BUZÓN DE APÓCRIFOS: Cavilación

lunes, 19 de julio de 2004
México, D F, 19 de julio (apro)- Pues sí, lectores, la megamarcha del domingo 27 de junio en la Ciudad de México en contra de la inseguridad, contra el desamparo de la ciudadanía de todas las clases ante las tropelías criminales de la delincuencia, sobre todo de la organizada, fue ejemplar, emocionante y muy significativa, tanto en sí misma como lo que se dijo y continúa diciendo sobre ella Y también por lo que apenas se ha tenido y tienen en cuenta al menos hasta hoy Qué bueno y excelente que la megamarcha lograra unificar a pobres y ricos, a militante de izquierda y derecha, y a sin partido en su reclamo de seguridad; lamentable para la ciudadanía que ese logro lo generara la ansiedad, la indignación y hasta el miedo ante la desatada actividad de los delincuentes Qué bueno que la megamarcha, por su conducta y reclamo primordial a toda autoridad, se rescató a sí misma, con lo que se puso a salvo de lo que algunos suspicaces la acusaban: de estar promovida y prestarse a ser usada por algunos Herodes como bandeja de plata para pedir y exhibir alguna cabeza de turco; para conseguir un chivo expiatorio Qué sorprendente, por decir lo menos, resulta que en los obligados comentarios que exigió y sigue exigiendo tan trascendental manifestación ciudadana, no falten líderes de opinión, politólogos y periodistas que en los diversos medios no pierdan oportunidad de insistir, a calzón quitado o sesgadamente, en verla y utilizarla para lo mismo que la megamarcha rechazó ¿No se darán cuenta, digo, que con su actitud engordan a los suspicaces? Para aclararme tan confusa situación, recordé que la expresión de chivo expiatorio viene de la costumbre judía de sacrificar a Yavé un chivo en el que previamente, por sorteo, se depositaban los pecados de la comunidad, al cual se llevaba al desierto y allí se abandonaba para que muriera; y que del dicho cabeza de turco (¿de donde vendrá?), el diccionario dice: es la persona a quien se suele hacer blanco de inculpaciones por cualquier motivo o pretexto Confieso que Biblia y diccionario me sirvieron de puro bolillo; por más de una semana, sin misericordia, me dejaron sumergido y debatiéndome en mi cavilación Felizmente, para alivio de mi desorientación, la noche pasada, la del 6 de julio, hojeando el libro “ARTE Y SOCIEDAD”, de Ken Baynes, me encontré unos párrafos sacados de INTERNATIONAL ENCYCLOPEDIA OF SOCIAL SCIENCIES, que en esencia dicen (aclaración subrayado y paréntesis son míos): La búsqueda de un cabeza de turco es, probablemente, la forma más común de la ideología enfocada sobre las causas de tensión La obtención de una víctima propiciatoria es el desplazamiento de la culpa de la frustración desde la causa verdadera a una persona o personas, o a un grupo o grupos, que poco o nada tienen que ver con la frustración Para que haya cabezas de turco, por lo menos algunos de los que buscan víctimas propiciatorias deben ser ignorantes de la irracionalidad e injusticia de lo que están pensando y haciendo Ellos al igual que los chivos expiatorios, han de ser víctimas de la ideología Estas víctimas –los propios buscadores de cabezas de turcos-- pueden o no ser también víctimas de propagandistas que deliberadamente los engañan para movilizar o desviar sus energías… en cualquier caso, hay que tratar de comprender, así mismo, tanto la susceptibilidad de la audiencia ante las ideas deformadas como la vulnerabilidad (¿quién no tiene su talón de Aquiles?) del chivo expiatorio Ambas están relacionadas La selección de una cabeza de turco no viene determinada tan sólo por su debilidad (repito, ¿quién no tiene su talón de Aquiles?); el chivo expiatorio está siempre conectado simbólicamente con la frustración de quienes lo buscan Los párrafos anteriores me pusieron a reflexionar, a preguntarme por qué hasta hoy, los mentados líderes de opinión, tan poco o nada nos han dicho que la inseguridad que padecemos, tanto a nivel nacional e internacional, tiene que ver o no con la ideología dominante en esta gran aldea en que se ha convertido el mundo: el neoliberalismo, ¿pues el neoliberalismo no fomenta y propicia el “adelgazamiento” del Estado? ¿El neoliberalismo no fomenta y propicia la subordinación de la política a las leyes del libre mercado? ¿El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, gerentes y administradores del neoliberalismo, no imponen por medio de recomendaciones, que mucho tienen la Ley de Herodes, de un o lo admites o te jodes, recortes en los gastos sociales, entre los que inevitablemente a fuerza está el recorte en el gasto en seguridad? ¿Entonces? Considero, amigos lectores, que si ignoramos esos hechos y otros análogos de la ideología dominante, el neoliberalismo, o sabiéndolos los olvidamos o no los tenemos en cuenta, eso nos convierte en víctimas propiciatorias… a no ser, claro, que se pertenezca a los propagandistas que deliberadamente engañan A fuerza de ser sincero, debo decirles que tanto reflexionar me deja una inquietud: ¿estaré o no en lo cierto? ¿Qué piensan? Con esto y mi sincero afecto queda de ustedes, estimado lectores JUAN D’UDAKIS

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