'Periodistas mexicanos padecen la guerra en casa”, alerta Juan Villoro

viernes, 8 de abril de 2016
MADRID (apro).- Los periodistas mexicanos “no tienen que salir de su país para vivir una guerra”, alertó el periodista y escritor Juan Villoro, en su discurso a la hora de ser galardonado con el Premio Diario Madrid, “sino que la guerra la tienen en casa”. “Durante mucho tiempo nos parecía que la guerra ocurría en otros sitios. Hoy en día los periodistas mexicanos están en esa trágica situación de ser perseguidos por lo que escribe. Lo que parecía ajeno a nosotros lo estamos viviendo en nuestra propia casa, lo cual es dramático”, dijo. Villoro expuso su interés juvenil por el periodismo que se ejerció en El Excélsior de Julio Scherer García, que sufrió la represión en su “lucha por la libertad de expresión” en México, a manos del gobierno de Luis Echeverría y, en España, comparó, fue lo que sufrió el Diario de Madrid, a manos del régimen del dictador Francisco Franco. Por su ampliación de miras e interés por el estado de cosas que vive tanto México como España, que fue el motivo por el que fue galardonado, al fungir como puente en sus publicaciones periodísticas en ambos países, es que hizo un amplio repaso del alto valor periodístico del Excélsior de Scherer y cómo, tras el golpe de Echeverría, no sólo no fue acallado, sino que dio pie al surgimiento de una revista como Proceso y, a su vez, del nacimiento de diarios de tirada nacional que seguían esa huella. El escritor y periodista, Juan Villoro, amplió en entrevista con corresponsales mexicanos, que el panorama actual para la prensa mexicana es más delicado, porque al menos 120 profesionales han sido asesinados, quince de ellos en el Veracruz del gobernador Javier Duarte y, según la organización Artículo 19, el último año se reportan al menos 300 agresiones directas contra periodistas. “Durante mucho tiempo nos pareció que esa violencia sólo pasaba en otras partes”, sin embargo, “ahora eso lo estamos viviendo en casa”. Recordó incluso que él formó parte de las casas de refugio en México, fundadas durante el gobierno capitalino de Cuauhtémoc Cárdenas y que inauguró el escritor Salman Rushdie, porque “lo veíamos como una oportunidad de proteger a gente que escribía en otros lugares, pero hoy los periodistas mexicanos están en esa situación trágica y nosotros en la casa de refugio hemos tenido que dar un giro para atender casos de periodistas mexicanos. Lo que parecía ajeno a nosotros, lo estamos viviendo en nuestra propia casa, lo cual es dramático”. Luego Villoro señaló que en la actualidad los mexicanos están desencantados, los partidos en entredicho, la política cuestionada y los movimientos sociales poco articulados, por tanto, “es la prensa la que quedó en solitario en posición de disentir” ante el poder del gobierno y los poderes fácticos. “Estamos viviendo algo grave, porque en el 88 la posibilidad de gobierno de Cuauhtémoc Cárdenas o en 2000 la llegada de Vicente Fox se generó una esperanza de cambio y de futuro, pero hoy en día, aunque seamos más críticos, no vemos un horizonte claro, por tanto, es cierto, la gente no actúa políticamente, está muy desencantada, todos los partidos están en entredicho, la política cuestionada, hay movimientos sociales pero no articulados suficientemente para representar una oposición, entonces la prensa ha quedado en solitario en posición de disentir”. No obstante, dijo, hay periodistas en zonas muy candentes, como Sinaloa o Tijuana, que no firman sus informaciones o las canalizan a través de medios de tirada nacional, pero “son medidas de seguridad que se deben respetar, porque no se trata de una censura, sino de preservar la vida de los periodistas” para que se dé la información de forma más segura posible. El también colaborador de Proceso señaló que la única posibilidad de que las cosas cambien es que “haya una política de seguridad diferente”, porque existe mucha colusión de mandos policiacos, del gobierno, “mientras esto no se investigue, mientras esto no se limpie, los periodistas estarán en riesgo”. Consideró que el crimen organizado no está muy preocupado por lo que escriben los periódicos, en cambio, “los que son representantes aparentes de la ley, los que tienen negocios lícitos, los políticos teóricamente decentes, tienen mucho que perder si se conoce su relación con el crimen organizado. La mayoría de los periodistas que han sido amenazados, lo han sido por miembros del Ejército, policías, el gobierno o empresarios poderosos. Mientras no haya una investigación interna del gobierno y los poderes fácticos, los periodistas seguirán en riesgo”. Por todo ello, en su discurso, dedicó el premio a los periodistas mexicanos que están siendo amenazados o agredidos por ejercer su labor.

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