Rumbo a Nueva York, el joven chelista Carlo Máynez se despide con un recital en el Club France

miércoles, 20 de junio de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Con apenas 16 años de edad, el joven chelista Carlos Máynez ofreció un cálido recital de primera línea en el Salón Bastilla del Club France, despedido por su comunidad para una estancia formativa en la prestigiada escuela neoyorquina de Meadowmount. Alrededor de medio centenar de personas se dieron cita la noche de ayer en el espacio de la colonia Florida, para escuchar con deleite el impecable arte de esta promesa mexicana, con un programa donde hizo gala de su virtuosismo, acompañado en algunas interpretaciones con el pianista Pablo Miró y la arpista Alondra Máynez, su hermana, solista de probado talento. A pesar de su corta edad, Carlo es dueño ya de una trayectoria envidiable en su aspecto de preparación como instrumentista y músico integral. Proviene de una familia de compositores, pues su padre, Samuel Máynez, es, además de violinista, investigador y maestro del Conservatorio Nacional de Música. Se ha formado con profesores y pedagogos destacados de varios lugares del mundo, como Lyan Harrell, Carter Brey, Jonathan Koh, Zoia Kamisheva, Alejandro Sardá, Germán Mercano, Stefan Popov, Iñaki Etxperare y Catherine Lehr. Entre los cursos que ha recibido se encuentran los de la Fundación Príncipe de Asturias en España y el Rocky Mountain´s Summer Conservatory de Colorado, Estados Unidos. En México ha actuado como solista con la Orquesta Sinfónica de Michoacán, y en 2012 obtuvo la medalla de oro en el II Concurso Nacional de Violonchello efectuado en Monterrey, Nuevo León. Tiene grabados varios discos compactos, cuyo repertorio incluye obras lo mismo de Bach, Beethoven, Boccherini, Haydn, Mozart, William Squire y Vivaldi, como del mexicano Joaquín Gutiérrez Heras. Recientemente ejecutó en la Sala Nezahualcóyotl de la UNAM la “Romanza” de Agustín Balderas en estreno mundial contemporáneo. Esta pieza la interpretó también ahora, con “Sicilienne” de Fauré, “Concertino en Sol Mayor” de Alfonso de Elías (con aires de canciones populares mexicanas como “Cielito lindo” y “Las mañanitas”), “El cisne” de Saint-Säens, “Vals de las rosas” de Enrique Soloma, “Meditation” de la ópera “Thäis” de Massnet, y como regalo, al lado de su hermana y de su padre, el violinista Samuel Máynez, la deliciosa versión de la pieza popular “Madrigal” de Ventura Romero, así como una “Tarantela”. Carlo, previo a cada interpretación, leyó textos amenos para ilustrar su procedencia, historia y sentido. El recital franco-mexicano fue diseñado como contribución para la estadía de Carlo, este verano, en la Urbe de Hierro., segunda ocasión que lo recibe.