Muere el escritor y crítico de arte John Berger

lunes, 2 de enero de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El escritor, ensayista, dramaturgo, guionista cinematográfico, pintor y crítico de arte británico John Peter Berger falleció este lunes a los 90 años en la ciudad de París, Francia, dio a conocer su nieta a María Fasce, directora literaria de Alfaguara. Nacido en Hackney, Londres, Inglaterra el 5 de noviembre de 1926, Berger es autor de Modos de ver, considerada una obra imprescindible para la historia del arte. También escribió la novela Un pintor de nuestro tiempoHacia la boda, en la cual habla del tema del Sida; la trilogía De sus fatigas  y La forma de un bolsillo que incluye correspondencia con el Subcomandante Marcos (ahora Galeano). En esta última también incluye sus reflexiones acerca de varios artistas como Van Gogh, Rembrandt, Brancusi, Degas, Frida Kahlo y se pregunta: ¿Qué es un retrato, qué es una representación pictórica?, “todo ello siempre para resistir”, y explica él mismo la idea de resistencia: “El bolsillo en cuestión es una pequeña bolsa de resistencia Un bolsillo se forma cuando dos o más personas están de acuerdo La resistencia es contra la inhumanidad del nuevo orden económico mundial La gente que se junta somos el lector, yo y aquellos sobre quienes hablan estos ensayos: Rembrandt, los pintores rupestres paleolíticos, un campesino rumano, los antiguos egipcios, un experto en la soledad de ciertas alcobas de hotel, los perros al anochecer, un hombre en una estación de radio E inesperadamente, nuestro diálogo nos fortalece a todos en la convicción de que lo que está ocurriéndole al mundo hoy día está mal, y que lo que a menudo se dice sobre él es mentira Nunca he escrito un libro con una mayor sensación de urgencia”. Berger fue invitado a participar en el Primer Festival Mundial de la Digna Rabia, organizado del 26 de diciembre al 5 de enero de 2008, por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, junto a intelectuales como el hindú Arundhati Roy, el suizo Jean Robert y el chileno Marcos Roitman, entre muchos otros, y ante la imposibilidad de asistir, envió su participación. El diario El País consigna que “los desheredados de la tierra estuvieron siempre en el centro” de su obra, fuesen enfermos, campesinos, migrantes o inmigrantes, y escribió la novela King, desde el punto de vista de un perro callejero. En 1998, durante la presentación de una exposición con obras de Diego Rivera y Frida Kahlo, organizada por la Fondation Pierre Gianadda, en Martigny, Suiza, y posteriormente en el Museo Maillol de la Fundación Diana Vierny, en París, la crítica de arte Raquel Tibol escribió en su columna en Proceso, que la mayoría de los críticos de arte se fueron por la idea de polarización de Rivera y Kahlo como “el elefante y la paloma”. Cuenta que Berger visitó la exposición no con la idea de escribir, “pero se sintió inclinado a hacerlo”, al considerar que no era sustentable esa percepción pues Frida era igualmente “un gigante”. “Observando minuciosamente dedujo que la práctica del primoroso acicalamiento de su persona le dio un singular conocimiento del cuerpo, de la piel, de los cabellos, conocimiento que aplicó en sus cuadros a través de pinceladas tan finas como sus pestañas; en sus imágenes meticulosas volcó la sensibilidad de su propia piel, así como de un erotismo exacerbado por el dolor Su método especial de pintura tenía que ver con el sentido del tacto, el doble tacto de la mano y de la superficie de la piel, cada pincelada sigue el curso de un cabello o de los pelos de un animal, o se detiene en los poros, haciendo que gesto pictórico y materia representada sean uno En las gotas de leche, de sangre o de lágrimas, Berger encuentra la misma identidad corporal; la gota de pintura es como un doble del elemento líquido Es el agudo sentido del tacto lo que hace única a su pintura La mayor paradoja la encuentra el crítico inglés en el hecho de que siendo una obra muy concentrada en la propia imagen del pintor, nunca llega a ser narcisista; esto es consecuencia de la perspectiva en que Kahlo ubicó al dolor.” Autor también de G y Siempre bienvenidos, estudió arte en la Central School of Art de Londres, y posteriormente (luego de servir en el ejército de su país entre 1944 y 1946), en la Chelsea School of Art. Impartió clases de dibujo en la escuela donde impartía también el escultor Henry Moore. Escribió novela, ensayo, poesía, guiones de cine, junto a Alain Tanner y colaboró en varios medios impresos.

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