Impuesto al refresco funciona, afirman; quieren aumentarlo

miércoles, 19 de octubre de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Contrario a lo que asevera la industria refresquera, el impuesto de 10 por ciento a las bebidas azucaradas sí funciona: según el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), las ventas de refrescos disminuyeron 6 por ciento en 2014, 8 por ciento en 2015 y 11.1 por ciento hasta el pasado mes de junio. La Alianza por la Salud Alimentaria (ASA), que hace campaña para incrementar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a los refrescos de 10 a 20 por ciento, recordó que los mexicanos consumen un promedio de 163 litros de bebidas azucaradas al año y que la ingesta de estas bebidas está vinculada con la epidemia de obesidad y diabetes que afecta a millones de ciudadanos. Insistió que los legisladores están por aprobar la Miscelánea Fiscal para el año entrante y el incremento del impuesto a los refrescos se encuentra a debate, aunque el gobierno federal aseveró en varias ocasiones que no habrá incremento de impuestos en 2017. En un informe técnico publicado el pasado martes 11, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugirió un impuesto de 20 por ciento a los refrescos para reducir el consumo de azúcares y, con ello, prevenir enfermedades crónicas no trasmisibles. La industria refresquera, por medio de la Asociación Nacional de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANRAC), niega que el impuesto reduzca el consumo de azucares y afirma que el IEPS afecta a los hogares más humildes, y el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) se pronunció en contra de cualquier incremento a los impuestos. El pasado domingo, el senador perredista Armando Ríos Piter presentó una iniciativa para incrementar el impuesto especial a refrescos a 2.5 pesos por litro.