Royal Winnipeg Ballet aborda en el FIC la reconciliación con pueblos aborígenes

sábado, 12 de octubre de 2019
GUANAJUATO, Gto. (proceso.com.mx).- La historia de los vencedores en la colonización de América es contrastada en las tradiciones orales, musicales y dancísticas con las que los pueblos originarios preservan su memoria y describen el brutal avasallamiento que les significó la Conquista, desde América del Norte hasta la punta Sur del continente, en la pieza escénica que el Royal Winnipeg Ballet presenta en el Festival Internacional Cervantino (FIC). Este es el caso de las denominadas “Primeras Naciones” de América del Norte, específicamente Canadá, que como país invitado de honor del Festival Internacional Cervantino este año, ha marcado su presencia con un reconocimiento a sus raíces en las expresiones artísticas presentes. Una de las compañías canadienses participantes en el FIC es el Royal Winnipeg Ballet, reconocida en el mundo por su excelencia técnica y coreográfica, que en esta ocasión escenificó en el Auditorio del Estado la historia de una joven de ascendencia aborigen que, en el mundo moderno y ajeno a sus ancestros, fácilmente puede perder la conexión y el reconocimiento con su origen. “Going Home Star-Truth and reconciliation”, el montaje dirigido por André Lewis, es en realidad una danza testimonial que comienza con un grupo de hombres descendientes de las “Primeras Naciones” que realizan un ritual con percusiones e introducen a la serie coreográfica, “una historia verdadera que ha resonado en Norte, Centro y Sudamérica”. El Royal Winnipeg Ballet celebra sus 80 años y presenta en el Cervantino esta pieza escénica cuyo hilo conductor es la obra del escritor Joseph Boyden que trata de una joven atraída e inmersa en la vida urbana y sus tentaciones, todo lo que la aleja del recuerdo de sus orígenes, hasta que se encuentra con un joven indigente que la conduce por el redescubrimiento de la historia de sus antepasados y, por ende, de su propia historia. Boyden es un laureado escritor, guionista y ensayista nacido en Ontario que escribió una trilogía basada en la historia de “Primeras Naciones”, y como orador expone la situación de los indígenas y su salud mental, así como problemas ambientales de su país. En el 2014 aceptó la comisión del Royal Winnipeg Ballet para escribir la obra que se presenta este fin de semana en el Cervantino. “Going home star…” se estrenó ese año y recorrió todo Canadá. Pero el escritor ha sido también objeto de mucha polémica pues se ha cuestionado el desplazamiento que ha hecho de voces auténticas de las comunidades indígenas canadienses, y también se puso en duda su versión de que tiene ascendencia aborigen. En la sucesión de imágenes recreadas por el grupo de bailarinas y bailarines, aparecen el encuentro de los europeos con la población originaria; la imposición de las religiones de origen cristiano, a sangre y fuego, así como las escuelas a las que durante casi 100 años fueron llevados los hijos de las “Primeras Naciones” todavía a principios de los años noventa en Canadá, con el propósito de que rompieran los lazos con sus padres indígenas y aprendieran a fuerza otro idioma, otra religión, otras costumbres, otra historia. Eran las “Escuelas residenciales indígenas”, que, como lo revelan las voces que van asomándose entre las danzas, obligaban a niñas y niños aborígenes “a latigazos” a aprender palabras en otro idioma hasta que las pronunciaran correctamente, y el resultado fue una ruptura familiar, el distanciamiento entre padres e hijos, “se hacía para que ya no pudieran entenderse entre ellos”. Vestuario y escenografía muestran el impacto de esa violenta colonización en una joven de la actualidad, y van mirando hacia atrás para mostrar el avasallamiento cristiano, la explotación de los pueblos y territorios para llevar los tesoros a Europa, aunque con un final en el que el mestizaje y la reconciliación son simbolizadas de manera muy simplista por el triunfo del amor entre la joven de ascendencia indígena en el mundo urbano y el chamán.  

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