Acusan al Papa de encubrir a sacerdote pederasta de EU

jueves, 25 de marzo de 2010

MÉXICO, D.F., 25 de marzo (apro).- La prensa de Estados Unidos acusó hoy al Papa Benedicto XVI, entre otros jerarcas del Vaticano, de haber encubierto al sacerdote estadunidense Lawrence C. Murphy, a pesard e que éste cargaba consigo una acusación por haber abusado de 200 menores en una escuela de sordos de ese país.
La revelación hecha por el influyente diario The New York Times en su edición de este jueves coincidió con una singular manifestación en la Plaza de San Pedro, donde los ciudadanos estadunidenses Barbara Blaine, Peter Isley, John Pilmaier y Barbara Dorris, denunciaron los abusos sexuales cometidos por sacerdotes, incluido el de Murphy.
En respuesta a la nota publicada por el Times , el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombarda, afirmó que el prelado de la Arquidiócesis de Milwaukee no fue castigado porque cuando se conoció el caso ya habían pasado 20 años y el religioso estaba muy enfermo.
En declaraciones difundidas a la prensa, Lombarda recuerda el "terrible sufrimiento de las víctimas" y asegura que Murphy "violó la ley y, lo que es más importante, la confianza que sus víctimas habían puesto en él".
En su página web, The New York Times informó sobre el caso Murphy, para lo cual utilizó documentos que proceden de la causa judicial abierta contra el sacerdote, quien trabajó durante más de 20 años –entre 1950 y 1974– en una escuela para niños sordos de Wisconsin.
Según el rotativo, el entonces cardenal Joseph Ratzinger, quien era prefecto para la Congregación para la doctrina de la Fe, y otros responsables eclesiásticos, discutieron sobre la expulsión del cura, pero la prioridad mayor fue proteger a la Iglesia del escándalo.
No obstante, Lombarda afirmó que "la Congregación para la Doctrina de la Fe no fue informada del asunto hasta aproximadamente 20 años más tarde”.
A finales de los años 1990, después de que habían pasado más de dos décadas, se le presentó a la Congregación para la Doctrina de la Fe la pregunta de cómo tratar el caso Murphy canónicamente, dijo.
Y agregó que "la pregunta que se presentó a la Congregación no tenía relación con procedimiento civil alguno o con demandas judiciales contra el padre Murphy".
En tales casos, añadió, “el Código de Derecho canónico no prevé penas automáticas, pero recomienda que se haga un juicio considerando la mayor pena eclesiástica que es la expulsión de estado clerical".
Por ello, "visto que el Padre Murphy era anciano, su salud era precaria, vivía en aislamiento y no se habían producido nuevas acusaciones en los últimos 20 años, la Congregación para la Doctrina de la Fe tomó en consideración la restricción al padre Murphy de su ministerio y pidió que aceptase la responsabilidad de sus graves actos", expresó el portavoz del Vaticano, quien resaltó que el padre pederasta murió aproximadamente cuatro meses más tarde.
Y, mientras, cuatro víctimas de abusos sexuales por sacerdotes en Estados Unidos protestaron este jueves en la plaza de San Pedro de El Vaticano y acusaron al papa Benedicto XVI de ocultar estos casos cuando era cardenal, y exigieron que se conozca la verdad, que se acabe con el "secretismo"
Las cuatro víctimas –Barbara Blaine, portavoz y fundadora de la Red de Supervivientes de Personas Víctimas de Abusos por Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés), Peter Isley, John Pilmaier y Barbara Dorris– narraron las vejaciones sufridas y las secuelas que les han quedado, entre ellas el no poder entrar en una iglesia y no creer en nada, según denunciaron.
Además de sus testimonios, los afectados mostraron varias fotos de niños que fueron víctimas de abusos por parte de curas pederastas, así como pancartas en las que denunciaban, con fotos incluidas, que el actual Papa, cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ocultó algunos de esos casos, como el de Lawrence C. Murphy.