El rescate bancario y la prensa española  

miércoles, 21 de junio de 2017
MADRID (apro).- El Banco de España dio a conocer el viernes 16 su Informe sobre la crisis financiera y bancaria de España, 2008-2014, donde anunció con absoluto desparpajo que de las ayudas que recibió la banca serán irrecuperables 60 mil 600 millones de euros, de los cuales casi 40 mil millones correrán a cargo de los bolsillos de los contribuyentes y alrededor de 21 mil millones los aportará el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). En un reciente informe el Tribunal de Cuentas calculaba que la pérdida sería de 60 mil 718 millones de euros, es decir, muy poca diferencia de la cifra aportada por el Banco de España. Esto supone que se perderá casi 80% del dinero invertido en sanear las Cajas de Ahorros (76 mil 410 millones de euros). Solamente Bankia recibió ayudas por más de 22 mil 400 millones de euros, en una operación que llevó al Estado en convertirse en accionista y hoy controla 65% del capital. También recibieron ayudas Catalunya Banc (12 mil millones); Banco de Valencia (cinco mil 498 millones); la Caja del Ahorro del Mediterráneo (CAM) (cinco mil 249 millones), que una vez saneados fueron comprados por BBVA, Caixabank y Sabadell. En la lista de entidades saneadas se incluye a la Caja Castilla La Mancha; Cajasur; Novacaixagalicia (a la que Rajoy sugirió comprar al empresario mexicano Carlos Slim), Unim o BMN. El informe del Banco de España busca limpiar su función como regulador del sistema bancario, ya que tuvo un papel que ha sido muy cuestionado, el cual será valorado por una Comisión de Investigación sobre el rescate que se iniciará en el Congreso de los Diputados español. La cifra no es menor, si se toma en cuenta que es más que los 56 mil millones que el Estado español ha destinado a Sanidad desde el año 2003. Con esta cifra se podría pagar la deuda de todos los ayuntamientos españoles y todavía sobrarían 10 mil millones de euros. O bien, se podría comprar dos veces todo el petróleo y el gas que España importa, si nos basamos en los datos que aporta la Agencia Tributaria a 2016. Con ello queda demostrado que el gobierno de Mariano Rajoy mintió sin sufrir la más mínima repercusión. Su ministro de Economía, Luis de Guindos, repitió en sede parlamentaria y en todos los foros que el rescate bancario no era tal, sino una línea de crédito del Banco Central Europeo y que no les costaría un solo euro a los españoles. “Me gustaría especificarlo muy claramente, aquí no hay un costo para los contribuyentes españoles”, decía Luis de Guindos, a quien nuevamente lo traiciona la maldita hemeroteca. Con la ayuda de eufemismos el gobierno nunca admitió que aquello fuera un rescate o una intervención comparable a la que sufrieron Irlanda, Grecia, Portugal o Chipre. La medida venía aparejada con una serie de exigencias en materia de reducción del déficit público y la supervisión externa de la economía española por los llamados “hombres de negro” de Bruselas. En plena crisis económica, las administraciones públicas redujeron el presupuesto de Educación en casi nueve mil millones de euros y a sanidad sufrió un recorte de 12 mil millones de euros. En cualquier otro país europeo, esto hubiera provocado la dimisión del ministro, pero en España no pasa nada, porque el presidente Rajoy tiene la piel muy gruesa y suele aguantar las críticas con el fin de sostener su gobierno, como si todo lo hubieran hecho bien. Lo que llamó la atención más es que la noticia y múltiples críticas abarrotaron las redes sociales y muchos medios digitales españoles destacaron la información y recordaban las palabras de De Guindos. Pero la información no fue suficientemente relevante para los principales medios de comunicación tradicionales de España, entiéndase los diarios El País, El Mundo, La Razón, ABC, La Vanguardia y El Periódico de Cataluña. Las portadas de estos medios el sábado 17 de junio, un día después de hacerse público el informe, prefirieron destacar el apoyo que Macron dio a Rajoy con el tema de Cataluña, que el Rey Felipe VI asistió a la corrida en la Plaza de Toros de Las Ventas y que la Reina de Inglaterra consoló a las víctimas del incendio en Londres. Tanto El País como La Razón destacaron en sus portadas informaciones críticas a la nueva dirección ejecutiva del socialista Pedro Sánchez, contra quien se muestran muy críticos. El País solo le dedicó un pequeño titular que llevaba a una nota a interiores con el titular: “El Banco de España defiende su gestión durante la crisis”. La Vanguardia de Cataluña también en portada solo decía: “El banco de España evita la autocrítica”. ABC: “El Banco de España cree que no se recuperarán 60 mil millones de ayudas a las cajas” y La Razón: “El Banco de España cierra en 60,000 millones el costo del rescate a la banca”. La explicación más sensata es que estos medios han modificado sus líneas editoriales con respecto a información de la banca, porque la mayoría de ellos tiene entre sus accionistas a sus bancos acreedores. Quien mejor ejemplifica esta presencia de financieros en la prensa es el Grupo Prisa, editora de El País, que en su consejo de accionistas tiene al banco británico HSBC con casi 8% del capital; el Banco Santander cuenta con 4% de acciones, porcentaje similar al de Caixabank (a su vez, accionista de Repsol, Abertis y Telefónica). Por cierto, Telefónica tiene una presencia en Prisa que oscila en 13%, además de la familia Polanco, que no llega a 20%; Amper Capital con 13%, el Grupo Herradura del mexicano Roberto Alcántara con 8% y Media Group International. Así es más fácil entender las líneas editoriales de los medios españoles al abordar temas como el rescate a la banca española.

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