Arranca 'remate simbólico de bienes patrimoniales”
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En apoyo a la comunidad artística, la Asamblea por las Culturas de la Ciudad de México, No Vivimos del Aplauso y el Movimiento Colectivo por la Cultura y el Arte de México (Moccam), arrancaron el “remate simbólico de bienes patrimoniales”.
Las ventas más simbólicas hasta el momento son: “Pies de Cuauhtémoc” de la pintura “El suplicio de Cuauhtémoc”, de Leandro Izaguirre, por 500 pesos; AI. Antimonumento feminicidios, de Sofía Echeverri, por 500 pesos; Puerta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de Polo Castellanos, donde aparece un “coctel molotov”, por 400 pesos; La Primaria Amado Nervo, de Carla Rippey, por 400 pesos.
Están, además, la obra simbólica “Del Palacio de los Mil Soles al Palacio de los Rebotes”, de Esmeralda Ortiz Unceta, una crítica a un espacio cultural público administrado por Ocesa, y El Obelisco de Polanco, de Héctor de Anda, considerado un referente vehicular inútil.
Con lo recaudado se apoyará a tres instancias: el Banco de Alimentos de Jorge Panameño (Coyoacán), Banco de Alimentos Clavería 22 (Azcapotzalco) y el Banco de Alimentos Violeta 98 (Centro) de la Ciudad de México.
Los bienes patrimoniales a rematar se pueden ver en la web: https://asambleaporlasculturas.org
Los detalles se dieron a conocer en la minuta de una reunión virtual efectuada ayer, que dice: “La comunidad artística ha sido capaz de organizarse pese a las condiciones adversas en las que se encuentra México por el covid-19, con acciones que buscan apoyar a los compañeros y compañeras en situación de mayor precariedad”,
El sistema de cobro del “remate simbólico de bienes patrimoniales” es simple: se debe elegir la imagen, cada una de las cuales fluctúa entre 100 y 500 pesos. Se activa el botón donar, se abre un breve formulario para llenar, que llega a un equipo coordinador, y así el interesado puede realizar el pago.
“Lejos del objeto artístico, importan los recursos que se generen para surtir los bancos de alimentos. Con esta acción, el comprador está adquiriendo una obra de arte conceptual”.
Al comprar el bien simbólico se adquiere un certificado de reapropiación estética firmado por el artista, junto con la obra vía postal. De esta forma, el comprador pasa a ser propietario estético de un monumento simbólico.