Obligan a corredoras a doparse... a la inversa  

miércoles, 1 de mayo de 2019
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS) avaló la decisión de la Federación Internacional de Asociaciones de Atletismo (IAAF) para regular la participación de mujeres con Desarrollo Sexual Diferente (DSD): consideró que, efectivamente, son “discriminatorias”, pero “necesarias, razonables y proporcionadas” para preservar la integridad del atletismo femenino. Lo anterior significa que la velocista sudafricana Caster Semenya, y todas las mujeres cuyo organismo produzca más testosterona de la considerada normal para el género femenino, deberán medicarse para reducirla; si no, no se les permitirá competir en las pruebas como los 400 metros (incluidas las vallas) 800 y mil 500 metros, en las que, casualmente, las atletas africanas son las mejores. https://twitter.com/iaaforg/status/1123541804442427392 Una vez que conoció el fallo del TAS, la IAAF informó que las nuevas reglas de competencia entrarán en vigor el miércoles 8 de mayo. “Las atletas con DSD tienen una semana para reducir sus niveles de testosterona, así que les aconsejamos que comiencen el tratamiento de supresión lo antes posible para llegar a un nivel inferior a 5 nanomoles por litro. Las atletas que quieran competir en el Campeonato Mundial de Doha (27 de septiembre a 6 de octubre) deberán entregar una muestra de sangre con esos valores antes del 5 de mayo y mantenerlos así al menos seis meses”, informó la IAAF. Para reducir sus niveles de testosterona una persona debe someterse a tratamientos de estrógenos que generan variados, indeterminados, largos e indeseables efectos secundarios, aunque la IAAF los describe como el uso de anticonceptivos normales por vía oral. “La píldora será, así, la sustancia del dopaje inverso, una ayuda química para competir peor. Sin embargo, pese a las evidencias que hay de que la testosterona sintética es el dopaje favorito de las velocistas (100 y 200 metros) y las lanzadoras (martillo, disco jabalina), estas pruebas, de mayoría europea y norteamericana, no están incluidas en la prohibición”, publicó el diario El País. El laudo puede apelarse ante el Tribunal Federal Suizo, ya que el TAS, radicado en Lausana, se rige por la ley suiza, pero muy raras veces éste ha fallado en contra de una decisión del TAS. Caster Semenya, de 28 años y tres veces campeona del mundo y dos campeona olímpica, ha luchado durante nueve años en contra de las determinaciones de la IAAF. Incluso asociaciones de deportistas y de mujeres, y hasta la Asamblea de las Naciones Unidas, han denunciado que no se puede obligar a una mujer a medicarse (doparse) para competir y que, justamente, todas las atletas afectadas por la norma son africanas. Los reglamentos tratan de forma diferente a los hombres. A aquellos cuyos niveles de testosterona superan los que se considera normales se les permite someterse a exámenes que demuestren que es un asunto genético y se les concede permiso para competir sin ser sancionados. “A veces, la mejor reacción es no reaccionar”, tuiteó Semenya. Luego, en un comunicado, fijó su postura: “Siempre he sabido que la IAAF ha ido por mí con sus reglamentos. Durante una década la IAAF ha querido frenarme, pero eso en realidad me ha hecho más fuerte. La decisión del TAS no me detendrá. Me levantaré una vez más”. https://twitter.com/caster800m/status/1123531034048565248