Tras escándalo por plagios literarios, renuncia Sealtiel Alatriste

martes, 14 de febrero de 2012 · 19:16
MÉXICO, D.F. (apro).- A 42 días del festejo que no fue, la obra de Sealtiel Alatriste se tiñó en un borroso claroscuro. Con el estigma del plagio, designado ganador del Premio Xavier Villaurrutia 2012 los últimos días de enero por sus textos Ensayo de una ilusión y Geografía de la ilusión, esta tarde el coordinador de Difusión Cultural de la UNAM dejó de serlo a raíz de las protestas por su condecoración. Implacables las críticas en su contra a través de las redes sociales, señalado por escritores y académicos, el funcionario universitario hizo pública su renuncia en un comunicado de prensa que distribuyó esta tarde. Confeso de utilizar párrafos que no le pertenecen, sin citar a los autores, Alatriste escribió: “No voy a negar que la falta que se me atribuye sea cierta”. No obstante, matizó que dichos fragmentos representan una parte “ínfima” de sus escritos. Excusó el plagio: “Niego sin embargo que éstos, mis artículos, sean producto de un plagio, lo sustancial de ellos parte de ideas y recuerdos propios, con un estilo personal que se puede rastrear en toda mi obra”. Alatriste se defendió al argumentar que el sistema universal del derecho de autor lo ampara. La falta, explicó, se limita a “no haber entrecomillado o citado la fuente”, ya que se dio fuera del campo educativo o de la investigación científica. Expuesto, continuó: “No pretendo justificar, ni disculpo lo hecho, al contrario, me disculpo con quien pudiera sentirse ofendido con ello, pero sí creo necesario acotar mi error…”. Encabezadas por los escritores Guillermo Sheridan y Gabriel Zaid, ganadores del Premio Xavier Villaurrutia en 1972 y 1989 respectivamente, las protestas se convirtieron en miles de firmas para que Sealtiel Alatriste dejara el cargo en la Universidad y renunciara al premio. Gabriel Zaid lo calificó como una “desgracia” y acusó a la UNAM por colonizar el premio, esta vez a favor de su coordinador de Difusión Cultural, “un alto funcionario que maneja buena parte de los 2 mil 426 millones del presupuesto de extensión universitaria”. Por su lado, Guillermo Sheridan sentenció: “Es una pena, pero es congruente con el nivel de gesticulación a la mexicana, que se le haya otorgado el ‘Premio Xavier Villaurrutia de escritores para escritores’ al Sr. Sealtiel Alatriste… También es una pena para las instituciones otorgantes (la Sociedad Alfonsina Internacional, el CONACULTA, el INBA) y para un premio que recibieron Rulfo y Paz, Revueltas y Garro, Elizondo y Zaid, Arredondo y Pacheco […] Es una pena que un escritor engañe: las letras y la inteligencia mexicana configuraban un espacio de honestidad en un país proclive a la mentira. Ya no.” A continuación se reproduce íntegramente la carta de Alatriste: “En días recientes se me ha atacado en diferentes medios impresos y electrónicos porque utilicé párrafos de diversas fuentes en unos artículos que escribí hace años, y que representan una parte ínfima de los que he escrito. “No voy a negar que la falta que se me atribuye sea cierta. Niego sin embargo que éstos, mis artículos, sean producto de un plagio, lo sustancial de ellos parte de ideas y recuerdos propios, con un estilo personal que se puede rastrear en toda mi obra, y si en los casos señalados refieren algo ya escrito, investigado o conocido, no constituyen la médula de mi argumentación, y el propio sistema universal del derecho de autor lo admite como una conducta lícita, apuntando que la falta se limita a no haber entrecomillado o citado la fuente, sobre todo si ésta se realiza fuera del campo educativo o de la investigación científica. “Sin embargo, no pretendo justificar, ni disculpo lo hecho, al contrario, me disculpo con quien pudiera sentirse ofendido con ello, pero sí creo necesario acotar mi error, pues no medré con esos párrafos, ni me adjudiqué el mérito de algún descubrimiento excepcional, ni los presenté en ninguna instancia académica, y nada tienen que ver con ningún libro que me hubiese hecho merecedor a cualquier premio. “Quiero, al dar esta explicación, fijar una posición que se me ha reclamado, y por ello le he pedido al rector de la UNAM, Dr. José Narro Robles, la separación de mi cargo para que se mesuren en su exacta dimensión las faltas que pude cometer en el pasado, y reivindicar mi obra literaria y mi trabajo como editor y funcionario de la cultura.”