"Bellas de Noche", un documental contra los prejuicios que aplastan a las vedettes

viernes, 2 de diciembre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Las vedettes Olga Breeskin, Lyn May, Rossy Mendoza, Wanda Seux y Princesa Yamal, quienes en la época de los setenta y ochenta transformaron el espectáculo en México, son las protagonistas del nuevo documental Bellas de noche, dirigido por María José Cuevas. El título recuerda la película de ficción que el cineasta Miguel M. Delgado rodó en 1975, considerada como la iniciadora de la saga del llamado “cine de ficheras” de la cinematografía nacional. La realizadora, la más pequeña de las tres hijas del pintor José Luis Cuevas, espera que el documental “quite tantos prejuicios que existen alrededor de estas mujeres”. Recapitula en entrevista: “Carlos Monsiváis escribió de la importancia de las rumberas, las vedettes y la vida nocturna de México, le da un valor cultural, pero de pronto nació la prensa amarillista que aplastó justamente ese valor porque se enfocan en los tabúes de envejecer, las cirugías y los amantes, en fin…” La cinta de 91 minutos presenta a la Breeskin, quien hizo del violín un instrumento de la sensualidad, para describir el camino que la llevó de los excesos a la fe. Lyn May, la bailarina exótica por excelencia, desgrana el sexo, el amor y el concepto de juventud. Princesa Yamal repasa los sinsabores de la carrera truncada por la nota roja y su encarcelamiento. Wanda Seux, hoy obstinada defensora de los animales, describe el poder de las vedettes sobre el público. Rossy Mendoza, la cantante, se empeña en escribir un libro de metafísica. La edición de Bellas de noche (que forma parte de la cartelera cinematográfica mexicana desde el 25 de noviembre) estuvo a cargo de Ximena Cuevas (hermana de la directora), con una trayectoria reconocida como videoasta y artista del performance. María José recuerda que empezó a filmar a Princesa Yamal cuando la conoció, hace una década, con una camarita de video que portaba en su bolsa. “Nunca me imaginé hacer una película y que iba a crecer como creció. El termómetro fue cuando la presenté por primera vez al público en Ambulante, y se agotaron las funciones. Me di cuenta que como que estamos arraigados a ciertas épocas o personajes o iconos, porque en Ambulante se agotaron las funciones no por la película, sino por el tema. Estas mujeres cuentan con una fortaleza y una independencia increíble, por lo cual Bellas de noche es un homenaje y un tributo desde un lado muy amoroso y de respeto.” –¿Qué cree que aportaron estos personajes a la cultura popular? –Las vedettes siempre han existido, en las carpas de revista en los años treinta, después las rumberas, y las protagonistas de Bellas de noche en los setenta y ochenta. Además son la última generación de vedettes, ya después de ellas no existen. Estas últimas forman parte de un momento muy importante, es la época del destape, es la época del show, también abarcaron un público de todas las clases sociales, podían ir a un teatro de revista a precios populares o a un cabaret de lujo en donde sí tenías que contar con dinero para entrar y consumir. “Surgió con ellas el cine de ficheras y además abarcaron la televisión, en fin. Es también un parteaguas social, por eso es tan importante esta generación de vedettes que, además de ser las últimas, empiezan a abarcar todos los medios y todas las clases sociales. Vedette en francés quiere decir ‘estrellas del espectáculo’, por lo que trabajaban con mucha disciplina y profesión en sus shows, con una gran escenografía, luces, un sinnúmero de bailarines y bailarinas, y no sólo dominaban el baile llamativo, combinado obviamente con la belleza de las mujeres, sino que cantaban o tocaban instrumentos. En fin, era un espectáculo muy complicado. Duraba horas, invitaban a cómicos, magos, etcétera, y pues todo eso lo perdimos con el temblor de 1985 que sufrió la capital mexicana, desaparecieron lugares que formaban parte de la vida nocturna, y luego la violencia que sufre México acabó con todo.” –Ha contado que de pequeña tuvo relación con las vedettes, ¿cómo fue eso? –A mi papá siempre le interesó la cultura popular. Cuando yo era niña él era muy amigo de las rumberas. Para mí era muy normal llegar a la casa y estar ahí con Rosa Carmina o Ninón Sevilla. Y estas vedettes, cuando estaban en pleno apogeo, invitaban a mi papá a ver sus shows e iba con él, llegué a asistir al teatro Blanquita a ver a Lyn May. Entonces, formaron parte de mi infancia, siempre las tomé como algo muy familiar, por eso nació este documental, de lo contrario jamás hubiera dedicado 10 años de mi vida a elaborarlo. Bellas de noche obtuvo el premio a Mejor Documental en la 14 edición del Festival Internacional de Cine de Morelia, realizado del 21 al 30 de octubre pasado, y el del Público Cinemex a Mejor Película Mexicana en la 5 edición del Festival Internacional de Cine de Los Cabos. Ya se proyectó en el Telluride Film Festival 2016, el Toronto Film Festival (TIFF) 2016 y el International Documentary Film Festival Amsterdam (IDFA) 2016.

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