Sentido

jueves, 16 de junio de 2011
MÉXICO D.F. (apro).- Amor, sentidos y juventud son los tres deliciosos elementos que sustentan el texto de la dramaturga alemana, Anja Hilling, Sentido, que bajo la dirección de Hugo Arrevillaga concluyó el pasado fin de semana su temporada en el teatro El Granero. Se trata de un texto fundamentado en la palabra poética, que evoca los cinco sentidos y cómo éstos, en las formas más diversas y peculiares, están omnipresentes en las relaciones amorosas, particularmente en el amor adolescente. Es, según palabras de su autora, una obra que habla del cuerpo y de un período de la vida en el cual pasa algo que nunca podrás solucionar, que no puedes con él, que nunca serás capaz de enfrentar, de una sensualidad que te noquea, pero que aquí y ahora intentas enfrentar, sin ironía. La compañía Tapioca Inn presenta en esta ocasión un elenco integrado por 10 jóvenes histriones, la mayoría bien entrenados en el arte del actor, pero que muestran desniveles que hacen algunas escenas menos fluidas que otras y que hacia el final de la obra hacen que caiga el buen ritmo que tiene en principio. Ojos, Nariz, Piel, Orejas y Lengua, son los títulos de las cinco escenas en que se divide este espectáculo, protagonizado por cinco parejas que entrelazan sus historias para hablarnos de diversas manifestaciones del amor juvenil, historias del cuerpo y del alma en donde prevalecen los sentidos, la emoción y la autenticidad. Arrevillaga, quien ha dirigido más de 15 montajes en su joven y fructífera carrera, elige nuevamente un texto contemporáneo de la dramaturgia internacional en el que Anja Hilling, nacida en 1975, egresada de la carrera de dramaturgia en la Universität der Künste, en Berlín, nos habla de ese inolvidable primer momento en que aparece el amor. Sentido es un texto en el que predomina la palabra sobre la acción dramática, una obra narrativa donde los propios protagonistas cuentan sus historias, resuelta de manera ágil y creativa a través de la dirección de un Hugo Arrevillaga que, después del sonado éxito de su `puesta en escena de Incendios, de Wadji Muajad, cada vez se consolida más como uno de los directores jóvenes más talentosos de nuestro país. De esta forma Arrevillaga y Hilling nos hablan de cómo el amor, el sentir, está en cada uno de los rincones de nuestro cuerpo, pero también en la mente, en la  memoria de una etapa inolvidable de la vida, de encuentros y desencuentros adolescentes que siempre nos acompañarán el resto de nuestro días. Una obra muy recomendable que seguramente veremos pronto en un nuevo escenario, con las actuaciones de Nicolás Mendoza, Leny Gruber, Pablo Marín, Christian Diez, Ana Zavala, Yosahandi Vega, Lila Avilés, David Gaitán, Zaira Ballesteros y Guillermo Villegas.