Violencia intrafamiliar: Su relación con el ruido

jueves, 1 de marzo de 2007
Colima, Col , 2 de marzo (apro)- Considerado como un factor condicionante de la habitabilidad de las viviendas, el ruido puede aumentar las probabilidades de ocurrencia o la gravedad de las manifestaciones de violencia intrafamiliar, advierte la investigadora Ana Gabriela Magaña Ruelas, maestra en Arquitectura por la Universidad de Colima A través de un estudio del ambiente sonoro y su relación con casos de violencia doméstica, realizado en viviendas de las ciudades de Colima y Villa de Álvarez, Magaña llegó a la conclusión de que el efecto de la relación entre el ambiente y la conducta son recíprocos, es decir, que las personas influyen en el ambiente, mientras que el ambiente también influye en la conducta humana Tras preguntarse cuál es el nivel de ruido aceptable en relación al espacio donde se desarrollan los habitantes, Ana Gabriela Magaña planteó que la respuesta a preguntas de este tipo es importante para establecer criterios de diseño de las viviendas para garantizar un ambiente sonoro confortable y reducir los riesgos de estrés que favorezcan las conductas agresivas de sus habitantes De acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional Sobre Violencia Intrafamiliar en México, realizada en 2003 por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), 239 por ciento de las mujeres colimenses sufren algún tipo de violencia de parte de su pareja, por encima de la media nacional que es de 215 por ciento En lo que se refiere a violencia física, declararon sufrirla 105 por ciento de las mujeres encuestadas, mientras que el promedio nacional es de 98 A su vez, según la encuesta 106 por ciento de las mujeres de la entidad sufre violencia sexual, lo que coloca a Colima en el segundo lugar nacional, sólo después de Quintana Roo, que tiene 116 por ciento y el promedio nacional es de 7 por ciento En su investigación, Magaña Ruelas realizó monitoreos de ambiente sonoro en 11 viviendas, de las que cinco no tenían antecedentes de violencia doméstica y en las seis restantes sí se había presentado ese fenómeno Para determinar el ambiente sonoro de las viviendas muestra, se midieron y evaluaron los niveles de sonoridad a los que están expuestos los habitantes, tanto en el interior como en el exterior, los que permitieron predecir los efectos relacionados con la dosis de ruido recibida Con base en esto, la autora del estudio detectó que en las viviendas donde no existía violencia intrafamiliar el ambiente sonoro es ruidoso en 35 por ciento, mientras que en el resto de las casas el ruido es de hasta 65 por ciento Entre los efectos que provoca el ruido en los habitantes de las viviendas estudiadas, la molestia ocupa el primer lugar con 39 por ciento, la incomodidad 157, y la desconcentración y pérdida del sueño 137 por ciento cada uno Entre los resultados del estudio, los habitantes de las viviendas con violencia intrafamiliar perciben más ruido en un promedio de 40 a 60 por ciento más que quienes habitan viviendas donde no hay violencia doméstica "Se puede resumir que el ambiente sonoro del grupo control (donde no hay violencia) presenta características que lo hacen más habitable que el ambiente sonoro del grupo caso (donde sí hay violencia), que además de afectar el sistema auditivo de los habitantes, los individuos pueden sentir una diversidad de emociones negativas cuando son expuestos al ruido, haciéndolos sentirse insatisfechos, irritados, indefensos para dar solución al problema, ansiosos y agresivos", concluye

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