Raquel Seoane

martes, 27 de marzo de 2012
MÉXICO D.F. (apro).- No hay teatro si no hay salas en las manos de los propios creadores, no hay teatro si no hay mucha gente capaz de reconocerle a una institución una representatividad artística y social que la haga digna de ser apoyada. Esta es una de las premisas con la que fue creado el 2 de septiembre de 1949, en un Montevideo, Uruguay, que en aquellos años gozaba de prosperidad y efervescencia cultural legendario, teatro El Galpón. El 7 de mayo de 1976, por decreto de la dictadura militar uruguaya “legalizó” a la compañía, disolvió su elenco, confiscó sus bienes y prohibió toda actividad teatral y cultural a sus integrantes. La posterior persecución policial llevó a muchos de ellos a asilarse en México donde, a partir del 2 de septiembre de 1976 El Galpón reinició su actividad teatral y cultural. La sede de El Galpón en México, inaugurada formalmente en 1979, fue también centro de reunión y encuentro con escritores, directores de cine, espacio para exposiciones, conferencias, espectáculos de danza, conciertos, además de sala teatral donde se presentaron grupos mexicanos y latinoamericanos. De aquel exilio uruguayo permanecieron en México dos importantes figuras de El Galpón, Blas Braidot y Raquel Seoane, quienes fundaron en nuestro país el grupo, Contigo... América, que pronto se convertiría en un referente esencial del teatro mexicano y ejemplo de un modelo de producción teatral independiente que a lo largo de casi tres décadas, con diversos altibajos, ha sabido resistir y mantener su compromiso artístico y social con el hecho teatral, además de mantener un foro propio dedicado a la producción de obras, la investigación teatral y la docencia. En el 25 aniversario de Contigo…América, Raquel Seoane dijo: ''En este mundo globalizado, neoliberal, de una economía salvaje, en el que el ser humano ha sido descategorizado, convertido en mercancía, seguimos conscientes y empecinados en priorizar los principios que nos dieron vida, en hacer un teatro independiente, ahondar en nuestras raíces y en estrechar los vínculos con nuestra América Latina, para reafirmarnos humana y creativamente." “Nosotros --agregó-- siempre tenemos en mente la palabra de Simón Bolívar: Hagamos lo mismo que los europeos que reflexionan sobre su propia historia. Imitémoslos, pero no en los frutos. Partamos de nosotros mismos, tal como lo hacen ellos.” La actriz y directora escénica Raquel Seoane, falleció el pasado 17 de marzo, luego de una larga enfermedad. Amigos y colegas organizaron los recientes tres años funciones de teatro y otras actividades con el fin de recaudar fondos para estudios, medicamentos y gastos de hospitalización que requirió la maestra ya que, como ocurre con muchos artistas que han dedicado su vida a promover el arte y la cultura en nuestro país, no contaba con seguro médico. Seoane nació en 1932 en Montevideo, Uruguay. Llegó a México en 1976, huyendo de la dictadura militar y aquí continuó con su infatigable labor como promotora de las artes escénicas. Con la idea de conformar un repertorio latinoamericano, desde su integración Contigo…América realizó propuestas arriesgadas e innovadoras, como un primer recital artístico de poesía dedicado a Roque Dalton, en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes. También estrenaron en México la obra Los que no usan esmokin, de Gian Francesco Guarnieri; Costumbres, de Víctor Manuel Leites; Y sigue la bolota, de Mario Ficachi; Donceles 19, de Blas Braidot; Los motivos del lobo, de Sergio Magaña, y Santa Juana de los mataderos, de Bertolt Brecht, entre muchas otras. La maestra Seoane decía con orgullo que Contigo…América había logrado tener un público cautivo, organizado. Es, sin duda, una artista indispensable artista para el teatro latinoamericano. Descanse en paz Raquel Seoane.

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