Llueven premios de fuera a "Norteado"

miércoles, 7 de abril de 2010

MÉXICO, D.F., 7 de abril (Proceso).- Mientras el cine mexicano enfrenta un grave problema de distribución, en el extranjero se muestran sus alcances. Es el caso de Norteado, la película multigalardonada de Rigoberto Perezcano y que aborda el tema migratorio desde la cara de los que se quedaron en la raya, de los que nunca pasaron la frontera, de los que se fueron para nada. Es apenas la ópera prima del director, quien cuenta su elaboración al detalle.

Al principio, Norteado parece ser otro largometraje sobre la inmigración de mexicanos, pero poco a poco la historia cambia su estructura “con otra visión” y, según su director Rigoberto Perezcano, eso es lo que ha llamado la atención en los festivales internacionales, donde se le han otorgado ya, nada más y nada menos, que 11 premios.

Además, dice, la película “fue realizada con el corazón y con respeto, y es honesta”.

Desde Nueva York, Perezcano platica vía telefónica que presentó su ópera prima Norteado los pasados 27 y 28 de marzo en el Festival New Directors/New Films 2010, organizado por el Museo de Arte Moderno y la Film Society of Lincoln Center, “el cual es una ventana muy grande porque representa que podamos asegurar su salida en los cines de Estados Unidos”.

El 23 de abril próximo, Mantarraya distribuirá en México el filme, que además está nominado para 10 Arieles, entre ellos mejor película, mejor ópera prima, mejor actor (Harold Torres), mejor sonido y mejor maquillaje, entre otros.

En lo que va del año ha obtenido dos galardones: el Akakourou, del 27 Cinema Novo Festival en Bélgica, y el Especial del Jurado, en la 24 edición del Festival Internacional de Cine de Fribourg en Suiza; aún le faltan seis meses de recorrido por este tipo de encuentros.

En 2009 ganó los reconocimientos Estrella de Oro del IX Festival de Cine de Marrakech, Marruecos 2009, y mejor director del 50 Festival de Tesalónica 2009, Grecia, entre otros.

El relato, escrito por Édgar San Juan y el mismo Perezcano, es sobre un oaxaqueño, Andrés, que llega a la frontera de México para intentar cruzar hacia Estados Unidos, pero entre cada intento descubre que la ciudad que lo adopta, Tijuana, no es fácil, y mientras espera se confronta con sus sentimientos, con lo que dejó en su pueblo y con lo que encuentra en esa complicada urbe norteña.

El reparto lo completan Luis Cárdenas, Sonia Couoh y Alicia Laguna.

La otra visión

Ya con el documental reconocido XV en Zaachila, Perezcano fue invitado por Édgar San Juan, productor también de Norteado, para leer el guión y rodarlo:

“Le pedí dos condiciones: que coescribiéramos el último tratamiento y que me diera toda la libertad que requería como director. Vengo del documental y por eso me gusta improvisar y cambiar las cosas en la filmación. Eso es libertad. A partir de allí surgió Norteado. Nos llevó un largo proceso terminar el guión y otro conseguir todo el financiamiento. Nos aventuramos a filmar entre la Mixteca oaxaqueña y Tijuana.”

Desde el principio le gustó el tema de la inmigración y se cuestionó mucho dirigir un largometraje sobre este tópico:

“Sabía perfectamente que tanto en el cine mexicano como en el extranjero existen películas maravillosas sobre la inmigración, pero me parecía fundamental darle otra visión. En este caso agregamos comedia y un final abierto. Creamos personajes que a su vez se interrelacionan con personajes reales, no actores, y ese es el gran valor que tiene Norteado. Sugiere un camino narrativo diferente.”

Entonces aclara que es un relato de ficción sobre la migración, pero después se convierte “en una historia de la migración de los sentimientos, en este caso, de los personajes”.

Filmó en Tijuana porque para él es el último rinconcito de América Latina:

“Allí se juntan todas las culturas latinoamericanas, por ello me interesó, y deseaba entrar a esa parte donde ya se han filmado muchas cintas de este tema y era un reto no caer en lo mismo. Quería una nueva forma de narración, Tijuana era ideal para llegar y decir ‘hay que darle la vuelta sin tener que caer en lo mismo’, de lo contrario el filme no tendría la repercusión con la que cuenta hasta ahora. Es una película de migración, pero creo que se siente que es diferente.”

El saldo de la relación entre México y Estados Unidos a través del tema migratorio, según el realizador, es negativo:

“Nunca van a ponerse de acuerdo con la reforma migratoria. Como realizador sólo espero que el espectador que vea Norteado entienda que el problema de la inmigración no es sólo de la gente que sale. Es una desgracia, que todos ya vemos como un fenómeno normal, que la gente se vaya del país.

“Debemos cuestionarnos cuando una persona nos dice ‘me voy de aquí porque no tengo empleo’ o ‘porque no vivo bien’. Eso me parece un problema grandísimo, tan grave como que la gente se vaya y no se tome una posición para decir: ‘tratemos conjuntamente de solucionar esto de alguna u otra manera’.”

Ve complicado que la inmigración sea parte de la agenda del gobierno mexicano y del estadunidense, porque el crimen organizado acapara toda la atención en este momento.

Incluso ha pasado inadvertido en México que 6.6 millones de indocumentados quedaron fuera de la reforma de Salud de Barack Obama.

España

Hacia 2008, Norteado logró los premios Casa de América de ayuda a la posproducción del cine latinoamericano, Televisión Española y Cine en Construcción de la Industria del LVI Festival de Cine de San Sebastián.

Perezcano cuenta que, como en todas las películas mexicanas, se requiere de mucho sacrificio y se enfrentan muchas dificultades:

“El largometraje no se hubiera podido hacer sin el artículo 226 del Impuesto Sobre la Renta (Eficine), el Foprocine y la Secretaría de Turismo de Oaxaca.

“En la sección Cine en Construcción del Festival San Sebastián 2008, de 62 películas que llegaron, quedaron seleccionadas seis, de las cuales ganó Norteado. Es el primer filme mexicano que gana este premio y la primera cinta que obtiene los tres premios en San Sebastián. Fue maravilloso porque eso permitió armar una coproducción con España.”

–Varios directores critican que las nuevas generaciones realizan ahora su cinta para competir en los festivales, ¿qué opina?

–Es una corriente nueva en el cine mundial. Festivales como los de San Sebastián, Toronto o Morelia, a través de cómo la gente recibe el filme, van abriendo más posibilidades para su distribución y su venta.

–Norteado está nominado para 10 premios Ariel, ¿qué opina?

–Es un privilegio muy grande porque es mi ópera prima, y estamos hablando de 10 nominaciones. Eso habla de cómo me conduje como director. Si Norteado tiene un eco a nivel internacional, ese eco se está reproduciendo en México a través de estas nominaciones, y es mucha felicidad.

Termina con ánimo:

“Tenemos la esperanza de que su salida comercial sea buena, sabiendo que la distribución en México es un dolor de cabeza y es un cáncer que a los cineastas nos preocupa mucho.”

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