Obama deja Cuba con el sabor de la victoria… de Tampa Bay

martes, 22 de marzo de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Los Ray de Tampa Bay superaron cuatro carreras por una a la selección de Cuba, en el histórico juego en La Habana que selló el último acto en la isla del presidente estadunidense Barack Obama. El mandatario y su homólogo Raúl Castro compartieron la primera fila del emblemático estadio Latinoamericano de La Habana, en el primer juego de un equipo de las Grandes Ligas en territorio cubano desde 1999. La multitud estalló en una sonora ovación cuando ambos dirigentes ingresaron al inmueble, si bien el nombre que corearon fue el de su jefe: “¡Raúl!, ¡Raúl!..”, en el marco de la reanudación de las relaciones entre ambos países. Obama arribó al lugar con camisa blanca y lentes para el sol acompañado de su esposa Michelle y sus hijas Malia y Sasha. Previo al juego se guardó un minuto de silencio por los recientes atentados terroristas en Bruselas, Bélgica. James Loney se erigió en la figura del juego: conectó un cuadrangular e impulsó tres carreras sobre el otrora equipo dominante del beisbol amateur. Rudy Reyes disparó un jonrón en el noveno episodio para registrar la única carrera de los cubanos. Este fue el primer juego disputado por un equipo de Grandes Ligas en Cuba desde aquella visita de los Orioles de Baltimore, en 1999. De acuerdo con la Federación Cubana de Beisbol, el partido amistoso fue una muestra del interés por incrementar las relaciones mutuas y consolidar al deporte como intercambio del histórico vínculo entre ambas naciones. Por la tarde, Obama y su comitiva reanudaron su viaje con un vuelo con destino a Argentina.

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