Clausuran el estadio Jalisco

martes, 16 de noviembre de 2010

GUADALAJRA, Jal., 16 de noviembre (apro).- Luego de los hechos de violencia ocurridos el pasado sábado 13 durante el partido Atlas-Tigres en el estadio Jalisco, que dejó un saldo de 15 heridos y 30  detenidos, el ayuntamiento de esta ciudad clausuró el inmueble.
              Hoy, integrantes de las barras de animación del Atlas acusaron a los elementos de Seguridad Pública de esta ciudad de haber incitado a la violencia durante el partido y haber agredido a gente inocente.
            “Contrario a lo que se dijo de manera tendenciosa en la televisión, fueron los policías los que provocaron a los aficionados y no al revés”, señala un comunicado emitido por “La Barra 51”, llamada así por el año en que Atlas consiguió su único campeonato.
            “La ineptitud y salvajismo de la policía de Guadalajara se hizo presente en el estadio Jalisco traducido en violencia desmedida contra gente inocente, que sólo hizo lo que  cualquiera: defenderse. Los cuerpos de seguridad acudieron de nuevo a su acostumbrado animalismo, apaleando inocentes, inclusive mujeres y niños; (propinaron), toletazos a la cara, a la  cabeza; (usaron), balas de goma, gases lacrimógenos y golpearon hasta familias enteras”, añade.
            Los problemas empezaron en el primer tiempo, cuando los policías intentaron despojar a algunos jóvenes de sus tambores; lo que generó una riña, en la que tres agentes resultaron lesionados. Furiosos, los policías regresaron con refuerzos, en el segundo tiempo, generándose una batalla campal.
            A pesar de lo afirmado por las barras de animación de Atlas, el ayuntamiento de Guadalajara, que encabeza Aristóteles Sandoval, clausuró el estadio Jalisco.
           En el comunicado, las barras atlistas afirmaron que los policías gritaban, entre otras cosas: “Aquí el único reglamente es la macana, pendejos”.
    Alejandro González, uno de los afectados en la batalla campal, dijo que los policías no sólo “perdieron la cabeza”, sino que mostraron su incapacidad para resolver situaciones de riesgo en eventos masivos.
    Añadió que la bronca parecía haber terminado al inicio del segundo tiempo. “Sin embargo, los policías regresaron y golpearon a macanazos a cuantos alcanzaron. La porra de Tigres no participó en la trifulca; que no digan que ese fue el motivo de la gresca; el problema fue entre la porra del Atlas y los policías”
     González dijo que los policías debieron haber esperado hasta el final del partido para detener sólo de los responsables. “A fin de cuentas, los integrantes de la barra del Atlas salen siempre media hora después, tiempo suficiente para identificarlos por medio de los vídeos y hacer que salieran en orden e ir separando a los conflictivos, ya en las puertas. Pero pagamos justos por pecadores”
            Señaló que afuera del estadio también se vivieron momentos de angustia, debido a que los policías “disparaban balas de plástico contra mujeres y niños”.
             “La Barra” 51 lamentó que los medios televisivos hayan satanizado a los aficionados y que por culpa del “manejo tendencioso” de la información, se haya castigado a gente inocente.