En el FIC: Zarzuela y ópera para conmemorar al Quijote

martes, 18 de octubre de 2005
Guanajuato, Gto , 17 de octubre (apro)- Con dos obras diferentes pero complementarias --La Venta de Don Quijote, de Ruperto Chapi, y El Retablo de Maese Pedro, de Manuel de Falla-- el Teatro de la Zarzuela de Madrid ofrecerá tres funciones en el Auditorio del Estado, del 20 al 22 de octubre En rueda de prensa Luis Olmos, director escénico del montaje y de la compañía madrileña, explicó que se trata de una nueva producción, estrenada entre abril y marzo pasados, para conmemorar el IV Centenario de El Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes La Venta de Don Quijote es una zarzuela de Chapi (1851-1909) que --a decir de Olmos-- tiene un argumento "realmente simpático" y con mucho humor porque plantea cómo Cervantes, después de salir de la cárcel se refugia en una venta, en la cual se encuentra con su personaje El Quijote y ambos entablan una relación La historia transcurre en La Mancha, durante el siglo XVI y llegan ahí también otros personajes de la novela, como el cura, la sobrina de El Quijote, el barbero y el ama, quienes van a buscar al llamado "Caballero de la Triste Figura" porque ha desaparecido de su casa junto con su criado Blas La segunda obra, calificada por Olmos como "una obra maestra", es una ópera de Manuel de Falla (1876-1946) en la cual también son personajes centrales Don Quijote y su escudero Sancho, quienes se encuentran como espectadores en un teatro de marionetas dirigido por el Maese Pedro Aunque escrita para cantantes y marionetas, la obra fue adaptada por Olmos para cantantes y bailarines reales que interpretan a sus personajes como si fueran muñecos La coreografía es de Fuensanta Morales En la puesta escénica intervendrán la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato y el Coro del Teatro de la Zarzuela, dirigidos por Lorenzo Ramos, quien explicó a su vez que La Venta es un homenaje a la seguidilla manchega, "una música popular muy accesible", y dijo que desde el preludio aparecen los temas musicales que se repiten a lo largo de toda la obra identificando tanto al personaje de El Quijote como a La Mancha En su opinión esta puesta es una celebración "del vino y del amor"; y calificó a la partitura, estrenada en el Teatro de Apolo de Madrid en 1902, como una verdadera "joya", que si bien no se puede comparar con otras "grandes obras", sí es "un caramelo para endulzarnos" El programa, agregó, "se compensará" musicalmente con El Retablo, que es, "sin duda, una obra maestra", aunque explicó que es poco interpretada no sólo por el Teatro de la Zarzuela, sino por otras orquestas de España, porque se tocan más obras de corte "andalucista" de De Falla, quien escribió ésta tratando justamente de romper con ese periodo En un texto escrito por Bernard Gille se explica que De Falla compuso esta obra, basada en el capítulo XXVI de El Quijote, por petición de la princesa de Polignac: "Pero un músico que estuvo en convivencia con El Quijote hasta el final de su vida no necesitaba el pretexto de un encargo para rendirle homenaje Sabemos por el propio don Manuel que ninguna retórica mengua el sentido profundo de esta palabra Pruebas fehacientes son las piezas musicales así tituladas en las que no evoca, sino convoca por la magia sonora la presencia de su maestros y amigos desparecidos La música de El Retablo de Maese Pedro, presentada en otro estudio del programa, confirmará esta intuitiva percepción de la esencia de una obra" El Teatro de la Zarzuela se presentó con estas obras en el Teatro de la Diana de la Ciudad de Guadalajara, donde, a decir del director Olmos, asistieron en la primera función dos mil espectadores y a la segunda dos mil 500, que tuvieron una "reacción más intensa" de la que tuvo el público en Madrid

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