"¿Mala memoria o...?"

lunes, 27 de abril de 2015
MÉXICO, D.F. (apro).- Apreciado lector: la presente sirve para expresarles que, según servidor de usted, hay verdades tan, tan evidentes que el no conocerlas o burlarse de las mismas pone en evidencia ignorancia, padecer de ceguera mental, estupidez o bien hacer uso de manipulación aviesa de las mismas; una de ellas es la MEMORIA (así, con mayúsculas), capacidad de algunos animales que es capital para la humana criatura, pues gracias a ella ha llegado a ser lo que es, para bien y para mal. Recordemos, para afirmar lo escrito, algunos de los conceptos que se han vertido sobre ella. Según el decir de estudiosos del tema, la memoria es el proceso mental por el que se retienen y reviven hechos del pasado o conocimientos ya adquiridos, bien sea de manera consciente o inconsciente, lo cual forma la base de la personalidad del individuo, a unidad del yo, pues sin memoria no hay autoconciencia ni sentimiento de identidad, pues lo que un individuo es o puede llegar a ser, lo conforma y vertebra la memoria que ha ido acumulando… así como el uso que hace de esos recuerdos de hechos, acontecimientos y pensamientos de los que ha sido testigo o sujeto… y también de los que ha sido objeto. Igualmente, según opinión de parte de sus estudiosos, la memoria es uno de los componentes de ese trio de facultades del alma, siendo los otros dos el entendimiento y la voluntad. Pero más allá del dogma religioso, los que se dedican al estudio de la memoria, están, de manera general, de acuerdo en que hay que distinguir entre la que permite adquirir habilidades motoras, como el habla o la escritura y la que recolecta hechos, acontecimientos e ideas, pensamientos, teorías… igualmente, coinciden en que la memoria es imprescindible para el aprendizaje, pues sin comparar lo presente con lo vivido o conocido no es posible aprender, a saber si se está en lo cierto o hay que rectificar en caso de que nuevos descubrimientos, de nuevos conocimientos superen a los ya adquiridos. Tenemos por otra parte, desde mediados del pasado siglo, que aparece el cognitivismo, teoría psicológica que afirma que la conducta (la manera de ser y actuar de un individuo) es dirigida y tiene su origen en un sujeto que es activo e inteligente, y no un puro reflejo, el cual se enfrenta a su medio obteniendo selectivamente información sobre él mismo, para después utilizarla, tras calificarla y transformarla en complejas estructuras de pensamiento, almacenarla y, repito, posteriormente utilizarla en la dirección de su atención (entiéndase necesidades, intereses y deseos personales) y en la planificación de su conducta o conjunto de su manera de ser y actuar con que un individuo vivo responde a situaciones determinadas. A la luz de este sumario recuerdo de lo que es y cómo funciona la memoria, a servidor le es difícil de explicarse el irónico rechazo de la misma en la historia, por parte de Barack Obama, en la última Cumbre de Las Américas, con la intención de “borrón y cuenta nueva” del pasado, para así poder justificar e incluso legalizar su propuesta de una nueva era de libertad y derechos humanos, de la cual el gobierno de Washington se siente y se autoproclama el único y autorizado campeón defensor de los mismos, con la obligación moral de defenderlos, como sea, en cualquier lugar en que se violen… al parecer, no se dio cuenta… ¿o le importó un pepino?... que se estaba dirigiendo a mandatarios de países que guardan una larga y dolorosa memoria de agresiones debidas a la política seguida en el pasado por residentes, como él, de la Casa Blanca… recordando esos hechos, servidor tampoco se explica la irritación de Obama por las críticas recibidas por esos sucesos, ni el que viera a los que las hicieron como “emisarios del pasado”, al que hay que enterrar por el bien del continente y trabajar en común en favor de los derechos humanos y su libre ejercicio, según su propuesta… insisto, al parecer no tomó en cuenta… ¿o lo habrá importado un pepino?... que mal se puede confiar en su propuesta del poderoso campeón, defensor denodado de los derechos humanos… ¿O se olvidó que su política, tanto nacional como internacional, tiene como elemento principal el de acosar sin piedad a los que, ejerciendo el humano derecho de la libre expresión, dan a la luz pública el espionaje de diplomáticos de los U.S.A., las acciones encubiertas de sus agencias de seguridad, como la CIA, que ha llevado y lleva a cabo las más obscuras y siniestras acciones de la política estadounidense?... dígalo si no es así Julian Assange, Chelsea Manning y Edward Snowden. El amable lector de la presente dirá si servidor, por lo expuesto en la misma, tiene o no razón al no poder explicarse las palabras y los actos del actual presidente de los U.S.A. Sin más por el momento, su seguro servidor. JUAN RECUERDA

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