experiencia turística en la configuración de sentido del lugar (sense of place) asociado a Tijuana, así como su interpretación como una ciudad abierta (a wide town city) y como una configuración heterotópica En el mismo sentido busqué comprender cómo se fue articulando la percepción moral que se tiene de Tijuana, es decir, cómo se construyó el punto de vista moral que aún hoy rige la visión que se tiene de Tijuana y que constituye un enfoque particular de interpretación mítica En tanto que en la tercera parte –en realidad, la parte central en torno a la que gira toda la argumentación desplegada en las páginas siguientes-- busqué comprender el proceso de configuración que llevó a la elaboración y posterior consolidación de la representación mitológica de Tijuana; esto es, pretendí ubicar los diferentes mecanismos mediante los cuales se construyó el mito tijuanense, su naturaleza ideológica, sus orígenes y la función social que esta forma de representación ha desempeñado a lo largo de los años Para ello privilegié un enfoque de análisis que considerara la formulación del “mito-creencia” propuesto por Alfredo López Austin Este enfoque, más que reducir el mito a su dimensión exclusivamente narrativa, permite reconocer la puesta en acto de los mitos, así como los distintos efectos, valores, prácticas y experiencias que aparecen asociados a su existencia En este sentido, puse el énfasis en la mitificación como un proceso de metaforización en la construcción y adjudicación de la identidad imaginaria de Tijuana Consideré la metáfora como la piedra de toque para comprender el proceso de mitificación debido a que la construcción metafórica, desde una dimensión claramente connotativa, fue el símbolo mediante el cual se concretó la estructuración del mito tijuanense Según Paul Ricoeur, es a través de la metáfora como el lenguaje se despoja de su función directa para alcanzar el nivel mítico Para dar cuenta de este proceso no sólo fue preciso considerar las circunstancias históricas y sociales que lo hicieron posible, sino que fue necesario retomar el referente mítico que sirvió de antecedente simbólico para su posterior elaboración, así como el papel desempeñado por la llamada “leyenda negra de Tijuana” En este sentido se requirió abordar las diferencias entre mito y leyenda, y considerar la naturaleza y las funciones ideológicas que pueden reconocerse en el mito tijuanense Pero, sobre todo, fue preciso explicar cómo un episodio histórico devino en una leyenda y, posteriormente, cómo se fue estableciendo su condición mítica En el capítulo final de este apartado se estudian las connotaciones negativas que se asocian al nombre de Tijuana Entre otras razones, porque el significado de los objetos depende de la manera en que éstos han sido nombrados y de la finalidad ideológica que se persigue con ello La cuarta parte está dedicada a revisar con detenimiento el papel que la literatura ha jugado en cuanto al proceso de configuración y reproducción simbólica del mito tijuanense En un primer momento se hace un repaso general de las obras literarias que, sin ser las únicas, han textualizado de manera explícita el mito de Tijuana a través del sociograma de la ciudad inmoral Pero debido a que la presencia del mito en el seno de la literatura no puede considerarse sólo en los términos de una simple referencia textual, sino como resultado del trabajo discursivo que los textos literarios operan desde su interior, decidí apoyarme en las propuestas de análisis desarrolladas por la sociocrítica En otras palabras, partí de la premisa de que los textos literarios también contribuyen a construir el imaginario social y a fijar las distintas representaciones del mundo que tienen una función simbólica, al mismo tiempo que el discurso social se hace presente a través de dichos textos Para este propósito consideré el análisis de dos novelas en particular (Tijuana In, de Hernán de la Roca, y Calle Revolución, de Rubén Vizcaíno Valencia), pues ilustran con suficiente claridad la manera en que la ficción narrativa ha configurado el discurso mítico sobre Tijuana Finalmente, en el tercer capítulo se estudian dos relatos más (La herradura dorada, de Dashiell Hammet, y Luces y sombras, de Joseph Wambaugh) para ver cómo la literatura ha contribuido así mismo a la intervención de lo que identificamos bajo el concepto de espacio heterotópico tijuanense En la quinta parte se explora la manera en que el cine, los corridos del narcotráfico y el discurso periodístico han contribuido a reforzar la interpretación de Tijuana como un mito Tres son los aspectos que decidí considerar dentro de este apartado: primero, la articulación a través del cine de lo que se define como el nightclub de la frontera, tanto en el cine norteamericano como en el mexicano y en el chicano; segundo, la visualización de la violencia social expuesta a través del imaginario massmediático y que ha proyectado la imagen de Tijuana como una ciudad peligrosa en extremo; y, tercero, la presencia inequívoca de Tijuana dentro de los llamados corridos del narcotráfico En los tres casos resulta evidente que no se trata únicamente de simples referencias textuales, más o menos accidentales, sino de configuraciones imaginarias que han trascendido el plano de lo estrictamente referencial para situarse dentro de una dimensión claramente simbólica La sexta parte está dedicada a exponer los motivos por los cuales el mito ha llegado incluso a condicionar la visión social y el sentido que aún se tienen de Tijuana Me interesaba en particular resaltar el hecho de que hay un conflicto permanente entre la imagen pública de Tijuana y la manera como se quiere que ésta sea valorada Con esto en mente descubrí que el mito de Tijuana también se encuentra “arraigado” en la planificación urbana de la ciudad En un segundo momento consideré necesario revisar la actitud de quienes han buscado la manera de contrarrestar la existencial de una imagen negativa de Tijuana, aunque en el fondo es posible advertir la interiorización de tal imagen Por otra parte, resultó interesante comprobar cómo la imagen de Tijuana se ha transformado en un símbolo que hoy sirve como referente para identificar otras experiencias similares o semejantes, tanto como en un tropo para ilustrar la condición posmoderna de la vida urbana En conjunto, todos estos hechos ayudarían a explicar por qué es tan difícil eludir la visión negativa que se tiene de Tijuana En el último apartado se exponen las conclusiones generales a las que fui arribando a lo largo de la investigación desplegada en los apartados anteriores Conviene aclarar que si el hilo de las argumentaciones va libremente de una parte a otra y de un capítulo a los siguientes, ello se debió al hecho de que es difícil establecer límites precisos en un tema tan complejo como para circunscribirlo dentro de los marcos de un mismo capítulo Espero haber demostrado con claridad la relación lógica que hay entre las distintas partes en que se dividió este trabajo

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