Vergara y las Chivas, en el penal de Puente Grande

martes, 19 de abril de 2011

GUADALAJARA, Jal., 19 de abril (apro).- El empresario Jorge Vergara Madrigal, su esposa Angélica Fuentes Téllez y todo el plantel de las Chivas de Guadalajara –cuerpo técnico y jugadores—convivieron hoy con internos del penal estatal de Puente Grande.
    Esta es la segunda ocasión en casi 30 años que las Chivas de Guadalajara pisan la cárcel; la primera ocasión fue en los años 80.
    La visita del Rebaño Sagrado a Puente Grande forma parte de las actividades extracancha que organiza el dueñod el club.
    Acompañaron a las Chivas, decenas de periodistas y el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Felipe Álvarez Cibrián.
    A las 11:00 horas, la comitiva llegó a Puente Grande; cada uno de los integrantes del club tuvieron que cumplir con las normas penitenciarias: se registraron en el libro de visitas, recibieron su ficha correspondiente y les sellaron las manos con tinta indeleble, como una medida de seguridad.
Como ya lo hizo a mediados de la década de los 80, el equipo de futbol más popular del país ingresó a Puente Grande para convivir con los internos y animarlos a vivir una vida de provecho dentro del penal y mejor en el futuro, cuando consigan su libertad.  
Vergara y su mujer ingresaron alrededor de las 11:00 horas; fueron recibidos por la selección de futbol de internos, con quienes se tomaron varias fotos.
Posteriormente, se dirigieron a las canchas que lucieron el pasto seco, nada que ver con la alfombra verde que luce el Omnilife. Los jugadores de las Chivas armaron un equipo y se enfrentaron al equipo local. El partido se dividió en dos tiempos de 20 minutos cada uno. José Luis Real, el técnico del equipo tapatío, fungió como árbitro.
Antes de la cascarita, el actual goleador las Chivas, Erick Torres, El Cubo, convivió algunos minutos con los integrantes de la selección del penal. Incluso, tuvo un gesto noble al regalar sus zapatos a un jugador del equipo local.
Los jugadores que no tuvieron actividad se dedicaron a calentar músculos, jugar al “torito” y trotar a lo largo y ancho de las dos canchas, desde donde fueron ovacionados por los internos recluidos en el centro penitenciario.
Sin embargo, no falto la voz discordante. A lo lejos, un reo vestido de amarillo gritó: “Viva el América”.
Al término de la cascarita, los 22 jugadores del primer equipo se dedicaron a dar autógrafos a los internos bajo un toldo especialmente acondicionado, y a repartir camisetas blancas con la inscripción “Juntos por la paz”. Esas playeras fueron las mismas que se repartieron el pasado domingo 10 en el estadio Omnilife, antes del juego contra el América.
Antes de emprender la retirada, Vergara hizo un ofrecimiento a las autoridades e internos del centro penitenciario de Puente Grande: poner pasto sintético a una de las dos canchas
El Güero Real ofreció a su vez entrada libre a internos de buen comportamiento cuando el equipo juegue de local.
Cuando ya todos partían, los aplausos; algunos internos les desearon buena suerte y buen viaje: “Que les vaya bien y regresen cuando quieran”, les dijeron.
Por lo pronto, el próximo compromiso de Chivas será contra el Cruz Azul, donde la calificación está en juego.

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