'El principito”: Un bonito homenaje al clásico infantil

miércoles, 18 de noviembre de 2015
MÉXICO, DF (apro).- Dirigida por Mark Osborne, El principito (The Little Prince, Francia-2015) es un bonito homenaje al clásico de Antoine de Saint-Exupéry visto a través de los ojos de una Pequeña Niña que está a punto de entrar al frío y objetivo mundo de los adultos. Nuestra protagonista irá a una escuela popis con altos niveles de excelencia que al parecer asegurará su futuro. O al menos eso dice su madre, una ejecutiva exitosa que tiene toda su vida y la de su hija planeada a través de una pizarra donde todas las actividades diarias están calendarizadas. La Pequeña Niña no tiene tiempo para divertirse, todo es estudio de “cosas importantes”, números y cosas prácticas que sirven para la vida, “cosas de adultos”: no hay espacio para la imaginación como bien lo dice Saint-Exupéry en el inicio de El principito. Pero la vida de la Pequeña Niña está a punto de cambiar cuando conoce a su excéntrico vecino quien parece venir de otro mundo: El Aviador, por supuesto, el personaje que luego de un accidente en el desierto se encuentra con un niño misterioso que desea que le dibujen un cordero. La Pequeña Niña generará un fuerte vínculo con El Aviador a escondidas de su madre quien de inmediato pensará que las locuras del vecino no pueden ser de provecho para su hija. Entre visita y visita nuestra heroína conocerá de “pe a pa” la hermosa historia de El Principito y los personajes que la integran. Posteriormente la trama vuelve a dar un giro cuando la Pequeña Niña conoce el destino del pequeño Príncipe y, luego de un par de sucesos, se ve obligada a vivir su propia versión. La animación nos recuerda a una versión modesta de una película de Pixar; sin embargo se vuelve sublime cuando ilustra pasajes de El principito, combinados con las ilustraciones originales de Saint-Exupéry. La historia tiene momentos hermosos, no sólo los que vienen de la obra original, sino también de aquellos que se generan entre el viejo Aviador y la Pequeña en los cuales ésta entra en contacto con el maravilloso mundo de la imaginación que hasta ese momento le había estado prácticamente vedado porque en el mundo adulto lo esencial no debe ser invisible a los ojos. La Pequeña Niña se enfrentará a un mundo inexplicable e incontrolable para los adultos que desean olvidar... Pero que es importante para seguir adelante porque si olvidamos esa parte infantil nos perdemos a nosotros mismos. La cinta también aborda el difícil tema de soltar aquello que amamos y deseamos que nunca cambie. Sin embargo, por la estructura compleja de la historia el ritmo se hace un poco pesado: El principito es una cinta que requiere de paciencia; no obstante, su mensaje no es tan complejo ni tan rico como la historia original, es decir, el guión pudo haber ido más directo y la historia hubiera sido más poderosa.

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