"Deseos culpables": evasión y pornografía

miércoles, 25 de abril de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Dirigida por Steve McQueen y estelarizada por Michael Fassbender, Deseos culpables (Shame, EU-2011) es una cita que se introduce en la intimidad de Brandon Sullivan, un hombre aparentemente exitoso en su trabajo, soltero y bien parecido que parece tenerlo todo. De apariencia frívola, Brandon sale con varias mujeres pero no cree en el matrimonio, aunque el problema no es exactamente ese: Brandon es adicto al porno y tiene una hermana (interpretada por Carey Mulligan) emocionalmente inestable con la que tiene que cargar y con la que mantiene una relación amor-odio. La frialdad del ambiente y la fotografía no ayudan a tener un mejor concepto del personaje, pues por un lado refuerzan la frivolidad de aquél, y por otro son un reflejo de la soledad y la tristeza que padece. Lo que vemos en la cinta son una serie de episodios cotidianos que muestran cómo Brandon se relaciona con la pornografía y la masturbación, prácticamente en cada escena. Sí, de vez en cuando se relaciona con alguna persona que puede ser su jefe, su hermana, una chica o una prostituta, pero el trato con éstos resulta bastante superficial. Las escenas masturbatorias, que podrían parecer un exceso, no son gratuitas: cobrarán sentido conforme vayamos viendo la relación de Brandon con su hermana, y descubramos el dolor y la desesperación del protagonista. Fassbender hace un excelente trabajo, de hecho corren rumores de que Demián Bichir le robó la nominación en los premios Oscar; su personaje es firme, elegante… un envase aparentemente sólido que el actor conducirá de manera sublime a lugares oscuros.

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