Convierten casa de Luis Buñuel en el Centro Hispano-Mexicano de Cine

jueves, 25 de noviembre de 2010

MÉXICO, D.F., 25 de noviembre (apro).- Cineastas mexicanos y españoles gozarán, bajo el manto protector de Luis Buñuel, de un punto de encuentro en la colonia Del Valle para conocerse, afirmó el embajador de España en México, Manuel Alabart Fernández-Cavada.
    La víspera, el diplomático reveló que la casa donde habitó durante 30 años, la misma en la que murió el cineasta aragonés Luis Buñuel, se convertirá en el Centro Hispano-Mexicano de Cinematografía.
"Como saben ustedes, hace cosa de dos meses el gobierno español adquirió la casa en la colonia Del Valle, por lo que el recinto servirá para que cineastas mexicanos y españoles tengan un punto de encuentro para que se conozcan, diseñen proyectos conjuntos y debatan sobre los problemas que atañen a nuestras cinematografías, bajo el manto protector de Luis Buñuel", puntualizó.
Fernández-Cavada hizo el anuncio en la Casa de España, durante la entrega del premio Luis Buñuel –en el marco del Festival Es.cine 2010– a los cineastas españoles Carlos Saura y Julio Medem, así como al actor mexicano Pedro Armendáriz.
De acuerdo con el embajador, cada año Es.cine entrega un reconocimiento a una personalidad mexicana y a otra española que hayan contribuido a la unión y a la colaboración entre ambas naciones.
En esta ocasión, dijo, la distinción se otorgó al actor Pedro Armendáriz y al cineasta Julio Medem.
Asimismo, mencionó que fue en 2008 cuando se decidió también conceder el premio a Carlos Saura, "quien, según muchos, es el gran heredero de Buñuel", pero que debido a compromisos no pudo viajar a México para recibirlo, y es hasta ahora cuando se le entregó.
También informó que el próximo viernes 26 se proyectará la película Salomé, de Saura, quien estará presente para entablar un breve diálogo con los asistentes al Festival Es.cine 2010.
Por su parte, Enrique Rubio, director de Es.cine, aclaró que cada año se ha entregado el galardón a dos personalidades, y que el hecho de otorgárselo en esta ocasión a Carlos Saura fue porque se lo debían, pues fue uno de los primeros nominados. "Ya se lo debíamos, pero hemos cumplido", dijo.
Manuel Alabart Fernández-Cavada comentó que entre la amplísima productividad de Saura, Tango (1998), dedicada a Argentina, y Fados (2007), a Portugal, causaron conmoción, porque no dejó de ser –para argentinos y portugueses– "una pequeña osadía que un español incidiera en temas como el tango y el fado y lo vieron con recelo".
A la fecha, añadió, esas dos películas tienen enorme éxito y representan el valor y pilar de su cultura.
En tanto, Saura agradeció a quienes decidieron otorgarle el premio, y dijo: "Representa mucho para mí, por ser precisamente el que lleva el nombre de Luis Buñuel, con quien me ligó una profunda amistad, y si es verdad que lo admiro como director, como amigo todavía más".
Marina Stavenhagen, directora del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), manifestó que era un gran honor estar rodeado de grandes cineastas, luego de lo cual afirmó que le complacía mucho que cada vez se estrecharan más los lazos entre México y España.
Además, consideró un honor entregarle el Premio Luis Buñuel a Julio Medem, uno de los autores y realizadores más emblemáticos de aquella nación en los años recientes.
"Este premio me ha traído aquí, ante ustedes. Ayer lo dije, con cierta vergüenza, los mexicanos ya conocen mis películas y yo todavía no conocía este país; mis filmes llevan ya 12 años y yo apenas tres días; entonces, insisto que he cometido el pecado de no haber venido antes", dijo Medem.
El cineasta se manifestó encantado de compartir el premio con dos grandes amigos, Carlos y Pedro Armendáriz. "Es bonito que a mi trayectoria se me dé el Premio Luis Buñuel que dedico a Ana, mi hija que esta aquí esta noche", comentó.
Pedro Armendáriz fue directo y emocionado relató la anécdota sobre su primera intervención en una película del País Vasco, en la que dijo que no entendía nada, pero que gracias a esa participación le dieron un premio como Mejor Actor.
"Esta noche quiero agradecer al embajador, a todos los amigos, a sus hijos a todos los presentes. Es todo, buenas noches", dijo.
De su lado, Aizpea Goenaga, del Instituto Etxepare, del País Vasco, la nación invitada al festival fílmico, agradeció la deferencia, sobre todo por la gran acogida que han tenido las producciones en esta ocasión.
"Realmente me siento emocionada, porque este es el primer acto que tiene que ver con el cine que hacemos fuera de nuestras fronteras, y esos momentos son los que se graban en el corazón", apuntó.

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