CANTO RODADO: "María del alma", otra novela sobre Lara

lunes, 7 de junio de 2004
México, D F, 7 de junio (apro)- Realidad y fantasía se hermanan para dar vida a una nueva novela acerca de la vida íntima del compositor Agustín Lara, que acaba de aparecer bajo el sello Random House Mondadori en Barcelona, España: “María del alma”, subtitulada “Melodrama novelado de la vida de Agustín Lara” La firma una pareja de plumas colombianas: la periodista Pilar Tafur quien redactara “Antología de los mejores vallenatos” y un libro en cd-rom sobre la historia del bolero, y su esposo Daniel Samper, radicado desde hace dieciocho años en España, escritor de numerosos artículos sobre música popular y jurado en conocidos festivales de salsa y vallenato Para contar a lo largo de 275 páginas y 19 capítulos esta historia en primera persona, Tafur y Samper Pizano aparentemente partieron de un hecho que en verdad ocurrió a comienzos de 1998: fue entonces cuando la municipalidad madrileña pretendió retirar la estatua de Agustín Lara que fuera esculpida por el yucateco Humberto Peraza, y que desde mayo de 1975 preside la plaza de Cabestreros en el barrio de Lavapiés (en su shotís “Madrid”, Lara cantó: “Cuando vayas a Madrid, chulona mía, voy a hacerte emperatriz de Lavapiés”) La mayor parte de este melodrama se apoya rigurosamente en la realidad, ya que la investigación se documentó en decenas de discos, sitios y páginas en Internet cuyos títulos se incluyen en la bibliografía final, así como otros libros y biografías, por ejemplo: “Vida de Agustín Lara, trovador de veras”, de María Teresa Coste (Claridad, Argentina, 1988), y “Agustín Lara”, de Paco Ignacio Taibo I (Ediciones Júcar, México, 1985), o las memorias “Pedro Vargas: Una vez nada más”, del propio “Tenor Continental” con José Ramón Garmabella (Ediciones de Comunicación, México, 1984) o “Todas mis guerras”, de María Félix (Clío, México, 1993) Pero pese a que “María del alma” nos lleva de la mano por las calles donde Lara vivió y viajó, recopilando con exactitud muchos datos de su inspirada existencia, el eje narrativo que brinda voz a toda la obra es una invención de los novelistas, al quedar encarnado por el español Mariano Sullivan Soler, supuesto asistente de Lara hasta el final de sus días y a quien el artista habría bautizado como “Gatico” cuando lo adoptó como mensajero, en su adolescencia Este “Gato” Sullivan, personaje de ficción, entra a la Oficina Municipal de Monumentos Públicos de Madrid tras esperar casi una hora, y entonces suelta al director su larga diatriba que no termina sino cuando el lector acaba de leer “María del alma”, empapado de “cursilería larista” De cuando en cuando, “Gatico” ilustra aquel detallado monólogo con un casete donde ha grabado canciones de “El Flaco de Oro” en voz de sus mejores intérpretes y que obsequia al funcionario “María del alma” es una biografía novelada del “músico poeta”, donde los autores imaginan un romance por demás intenso que sostuvo Lara con una cantante granadina llamada Rosa María Callejas, conocida en el medio como “Elvira Estrella”, a quien compuso muchas de sus melodías más sonadas y sí: entre ellas, el vals “María Bonita” que ofrece título al libro y que, como todos bien sabemos, Lara dedicó a “La Doña” María Félix: “Acuérdate de Acapulco, María bonita, María del alma” Como se agrega al final de este “melodrama” en una nota, la presente biografía novelada de Lara “contribuye a engordar el mito, por cuanto imagina situaciones y personajes que pudieron haber determinado su carrera” Escriben Tafur y Samper Pizano: “Lara tuvo un fiel secretario, David Rodríguez, apodado el ‘Verduguillo’; pero cualquier parecido entre él y ‘Gato’ Sullivan ha de considerarse una coincidencia Con excepción de Rosa María Callejas, todas las mujeres que aparecen como amantes o esposas de Lara lo fueron en la vida real” Ya hace cuatro años, el escritor José León Sánchez (Costa Rica, 1930) emprendió un camino similar al de “María del alma”, cuando anunció su novela sobre Lara “Mujer, la noche es joven”, 464 páginas y 42 capítulos que publicarían Editorial Biganville de Barcelona y Televisa Al cuestionarle por qué apoyaba la tesis de que Lara nació en Tlacotalpan, Sánchez declaró: “Mi libro no es una biografía, ni una historia, ni un ensayo Es una novela, es decir, una gran mentira sobre un hombre que sigue estando vivo para millones Pero aun así, quiero decir que a partir de mi novela ya nadie más va a volver a tener dudas de dónde viene Agustín Lara Son muchos los que han querido probar que él nació en México; don Emilio Azcárraga me mostró documentos de su colección de Santa Cruz de Sevilla que dan fe del nacimiento de Agustín Lara Aguirre en Sagrario de México Pero ese niño murió un año después, de una epidemia llamada fiebre española; su madre entonces se traslada a Veracruz y tiene otro hijo al que también le pone Agustín Cuando éste cumple 17 años, lo obligan a casarse con una muchachita llamada Esther, y como no tiene documentos de identificación, usó los de su difunto hermano Esto fue lo que creó confusión” De esta forma, la tan llevada y traída “novela bolero latinoamericana” aumenta al famoso mito de Lara más volúmenes Concluyamos con la anécdota que contara a Ramón Inclán, periodista de “La Opinión Digital”, el escultor Humberto Peraza, acerca de la estatua que le cincelara al compositor y que se yergue en Lavapiés: “Como artista que tuve a mi cargo la elaboración de la estatua que hice en México y fue llevada a Madrid, el resultado de todo lo que allá se hizo fue muy satisfactorio, pero lo que pasé antes de haber viajado a España fueron unos días amargos porque se suscitaron circunstancias adversas El entonces presidente Luis Echeverría tuvo un conflicto con el gobierno español y no había relaciones diplomáticas Antes que yo finalizara mi obra, hubo un mensaje del propio presidente indicando que no se llevara la estatua, pues no quería que se instalara en Madrid Tuve oportunidad de una audiencia con Echeverría y le hice ver los aspectos positivos de ese homenaje, lo pude convencer “Antes de partir me llegó un telegrama suyo en el que me deseaba buen viaje Ya en la capital española, quienes íbamos en la comitiva organizadora pudimos darnos cuenta que allá había hostilidad hacia nosotros No obstante, al descubrirse la estatua y tocarse el chotís Madrid, de Agustín Lara, hubo un cambio absoluto, ya que el pueblo se volcó a favor de ese tributo al compositor mexicano y a México Se nos tuvieron muchas atenciones y en una verbena popular en la Plaza Mayor alrededor de 60 mil personas aclamaron a los artistas que habían viajado desde la capital azteca y a las figuras locales que actuaron en esa ocasión” “El Flaco de Oro” había fallecido cinco años antes, un 6 de noviembre de 1970

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