Fallece el escritor Arturo Azuela

sábado, 9 de junio de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- El novelista Arturo Azuela Arriaga, quien en 1974 obtuvo el Premio de Literatura Xavier Villaurrutia por su libro El tamaño del infierno, falleció la noche de ayer en el Hospital Adolfo López Mateos, a los 73 años de edad. Familiares, amigos, intelectuales y alumnos se congregaron a lo largo de este viernes en una funeraria del ISSSTE, ubicada en Avenida Revolución, para mostrar sus respetos por la labor de Arturo Azuela en bien de la cultura nacional. El director de la Academia Mexicana de la Lengua, Jaime Labastida, declaró a la agencia de noticias Notimex: “Ver que uno pierde cada día a un amigo de tantos años es muy doloroso, (Arturo y yo) fuimos compañeros y profesores de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM”. Añadió: “Fue un hombre que no se dejó vencer, que sabía que estaba enfermo y no dejó de trabajar. Su libro sobre La ruta de Goya y doctorarse a estas alturas es admirable en todo sentido.” Xaulín. La ruta de Goya, de 1999, fue uno de sus últimos grandes textos literarios. El cellista Carlos Prieto lamentó el deceso del escritor y destacó su larga relación con Arturo Azuela, que comenzó desde Madrid, durante la época en que éste estaba al frente de la editorial Fondo de Cultura en España. “Le tenía un gran cariño y una profunda admiración, y en estos últimos meses que estuvo muy delicado de salud, a pesar de ello siempre me impresionaba su vigor y su optimismo que lo llevaban a emprender nuevos proyectos… Me impresionaba su cultura, que fue muy amplia, prueba de ello es que era matemático, estudió música, un gran escritor y un hombre muy culto.” En efecto, Arturo Azuela se tituló en Ciencias Matemáticas por la UNAM en 1965. En 1973 obtuvo la maestría y el doctorado Cum Laude en la Universidad de Zaragoza, España. Ofreció cátedras en importantes universidades como La Sorbona, Montpellier, Notre Dame, París X Nanterre y París VIII Vincennes-Saint Denis; Columbia, Berkeley y California en San Diego; Texas en Austin y San Antonio; Edimburgo, la Universidad de Chile, y varias más en la República Mexicana. Su novela El matemático data de 1988 y por ella la Universidad de Alemania lo nombró académico distinguido. En Manifestación de los silencios, de 1999, Azuela recoge la experiencia vivida por los intelectuales de su generación a partir de la herencia de la Revolución Mexicana, los tiempos de Tata Lázaro Cárdenas y los años sesenta y setenta con las masacres de Tlatelolco 68 y “el halconazo” priista del Jueves de Corpus, en 1971. Otras de sus obras son: Un tal José Salomé (1975), La casa de las mil vírgenes (Premio de Otoño Barcelona 1983), El don de la palabra (1985), El mar de utopías (1991), Extravíos y maravillas (2003) e Irak con Q. Bitácora de una guerra (2005). Estuche para dos violines, novela en torno al histórico robo de un violín Straudivari Gibson exHuberman 1713, editada por el Fondo de Cultura Económica en 1994, conquistó en 1999 el Premio El Estro Armónico que otorgan la Organización Editart y la Fundación Rafael Alberti de España. Más de una década atrás, en México, la Asociación de Periodistas de Radio y Televisión le concedió la presea Calendario Azteca por su programa radiofónico Los escritores de hoy. En un comunicado del INBA, en el que se informó del fallecimiento del nieto de Mariano Azuela (uno de los escritores más importantes de la llamada Novela de la Revolución Mexicana y autor de Los de abajo), se menciona que durante los años al frente del Fondo de Cultura Económica en la Madre Patria, “Arturo Azuela impulsó la creación de la colección Biblioteca Premio Cervantes en coedición con la Universidad de Alcalá de Henares, así como las Antologías de Teatro Iberoamericana, en coedición con el Centro de Documentación Teatral. Estuvo a su cargo también de la recuperación del local de calle Fernando El Católico y la reapertura, en 1993, de la Librería que ahora lleva el nombre de Juan Rulfo”. Durante el velorio en la funeraria del ISSSTE, su hija Tamara Azuela indicó que el cuerpo de su padre será cremado “en un panteón de la zona de Iztapalapa”, y posteriormente su familia realizará una ceremonia luctuosa en intimidad con allegados cercanos del célebre escritor, quien en 1978 obtuvo el Premio Nacional de Novela del INBA  por Manifestación de silencios. Cuando recibió un homenaje por sus 70 años dentro del ciclo Papel que volando llega, en el Teatro Degollado de Guadalajara, Jalisco, el 16 de julio de 2007, con humor sincero el también exdirector de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y presidente nacional del Seminario de Cultura Mexicana, expresó: “Las mujeres leen más que los hombres… En mi caso, la ciencia no sólo ha sido mi talón de Aquiles sino mi debilidad y es el trabajo al que más años le he dedicado, más que al violín, más que a la literatura y más que a las mismas matemáticas.”  

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