Reciben como héroes a los campeones del mundo

lunes, 12 de julio de 2010

MADRID, 12 de julio (apro).- Cientos de miles de aficionados recibieron hoy a los integrantes de la selección de España, que ayer conquistó la Copa del Mundo, al derrotar 1-0 a Holanda.
    En las principales avenidas de la ciudad, por donde se realizó el recorrido de la selección, había miles de aficionados que vestían camisetas rojas y motivos de la selección campeona del mundo.  
    Ante los tumultos, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón y la policía pidieron, a través de la televisión y la radio, que la gente evitara acercarse al lugar donde se realizó la celebración final: la explanada del puente del rey, a un lado del río Manzanares, cerca del Palacio Real.
    El periplo de la selección española se inició poco antes de las 15:00 horas, cuando aterrizó el avión en el aeropuerto de Barajas, con una bandera que ondeaban los pilotos y que decía: “Orgullosos de nuestra selección”.
    La primera imagen que difundieron los medios de todo el mundo fue la del capitán de la selección, Iker Casillas, con la copa en la mano, al lado del técnico Vicente del Bosque, al aparecer en la puerta del avión.
    Los reyes Juan Carlos y Sofía y los demás integrantes de la familia real recibieron a los jugadores en el Palacio Real, en la Plaza del Oriente.
          “Gracias por su ejemplo”, les dijo el rey Juan Carlos, quien rompió el protocolo, al abrazar a cada uno de los jugadores.
    Después, los seleccionados fueron recibidos, en el Palacio de la Moncloa, por el presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien destacó el juego “en equipo”, el “buen fútbol” y la “calidad humana” de Andrés Iniesta, quien tras anotar el gol del triunfo, recordó a su amigo Dani Jarque, quien falleció el año pasado.
    Uno de los momentos simbólicos se dio en La Moncloa, cuando Vicente Del Bosque compartió la celebración con su hijo Álvaro, un menor con síndrome de Down, cumpliendo una promesa que le había hecho. Los jugadores le entregaron la copa, la besó y la levantó. Después subió como uno más al autobús junto con su padre y los integrantes del equipo.
    En la reunión, Iniesta, un hombre tímido y de pocas palabras, bromeó, “Si lo sé, no marco el gol”, porque en varios de los actos oficiales le pidieron que tomara la palabra.
Rodríguez Zapatero posó ante los fotógrafos con la copa.
    Luego inició el recorrido de la selección en un turibús descubierto, rodeado de vehículos de la policía, que tuvo serios problemas para contener a los aficionados.
    La ciudad prácticamente se paralizó por la movilización de la gente, que algunos medios calificaron como histórica por el número de aficionados que salieron a las calles para vitorear a sus héroes.
    “Sí, sí, sí, la copa ya está aquí”, fue uno de los gritos de los miles de aficionados, jóvenes y familias completas. “Campeones”, gritaba la gente al paso del turibús.
    La comitiva inició su trayecto poco antes de las 20:00 horas por la avenida Princesa, siguió por la Gran Vía y Alcalá, para pasar por la fuente de Cibeles, en el Paseo del Prado. Luego siguió hasta la estación de ferrocarriles de Atocha y después por la zona de embajadores, la calle Bailén para regresar al Palacio Real y terminar el trayecto hasta la zona de la celebración final.
    Los jugadores fueron recibidos por más de 150 mil aficionados en el sitio de la celebración.