AJEDREZ: Librerías de viejo

lunes, 17 de mayo de 2004
México, D F, 17 de mayo (apro)- Los sábados son para mí en la mañana –al menos– totalmente de ajedrez A eso de las 11:00 nos reunimos en casa del ingeniero y MF Armando Acevedo, el cual es anfitrión de las mañaneras tertulias A estas reuniones, que hemos denominado en un tono sarcástico como las de la Royal Society, van jugadores como el MI Kenneth Frey, quizás el primer jugador en México que jugara una final de campeonato mundial por correspondencia (Hace apenas unos pocos meses Frey se convertiría en el primer Gran Maestro Postal, asunto nada fácil y que requiere talento y mucha dedicación); El MI Jorge Aldrete, el MI Guil Russek, el fuerte aficionado Carlos Soto (aunque por temporadas nos abandona), el MF Hurtado, etcétera En pocas palabras, dichas reuniones se habla de ajedrez, se analizan partidas, se discuten los temas ajedrecísticos del momento y a veces, incluso, los de la política nacional Nada ni nadie se salva en estos “recortes” que hacemos cada sábado frente a la mesa con el ajedrez siempre presente A eso de las tres de la tarde, abandonamos la casa de Acevedo y a veces algunos de sus integrantes nos vamos a comer por ahí Este sábado pasado después de los alimentos de rigor, pasé con Russek a la librería Gandhi Pasos antes de llegar a la misma encontré a unos vendedores de libros usados, que ponían sus productos en el piso, cubiertos por un plástico transparente Y ahí vi el libro titulado Partidas Magistrales de Roberto Grau, de Luis Palau y editado por Sopena Argentina El volumen me costó 40 pesotes (me rebajaron 10 al precio que venía en la portada) y es del año 1952 Me pareció una joya a pesar de que 52 años después de su edición, el libro está ligeramente maltratado Para todo ajedrecista de Latinoamérica, el nombre de Roberto Grau es fundamental, pues sus cuatro volúmenes de teoría ajedrecística formaron a muchos de nosotros en nuestras primeras épocas de ajedrez Grau era un didacta consumado y su colección de artículos para una revista argentina terminaron por convertirse en el Tratado General de Ajedrez, cuyo contenido está etiquetado de la siguiente manera: Rudimentos, Combinaciones, Conformación de Peones y Estrategia Superior De acuerdo al MI Nelson Pinal Borges, Grau dedicó seis años para su Tratado General de Ajedrez Nació en Buenos Aires en 1900 y a los 16 años había logrado convertirse en jugador de primera fuerza en el Círculo Argentino de Ajedrez En 1921 ganó un importante torneo en Uruguay y más adelante el periódico La Nación lo contrataría para escribir una columna de ajedrez, la cual mantuvo muchos años bajo el encabezado de Frente al Tablero Fue seis veces campeón de Argentina: 1926, 1927, 1928,1934, 1935 y 1938 Fundó la Federación Argentina de Ajedrez y fue pieza clave en la organización del Torneo de las Naciones, en 1939 (que a la postre se convertiría en lo que se llama la Olimpiada de Ajedrez, que acontece cada dos años) Grau en su mejor momento venció al que fuera más adelante campeón del mundo, Max Euwe, en París, 1924; A Ricardo Reti, en Buenos Aires, 1924; A E Colle, en San Remo, 1930; y a Reuben Fine, en Varsovia, 1935 En ese mismo torneo enfrentó a Alexander Alekhine, campeón del mundo, el cual sacó tablas en una posición muy comprometida En 1939 en Buenos Aires empató nada más y nada menos con Paul Keres y contra el excampeón José Raúl Capablanca Sin duda fue uno de los mejores ajedrecistas de su época; y proyectó al ajedrez argentino a su época de oro, que es cuando Najdorf y Pilnik, entre otros, se quedaran a residir en Argentina por causa de la segunda gran guerra Roberto Grau murió prematuramente, el 12 de abril de 1944 Se nos fue mucho antes de lo esperado dejando inconcluso su plan de elaborar dos libros más, uno sobre ideas medulares de las aperturas con una nueva y racional clasificación por temas estratégicos, y otro sobre nuevas formas de razonar y estudiar los finales Así, este volumen que me encontré un poco por casualidad, me parece un muy valioso añadido a mi biblioteca de ajedrez (la cual llena, con los libros de física, la mayoría de los espacios libres) Las partidas de Grau, presentadas por Palau muestran el ajedrez de esos tiempos en las piezas de uno de sus mejores exponentes de esos años, Roberto Grau, en donde no había tanta información pero sí amplia capacidad de razonamiento para hallar los mejores planes Sin duda que algunos dirán ahora que muchas de esas partidas contienen burdos errores, a la luz de lo que se sabe de ajedrez ahora, pero aún así, no dejan de ofrecer la belleza y lo intrincado de este tan difícil juego, que ocupa casi todo el tiempo libre disponible

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