Sudán: Tierra arrasada

lunes, 30 de agosto de 2004
México, D F (apro)- “El Gobierno de Sudán es responsable no sólo de los actos cometidos por sus fuerzas armadas regulares y por los funcionarios encargados del cumplimiento de la ley, también de la actuación de todas las fuerzas irregulares que patrocina y respalda”, afirma terminante el más reciente informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Durante meses la comunidad internacional otorgó a Sudán el beneficio de la duda cuando argumentaba que la destrucción de aldeas, las ejecuciones en masa, las hambrunas y el éxodo de más de un millón de refugiados eran producto de problemas interétnicos y de guerras tribales “La desertificación de grandes fajas de tierra había reducido las zonas en que los nómadas pueden hacer pastar a su ganado, induciéndoles a invadir las tierras de los agricultores más asentados”, decía el gobierno de Jartum La Organización de las Naciones Unidas (ONU) envió dos comisiones especiales a Sudán para averiguar la verdad Cada comisión elaboró un reporte: uno en mayo, otro en agosto Ambos documentos completan un compendio de atrocidades cometidas contra civiles y señalan claramente al Gobierno de Sudán como responsable de las peores violaciones a los derechos humanos, ejecutadas de manera constante e intencional y realizadas tanto de forma velada como abierta La complicidad “Janjaweed” significa “hombres endemoniados en camello” y son milicias paramilitares pagadas y entrenadas por el Gobierno de Sudán para eliminar físicamente a la los grupos independentistas del sur del país y, de paso, hacer una limpieza étnica, donde las tribus negras sudsaharianas tendrían que desaparecer Para este trabajo el ejército sudanés, y muy en especial los “Janjaweeds”, aplicaron la política de tierra arrasada La provincia de Darfur fue la más golpeada y sus habitantes han cruzado la frontera con Chad para refugiarse Chad, al igual que Sudán, es uno de los países más pobres del planeta Hasta el momento, la ONU, la Cruz Roja Internacional, Caritas, Misereor y Human Rights Watch, han contado un millón 200 mil personas en los campos de refugiados, quienes sobreviven en condiciones infrahumanas Diariamente mueren en promedio mil de ellos por causa del hambre y enfermedades, al tiempo que reciben los ataques de los “hombres endemoniados en camello”, que no han dejado de atacar, incluso en Chad El personal de la ONU viajó por todo Sudán e hizo cientos de entrevistas Su informe señala: “Muchas de las personas con quienes habló la misión, entre ellas funcionarios públicos de categoría superior, declararon que el gobierno había reclutado, suministrado uniformes y armado, apoyado y patrocinado a milicias La estrategia del gobierno parece haber sido, en efecto, tratar de llevar a cabo una guerra de guerrillas mediante el establecimiento de su propia fuerza guerrillera Varios funcionarios públicos comunicaron a la misión que el gobierno había pedido a las fuerzas que le eran leales en Darfur que le ayudaran a reprimir la rebelión; se pidió a esos grupos que coordinaran su actuación con los militares y que actuaran bajo su mando general “El comisionado de Kass, ciudad situada al sur de Darfur, describió a la misión cómo había integrado a los luchadores llamados “janjaweed” en sus fuerzas armadas regulares Varios otros funcionarios confirmaron que se había hecho un llamamiento general para enrolar a voluntarios en las fuerzas de defensa populares con el fin de apoyar al ejército regular Algunas tribus que ya tenían cierta animosidad contra las tribus de las que procedían los rebeldes, aparentemente, respondieron a este llamado “En un emplazamiento de desplazados internos, la misión entrevistó a varios individuos que se designaban a sí mismos como “fursan” (otro denominativo para los “janjaweed”) Iban vestidos con trajes de faena militares y montados a caballo Los “fursan” dijeron que eran todos árabes y que el gobierno les había armado y les pagaba Afirmaron que actuaban siguiendo las instrucciones del gobierno La misión se reunió con un grupo de 17 “fursan” en la comisaría de policía local Su número excedía al de los 13 policías presentes Estaban también mejor equipados que éstos, que no disponían de medios de comunicación ni de transporte En opinión de la misión, los policías estaban visiblemente intimidados por la presencia de los “fursan”” Human Rigths Watch (HRW), también elaboró un informe en el que afirma: “Los sucesivos gobiernos de Sudán, débiles políticamente, han utilizado milicias desde la independencia del país en 1956 El país es demasiado grande (casi del tamaño de México y de 23 millones de habitantes) para un ejército nacional Los servicios de seguridad no pueden controlar la totalidad del territorio Los “janjaweed” en su versión actual fueron formados por las agencias de seguridad que están bajo control del vicepresidente Alí Osman Muhamad Taha El ejército regular está muy satisfecho con ello “El gobierno fue sorprendido en abril de 2003 cuando un nuevo grupo rebelde, el Ejército de Liberación de Sudán (ELS), atacó el aeropuerto de El-Fasher en Darfur, donde destruyeron varios aviones El presidente Bashir se sintió humillado y abogó por la venganza Como en otros conflictos anteriores, por ejemplo en las montañas de Nuba a principios de la década pasada o en el Alto Nilo occidental en 2000, el gobierno recurrió a las milicias El ejército regular no era una opción para el gobierno de Jartum, pues la mayoría de los 90 mil soldados provenía de Darfur y Bashir Eso hacía que no confiara en ellos Creó así a los “janjaweed”” HRW asegura: “Armas y alimentos llegan en forma regular en helicópteros del gobierno al campo base del líder “janjaweed”, Musa Hilal, quien ahora reside en Jartum “Con tantos funcionarios de alto nivel involucrados y con la actual distribución de poder en Jartum es casi imposible neutralizar a los milicianos Darfur era una región inundada por armas, incluso antes de iniciarse el actual conflicto Un control de las armas parece una opción más realista que un desarme” Los sobrevivientes de los ataques de las milicias no se cansan de afirmar la complicidad y simbiosis entre el gobierno sudanés y las milicias árabes El reporte de la ONU dice a la letra: “Los refugiados en el Chad indicaron que los bombardeos iban invariablemente seguidos de asaltos terrestres de fuerzas militares, los “janjaweed” o combinaciones de ambos Iban vestidos con uniformes de color caqui y los entrevistados no podían distinguirlos de las fuerzas regulares, salvo por el hecho de que a menudo se desplazaban montados en caballos o camellos, mientras que los militares utilizaban transporte mecanizado “Por algunas descripciones, parece que los “janjaweed” eran mucho más activos en los ataques contra aldeas, y que los militares se destacaban más en los ataques contra ciudades y villas, pero la principal distinción operacional es, al parecer, que los militares eran bastante más activos en el norte y los “janjaweed” en el sur En general, los ataques consistían en la destrucción de bienes, a menudo por incendio, así como en la destrucción de suministros esenciales tales como la harina, el mijo y otros cultivos que, en ciertos casos, se daban al ganado como alimento Asimismo era bastante frecuente el robo de cabezas de ganado” Las violaciones El reporte continúa: “En el Chad (el personal de la ONU) se entrevistó con numerosos refugiados zaghawa y masaalit que describieron una modalidad de ataques que empezaban con bombardeos aéreos utilizando un avión militar Antonov Dijeron que las bombas (barriles como les llaman) se tiraban, a veces, sobre zonas concurridas como los mercados o los pozos comunales También los refugiados alegaron que eran objeto de esos ataques aéreos, a veces por helicópteros de combate, incluso cuando estaban huyendo Casi todas las personas entrevistadas por la misión informaron de que habían sido víctimas del saqueo de sus bienes Muchas comunicaron que habían visto prender fuego a sus hogares Otras muchas habían perdido todas sus posesiones “La violación y otras formas de abuso sexual por parte de los “janjaweed” fue ampliamente denunciada como una práctica continua La violación era a menudo múltiple, realizada por más de un hombre, e iba acompañada de graves violencias adicionales, entre ellas golpes con fusiles y latigazos Las violaciones, a menudo, parecían producirse mientras las víctimas estaban controladas, a menudo, a punta de pistola, y a veces en presencia de miembros de su familia” HRW lo corrobora: “En otros casos las han torturado para obligarlas a informar del paradero de sus esposos y de los hombres de su familia: les han aplastado la cara presionándoles las mejillas con sendos palos o les han arrancado las uñas También les han roto deliberadamente las piernas o los brazos para que no pudieran escapar Y se ha secuestrado y sometido a esclavitud sexual a niñas de tan sólo ocho años, a veces durante meses” La Cruz Roja agrega: “Debido a la vergüenza y el estigma asociados a la violación, las mujeres suelen ser reacias a informar de ella a los trabajadores médicos, lo que puede generar complicaciones de sus lesiones” El gobierno sudanés afirma que las violaciones son una mentira; y argumenta que no hay quejas registradas oficialmente La Cruz Roja Internacional y HRW afirman que no hay ninguna confianza en la policía o en las instancias oficiales; que ninguna mujer se atreve a levantar un acta en contra de los paramilitares Por otro lado, las mujeres violadas son rechazadas por la comunidad y cuando quedan embarazadas son excluidas por tener “hijos del enemigo” Eso explica el porqué hay tantos bebés abandonados en el desierto Los refugiados, afirman que los “janjaweed” y el Gobierno de Sudán tratan de desarraigar a las tribus de raza negra zaghawa, masaalit, dinka y fur, con el fin de quedarse con sus tierras más fértiles El segundo informe de la ONU, el de agosto, fue elaborado por la relatora de la ONU sobre Ejecuciones Extrajudiciales, Sumarias y Arbitrarias, Asma Jahangir Lo hizo por encargo de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU La abogada paquistaní dijo que las ejecuciones sumarias que están ocurriendo en Sudán, equivalen a crímenes contra la humanidad y afirma que la participación del gobierno en el asesinato de miles de personas está más allá de toda duda También responsabilizó de ellos a los “janjaweed”, que está bajo el mando directo de las fuerzas armadas del país En una conferencia de prensa en Jartum, Jahangir dejó a un lado la diplomacia y calificó a las ejecuciones en Sudán como “crímenes contra la humanidad” En tono severo afirmó: “La participación del gobierno en el asesinato de miles de personas está más allá de toda duda" Agregó: “Es un escándalo la actitud de la mayoría de los funcionarios del gobierno sudanés, que se niegan a reconocer la magnitud de la crisis humanitaria en Darfur” La ONU estima que la violencia en Darfur ha provocado la muerte de 50 mil personas Amnistía Internacional (AI) denunció que todos los sudaneses que se entrevistaron con los comisionados de la ONU están encarcelados Es una forma en que el gobierno sudanés presiona a su población para que no hable con extranjeros, ya sean médicos, periodistas o miembros de organizaciones humanitarias AI ha pedido al gobierno de Sudán que ponga en libertad, "de inmediato y sin condiciones", a todas las personas detenidas Entre los prisioneros destaca Abazer Ahmad Abu Al-Bashir, abogado de derechos humanos Fue detenido el 24 de julio en la ciudad de Nyala por agentes del Departamento de Información y Seguridad Nacional tras haber entregado al gobernador del estado de Darfur meridional una petición respaldada por los dirigentes de diversos grupos étnicos para poner fin al conflicto En Darfur occidental, cuatro dirigentes del grupo étnico masalit fueron detenidos el 17 de julio en el campo de Ardamata, en las inmediaciones de Al Jeneina, por advertir a los desplazados de sus comunidades que no regresaran hasta que pudieran hacerlo en condiciones de seguridad, y así mismo por hablar con extranjeros Los “janjaweed” siguen realizado incursiones en el Chad desde Darfur simplemente para robar ganado y hostigar o atacar a los refugiados Las fuerzas militares del Chad, respondieron con fuego, según el ministro de Comunicación, Mouckhtar Wawa Dahab, 69 “janjaweed” murieron en enfrentamientos con las tropas de Chad cerca de la aldea de Birak, a seis kilómetros hacia el interior de Chad La frontera está sembrada de municiones sin explotar y de minas, algunas de las cuales pueden verse perfectamente en el desierto Al tiempo que llegaba la ayuda internacional, los campamentos de refugiados (donde ya estallaron epidemias de malaria y hepatitis) fueron y siguen siendo atacados por la aviación sudanesa, seguidos por ataques de las milicias árabes El próximo 30 de agosto se vence el plazo de la ONU para que Sudán desarme a sus paramilitares HRW asegura “Jartum está integrando a todos sus paramilitares a las fuerzas de seguridad, en vez de desarmarlos; eso se traduce en concederles impunidad Los principales clanes que integran a los “janjaweed” son el Jalul, el Ereigat y el Mahariya de Musa Hilal Koert Lindjier, corresponsal de la cadena de televisión BBC en Nairobi cuenta una anécdota muy representativa: "En mayo vi al presidente sudanés Omar Al-Bashir en un acto junto a sus seguidores en Nyala, al sur de Darfur Allí saludó a los “janjaweed” con estas palabras: ‘Larga vida a los muyahidines’”

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