Fallece el poeta infrarrealista Ramón Méndez Estrada

jueves, 14 de mayo de 2015
MÉXICO D.F. (apro).- El Instituto Nacional de Bellas Artes y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) dieron a conocer hoy el deceso del poeta, académico y periodista Ramón Méndez Estrada, miembro fundador del movimiento infrarrealista en el país. Su muerte se produjo la tarde de ayer en la ciudad de Morelia, Michoacán, donde nació hace 61 años. Junto con Mario Santiago Papasquiaro (1953- 1998), Cuauhtémoc Méndez Estrada (1956- 2004), José Peguero (1955), José Vicente Anaya (1947), y el chileno Roberto Bolaño (1953- 2003), Ramón Méndez dio vida al movimiento infrarrealista en 1976; dicho movimiento surgió como una poesía alternativa que celebraba el profundo amor por la poesía fusionado con una actitud contestataria. Méndez Estrada fue quien recordó una definición de los llamados “infras” en una entrevista realizada en 2013, con motivo de la presentación de su poemario para niños Tonadas ágiles para sonreír en voz alta: “Roberto Bolaño nos definió como un conjunto de galaxias formadas por soles negros de materia condensada tal grado que hacen caer a la luz por su propio peso. En eso consiste el Movimiento Infrarrealista. En México todos tenemos tache, las autoridades no nos reconocen. Pero seguimos creando. Eso no nos detiene”, dijo. Méndez Estrada estudió en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México y a finales de la década de los ochentas inició su ejercicio periodístico en los diarios El Nacional, El Financiero, y La Voz de Michoacán. Entre sus poesías más conocidas destacan las siguientes: La vida de Ginés Pérez, Zona de Tolerancia, La edad dorada, Tiresias, La canción del macizo y Al amanecer de un día dos lagartija. También publicó los cuentos Tzitzilini y Otras Lecciones del Lado Moridor. Tonadas ágiles para sonreír en voz alta fue su último libro, se trata de un volumen con 35 poemas para niños, coeditado en 2013 por Conaculta y la Secretaría de Cultura del Gobierno de Michoacán. Ahí escribió lo siguiente: “Vengo de la corriente de los ‘concertistas’ de la época del Siglo de Oro español. Soy ‘quevediano’, me burlo de los culteranos que pretenden que la poesía se hace con símbolos, pues considero por el contrario que se hace con los sentidos, las imágenes vienen concomitantes a ellos, es inevitable. El vuelo de un águila es eso y nada más. Lo importante es decir lo que se tenga que decir y de esa manera dar pie al símbolo, no al revés, y entre más simple mejor. Es muy frecuente que los autores contemporáneos hagan eso, embrollan demasiado sus textos pero no alcanzan a decir algo. Ese es el camino de mi literatura, de este, mi nuevo libro”. El comunicado de Conaculta no consigna de qué murió el llamado poeta infrarrealista.

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