Deseo ver en Turquía una democracia plena, que todos hablen en libertad: Orhan Pamuk

domingo, 25 de noviembre de 2018
GUADALAJARA, Jal. (proceso.com.mx).- El premio nobel de Literatura 2006, el turco Orhan Pamuk quien recibió este día la medalla Carlos Fuentes de manos de Silvia Lemus, esposa del fallecido escritor mexicano, indicó que su deseo antes de morir es "ver en Turquía una democracia plena, que todo mundo hable con libertad de expresión sin que lo castiguen". También, durante la apertura del Salón Literario Carlos Fuentes, el escritor se dijo admirador de escritores latinoamericanos entre ellos, Jorge Luis Borgues, Italo Calvino y Juan Rulfo. Mediante una traducción simultánea, recordó que en su juventud fue testigo de que todos sus amigos universitarios se involucraron en la política, a la mitad de ellos los encarcelaron, y a una cuarta parte los golpearon y torturaron. "En la décadas de los 70´s, 80's, ser un izquierdista en Turquía eso era lo que le esperaba a uno, yo no quería eso, yo quería escribir libros, yo no quería combinar mi amor por la literatura con la política, me enojé con todos los escritores de la generación anterior, porque para ellos el único criterio para la literatura era la política y sus expectativas no eran realistas, el peso que le asignaron a la literatura no era realista", comentó. El también profesor de la Universidad de Columbia se calificó como laico, pero un creyente de la democracia, y un izquierdista liberal. Comentó que, tras adquirir fama internacional política, consiguió la molestia de la generación anterior de escritores "izquierdistas, que pagaron un precio tan caro, que fueron mutilados y torturados, se enojaron porque ahora yo tenía el micrófono y hablaba de estos temas". Influencia en su obra del boom latinoamericano El escritor turco ante los cientos de asistentes que acudieron al auditorio Juan Rulfo refirió que su relación y actitud con el peso de la literatura islámica antigua cambió después de leer a escritores latinoamericanos como el argentino, Jorge Luis Borgues y el cubano, Italo Calvino. Recordó que, a los 32 años, luego de leer al argentino, aprendió "a tratar la literatura antigua como una especie de metafísica; de Borgues yo aprendí (...) como persona secular, a hacer a un lado el contenido religioso de las historias místicas clásicas islámicas, y utilizo estas historias de una manera moderna, o a veces de una manera post moderna. Eso, está en el corazón de mi obra, y eso lo aprendí de Borgues y de Calvino". Indicó que nunca olvidará el día que comenzó a leer a Carlos Fuentes, a través de su obra La muerte Artemio Cruz, "hay una influencia de la novela francesa, narrada en la segundo personal del singular y un poco de historia". A la vez señaló la influencia en él de los escritores, el peruano, Mario Vargas Llosa y el colombiano, Gabriel García Márquez. "Todas esas influencias son importantes para mí porque cuando el boom latinoamericano inició, yo apenas iniciaba mi posición como autor y me sentía provincial, fuera del centro, y el boom latinoamericano me ayudó a decirme a mí mismo, hace unos 40 años, puede haber un boom literario musulmán también, así como hubo un boom latinoamericano, y sobre todo después de que visité Estados Unidos en 1983, tuve una crisis de identidad (...) y me pregunté a mi mismo, qué es esto de ser turco, y tuve que inventarlo", declaró. Un escritor que confiesa le "abrió los ojos", es el jalisciense, Juan Rulfo. Comentó que sus homólogos turcos también escribían de pueblos pequeños, o de los campesinos, "pero Juan Rulfo tiene imaginación, tiene algo extraño, algo diferente a la hora de ver los pequeños pueblos y a mí me influyó mucho esta perspectiva suya". Otros escritores que también son importantes para Orhan Pamuk son: los rusos, León Tolstói, Fiódor Dostoyevski; el francés Marcel Proust, y el alemán, Thomas Mann. "Esos son los más grandes novelistas, los he leído una y otra vez, y he aprendido cómo escribir de ellos", comentó.

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