CANTO RODADO: La sonrisa de Brian Wilson

lunes, 26 de julio de 2004
México, D F, 26 de julio (apro)- Fue el 2 de mayo de 1967 cuando la disquera Capitol hizo el anuncio oficial: en definitiva, un nuevo disco de Los Beach Boys, Smile (“Sonrisa”), ya no saldría al mercado, pese a que la compañía había impreso 468 mil portadas Los Beach Boys se hallaban en la cumbre de su carrera, gracias a una racha de creatividad por la que pasaba el hermano mayor de los tres Wilson de la banda, Brian (Hawthorne, California, 20 de junio de 1942), genio “incomprendido” del grupo (su padre lo golpeó de niño hasta dejarlo sordo de un oído), y quien había librado con fortuna una dura batalla contra los criterios cuadrados de los ejecutivos en Capitol Éstos, originalmente le rechazaron su magna propuesta artística, no comercial, de hacer su disco Pet Sounds (“Sonidos de mascotas”) en libertad, ya que no incluía canciones dedicadas a la playa, ni al surfing, ni tampoco a las bronceadas rubias californianas Sin embargo, el álbum Pet Sounds salió en mayo de 1966 y aunque se le consideró un fracaso en Estados Unidos (sólo llegó al octavo lugar en octubre), logró tanto éxito en Inglaterra que Los Beatles siempre reconocieron en Pet Sounds la influencia directa que los condujo a superarlo con su obra maestra: el Sargento Pimienta Para el 22 de octubre de 1966, una pieza compuesta a manera de sinfonieta en cuatro partes por Brian y grabada bajo su tutela con buenos instrumentistas de estudio, al estilo Pet Sounds, y en la que agregó las tremendas armonías vocales de los demás Beach Boys, Good Vibrations (“Buenas vibraciones”) rompió todos los esquemas musicales de entonces, coronándose en el “Hit Parade” el 10 de diciembre (su disco de mayores ventas a la fecha y hoy reconocido como su jit por excelencia) Eran tiempos del llamado “verano jipi del amor” y Brian Wilson había decidido no salir más de gira para concentrarse en su nuevo proyecto, Smile, para el cual volvió a llamar a Van Dyke Parks, letrista que había colaborado con él en Pet Sounds Cuenta Steven Gaines en la biografía de Los Beach Boys, Heroes and Villains (“Héroes y Villanos, la verdadera historia de Los Beach Boys”, Grafton Books, 1986): “El primer mandato del negocio fue comprar 2 mil dólares del mejor hashish afgano Más de treinta canciones se prepararon para el álbum, se grabó suficiente material hasta para tres discos; pero el material cambiaba constantemente Durante la preparación de Dumb Angel (“Ángel sordo”, como en un principio pensó Brian en intitular Smile), la creatividad de Brian fue impulsada no sólo por el hash, sino también por una anfetamina prescrita como Desbutol” Al excesivo peso y paranoias infundadas que preocupaban a Brian (creía que el productor Phil Spector lo quería matar), se agregaron otros inconvenientes: Los Beach Boys demandaron a la disquera Capitol por 275 mil dólares faltantes en pagos de regalías; el conjunto decidió lanzarse a una gira mundial (para entonces ganaban 2 millones de dólares al año) mientras ciertas “cosas extrañas” ocurrían en la grabación de Smile, como la del 10 de noviembre en el estudio cuando Brian contrató a una costosa orquesta de cuerdas para la melodía Fire (“Fuego”) e “insistió en que todos en el estudio se pusieran cascos de bombero” Concluidas las partes instrumentales, Los Beach Boys viajeros regresaron a California para comenzar a cantar con Brian en las pistas; no obstante, ninguno de ellos gustó al ver tantos rostros nuevos involucrados en el disco e incluso, Mike Love criticó el proyecto: “Vas a regarla toda, Brian Quédate con la vieja música que escribías No jodas la fórmula” Love, quien solía aportar versos a las canciones de surfing, calificó de intelectualoides las letras de Van Dyke Muchos factores influyeron a que el álbum nunca se imprimiera como tal; pero, sin duda, uno de los fundamentales fue la apatía del resto de Los Beach Boys hacia la música experimental y marcadamente menos comercial que Brian componía, desdén por parte de sus hermanos Carl y Dennis Wilson, Mike Love, así como de Alan Jardine y Bruce Johnston Como haya sido (ver en Internet rockumentcom/SmileSessionshtml), la pequeña sinfonía pop de Brian Wilson no cuajó; Los Beach Boys se negaron a asistir al Festival Pop de Monterey (sic), California (su lugar fue tomado por Otis Redding), continuando con su estigma de rocanroleros “pop y fresas”; lo peor: si antes Pet Sounds había sido ampliamente elogiado por los críticos de rock (superior al mismísimo Rubber Soul, de Los Beatles, se dijo), sin Smile que ofrecer, Los Beach Boys dejaron libre el paso a que Los Beatles no tuvieran competencia y así, se convirtieran en los indiscutibles amos del mundo roquero con su Sargento Pimienta, en junio de 1967 Pero a esta historia, como diría el gaucho Martín Fierro, le falta lo mejor La semana pasada, en un estudio de Burbank, California, Brian Wilson regresó a la materialización de su abortado proyecto Smile, como cuenta el periodista Malcolm Jones de Newsweek, en la sección musical de la reciente edición estadunidense del semanario Newsweek (19 de julio, portada del primer mandatario mexicano y su esposa, intitulada: “Fox vs Fox: ¿Está la primera dama de México dañando la Presidencia de su esposo?”) La sonrisa de Brian Wilson, 37 años más tarde, cuando acaba de sacar otro disco luego de seis años: Gettin’ In Over My Head, con una pequeña ayuda de Elton John, Paul McCartney y Eric Clapton (http://wwwbrianwilsoncom)

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