De la Mora: Nuevo disco para rescatar la alegría

jueves, 29 de septiembre de 2011
El tenor Fernando de la Mora, quien cantó la noche del jueves 15 en una velada para celebrar el Grito de Independencia en el Auditorio Nacional, acaba de grabar un disco que intenta enfrentar la violencia que se vive en el país. Recuerda que también de dolor se canta, pero prefiere que los mexicanos recobren su alegría, “que nos impulsa a poder seguir soñando, poder seguir creyendo y tener libertad”. MÉXICO, D.F. (Proceso).- El tenor Fernando de la Mora ha titulado su décimo disco independiente Canto a la alegría mexicana “porque si algo le falta en este momento al país es alegría”. El mismo título lleva sus conciertos de este año: “En 2010 nombré mis recitales Canto por la concordia (Proceso, 1768) y ahora se transforma en ‘alegría mexicana’. Aunque la concordia está en mi vida, es una propuesta eterna para mí, sigue siendo importante sobre todo porque viene un momento electoral. Qué importa quién gane la presidencia, lo importante es que México esté en buenas manos, y si no es así, nosotros tenemos el derecho de exigirles a nuestros gobernantes que rijan para el país, no para un partido o unos cuantos privilegiados, sino para todos los mexicanos. “Toda la inseguridad, toda esta delincuencia es el resultado del descuido de los gobernantes, no se ocuparon de toda esas personas, no les señalaron el camino, no les mostraron hacia dónde dirigir sus sueños, su vida, su intelecto, en fin. Si se le descuida a la gente, va a tomar lo que su necesidad le dice. Esa es la lógica, no estamos inventando el hilo negro. Es ‘no educo a la gente pero además la castigo’.” Este nuevo álbum lo considera como “un disco soñado”, aunque aclara que ha creado muchos “maravillosos” desde hace aproximadamente 12 años, cuando tomó las riendas de su discografía “porque dejé de confiar en el criterio de un director artístico y entonces puse la dirección de mi carrera dónde yo quería, y voy derecho y no me quito”. Encontró una vía con la cual plantea un rescate “de la buena” música tradicional mexicana, “porque la música está en manos de mercenarios, quienes han olvidados las letras de nuestro país porque no venden”. Dice que si bien muchas de las canciones de su nuevo CD son alegres aunque no llevan la palabra alegría, “contienen el sentimiento y el propósito de elevar el espíritu”. Lo acompaña el Mariachi Vargas de Tecanitlán, creado en 1898, y ahora se encuentra bajo la producción de Rubén Fuentes. Incluye a “Cielito lindo”, una de las canciones más representativas de la música tradicional mexicana, escrita por Quirino Mendoza y Cortés en 1882 y basada en una seguidilla de Lope de Vega. También están “México lindo y querido” (1921) y “La feria de las flores”, de Chucho Monge; la primera la hizo famosa por Jorge Negrete y la segunda se escribió para una película de Disney que nunca se estrenó; “Serenata huasteca”, una popular melodía; dos popurrís, uno de sones de mariachi y el otro de canciones veracruzanas, y “Qué bonita es mi tierra”, del mismo Rubén Fuentes, entre otras. México, secuestrado –¿No difiere Alegría mexicana con lo que vive hoy México? –Si algo requiere el mexicano en este momento es sacar esa alegría. La paz va de la mano de la alegría, también de la armonía, el respeto, la civilidad, la disciplina y los sueños. La alegría nos impulsa a poder seguir soñando, poder seguir creyendo y tener libertad, eso es importante. Estamos secuestrados los mexicanos, tenemos nuestra alegría secuestrada… –Como la alegría del mexicano está secuestrada, ¿cree que pueda la gente entusiasmarse con ese título? –Es mi propuesta: que nos unamos todos. Claro, no propongo que todos vayamos agarraditos de la mano y seamos felices y estemos contentos, pero todos queremos ser felices, todos queremos recobrar la alegría, y recobrar nuestra libertad de poder caminar por las calles de nuestro país con cualquier tipo de situación y a cualquier hora. No somos libres en este momento. “No hay ninguna guerra que se pueda justificar, porque hay muchos muertos. Desgraciadamente es un mal necesario, pero no puede ser posible que se haya llegado a estos límites, de cerca de 50 mil gentes inocentes fallecidas. Esto habla de que no han hecho bien las cosas todos los anteriores gobiernos, no sólo es culpa de éste.” –En el pasado Festival Internacional de Cine de Guanajuato fue criticado porque su título, en inglés, convocó a un alto a la corrupción. –Sí. Hay varias responsabilidades del artistas, primero que nada es que guste y luego también debe emocionar y satisfacer al público, pero al mismo tiempo se enfrenta a la obligación de expresarse como ciudadano, como mexicano, debe decir lo que ve, no puede tapar el sol con un dedo, debe realmente ser sincero y expresar su sentir, esa es la razón por la cual canto por la concordia que ahora se transforma en alegría mexicana. Lamenta que ahora el portavoz de México sea el narcotráfico y los secuestradores, “es una pena, pero no quiero que esos cuates sean mis representantes, no quiero que hablen por mí”. Para él “es un crimen que Javier Sicilia, quien de ser un verdadero artífice de la poesía, de la literatura en nuestro país, ahora se ocupe de la violencia en la nación, al tratar de levantar a un México roto en ciertas partes”. Recuerda que también de dolor se canta, pero prefiere que los habitantes de la República recobren su alegría. Ofrecerá un concierto el próximo 12 de noviembre en el Palacio de Bellas Artes, a las 18 horas, que organiza la Fundación Comparte Vida A. C., creada en 1998 con el fin de apoyar, brindar ayuda a los enfermos de leucemia y otras enfermedades graves.

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