Europa: Caos aéreo

miércoles, 28 de abril de 2010

LONDRES, 28 de abril (apro).- El inusitado cierre durante seis días del espacio aéreo en el norte de Europa provocado por la enorme nube de ceniza volcánica proveniente de una falla tectónica en el sur de Islandia, generó el mayor caos aéreo en el Viejo Continente desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), y llevó a la Unión Europea (UE) a considerar necesario acelerar el proyecto de Cielo Único para la región.

El cierre del espacio aéreo europeo, que entre otros dejó varados en Londres a 445 estudiantes y 59 maestros mexicanos que se encontraban participando de la Olimpiada Británica del Idioma Inglés, tuvo un costo estimado en los mil 700 millones de dólares para las compañías aéreas, que ahora se encuentran enfrentadas con los gobiernos europeos por multimillonarios pagos de compensación.

Aunque la Agencia Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea (Eurocontrol) confirmaba el jueves 22 que llegaba la normalidad a la totalidad de los aeropuertos europeos, seguían las demoras y cancelaciones por el dolor de cabeza logístico para los operadores de torres de control.

Según Eurocontrol, desde el 15 de abril (cuando comenzó la prohibición para volar) fueron cancelados unos cien mil vuelos a raíz de la nube de cenizas volcánicas proveniente de Islandia, mientras la peor situación se registró el domingo 18, con el bloqueo de 79.8% de los viajes, con varios millones de pasajeros aéreos varados en distintos puntos del globo.

En tanto, la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) sostuvo que las compañías de aviación afrontaron un costo estimado en mil 700 millones de dólares, y advirtió que esa cifra podría aumentar con el correr de los días, cuando se tenga en claro los costos escondidos por gastos extra, manutención de pasajeros varados y mantenimiento de aviones.

 

“Cielo único”

 

La crisis "eclipsó al 11 de septiembre" de 2001, cuando se produjeron los atentados terroristas en Estados Unidos, según el director general de IATA, Giovanni Bisignani, para quien el cierre del aeroespacio europeo "fue una de las peores tragedias del sector" en materia comercial. La IATA reclama a los gobiernos europeos examinar los mecanismos para resarcir a las compañías por las pérdidas.

Para Helen Kearns, la portavoz del comisario europeo de Transportes, Sim Kallas, las decisiones ante el bloqueo de vuelos por la nube de cenizas volcánicas habrían sido "más rápidas" si la UE hubiese contado con una coordinación mayor, por lo cual se mostró a favor de acelerar el proyecto de Cielo Único.

Este proyecto prevé una gestión única del cielo europeo, incluso dejando a los Estados miembro el control del espacio aéreo, y su concreción puede evitar la fragmentación de las decisiones ante crisis como la que provocó la erupción del volcán islandés.

El plan Cielo Único Europeo tendrá además un impacto positivo en los costos de las compañías aéreas, que pueden ser reducidos hasta 50%.

La erupción del volcán Eyjafjalla perdió 80% de su intensidad hacia el jueves 22. Los sismólogos islandeses que vigilan la actividad del volcán manifestaron que la emisión de cenizas es "realmente insignificante", aunque continúa la erupción.

El vulcanólogo Henri Gaudru, consultor de la ONU, dijo el miércoles 21 en conferencia de prensa en Ginebra que las autoridades europeas reaccionaron de manera justa al decidir cerrar los espacios aéreos.

"En ausencia de hechos ciertos, lo único que se puede hacer es detener los vuelos", explicó Gaudru, presidente de la Sociedad Europea de Vulcanología. "No fue una reacción excesiva –agregó-- simplemente no tenemos informaciones suficientes sobre este tipo de nubes y no sabemos cuáles pueden ser sus consecuencias sobre los aviones que las atraviesan".

 

Mexicanos varados

 

El caos aéreo en Europa dejó varados a 445 estudiantes y 59 maestros mexicanos que asistieron a la Olimpiada Británica del Idioma Inglés en Londres.

Los alumnos pertenecían a un total de 32 colegios bilingües de los estados de Tamaulipas, Baja California, Jalisco, Tabasco y Nuevo León.

Según le confirmó a Apro una vocera de la Embajada de México en Londres, desde el momento que se supo que los niños no podían regresar a su país las autoridades diplomáticas “asistieron en todo lo que pudieron para que no faltara nada a los menores y a sus maestros”.

“Estuvieron en todo momento acompañados y contenidos por sus maestras, con asistencia de personal de la embajada y el consulado (mexicanos en Londres)”, agregó la portavoz.

El miércoles 21 de abril en un comunicado, la Cancillería informó que ante la reanudación de operaciones aéreas en el Reino Unido “los primeros mexicanos comenzaron a abordar sus vuelos”, mientras que personal diplomático realiza gestiones con líneas aéreas “para garantizar que los mexicanos puedan anticipar su regreso al país”.

También indicó que algunos menores recibieron medicinas gratuitas para atender padecimientos leves, como irritación en vías respiratorias.

La cancillería mexicana recibió solicitudes de asistencia de connacionales en Gran Bretaña, Ámsterdam, Frankfurt, Milán y París, y aseguró que ha dado apoyo económico para hospedaje, así como 25 dólares diarios para alimentación “bajo dos modalidades: préstamo con la firma de un pagaré, o sin recuperación en casos de personas que comprueben situación de insolvencia”.

 

Recriminaciones

 

Los altos costos por el cierre del espacio aéreo británico generaron fuertes recriminaciones entre la Autoridad de Aviación Civil (CAA) y varias compañías aéreas. 

La CAA rechazó categóricamente las acusaciones acerca de que tardó demasiado en levantar la prohibición para volar sobre el espacio británico, aunque muchas aerolíneas demandan ahora al gobierno millones de dólares en compensación.

La compañía aérea de bajo costo Ryanair dijo que no devolverá dinero a los pasajeros por costos extra como hoteles y transporte, incurridos como consecuencia de la prohibición.

Bajo las regulaciones actuales de la Unión Europea (UE), las aerolíneas deben cubrir ciertos costos de los pasajeros en caso de interrupción del servicio aéreo.

Mike Carrivick, director ejecutivo del Consejo de Representantes de Aerolíneas, que representa a más de 90 compañías aéreas, sostuvo el jueves 22 a la BBC que las reglas de la UE no incluyen situaciones como nubes de cenizas volcánicas.

El ministro de Transporte británico, Andrew Adonis, afirmó en una conferencia de prensa en Londres el miércoles último que la prohibición fue "tal vez demasiado cautelosa", pero agregó que los reguladores necesitaban tiempo para probar el impacto de la ceniza volcánica en los motores de los aviones.

"¿Por qué llevó seis días para que los reguladores llegaran a esa conclusión? La respuesta es que necesitaban realizar pruebas y registrar si había o no algún impacto por la ceniza", agregó.

En ese sentido, el director ejecutivo de la CAA, Andrew Haines, dijo que no se disculpa por el periodo de cierre del espacio aéreo, y sostuvo que cualquier investigación independiente apoyará esa posición.

La primera erupción del volcán se cree que comenzó el 20 de marzo pasado, a unos 8 kilómetros al este del cráter del volcán, en la región de Fimmvörðuháls, donde es muy popular la práctica del senderismo. La erupción se dio en una fisura volcánica, abierta en el flanco oriental del volcán, a unos mil metros de altitud, de entre 300 y 500 metros de largo y orientada en dirección noreste-suroeste. La lava pasó entre las capas de hielo de Eyjafjallajökull y Mýrdalsjökull.

Durante las primeras horas de la erupción, un pequeño flujo de lava se desplazó al noreste de la garganta a través de Hrunagil, cerca de la zona de riesgo de fusión de la capa de hielo del glaciar y provocó la inundación de las zonas bajas.

El pasado 14 de abril de 2010, tras una breve pausa, comenzó una nueva erupción, esta vez en el cráter superior, en el centro del glaciar, lo que causó el deshielo de éste y las consecuentes inundaciones en los ríos cercanos, provocando la evacuación de más de 800 personas.

Esta erupción fue de naturaleza explosiva, estimándose que fue entre diez y veinte veces superior a la anterior en Fimmvörðuháls. Dado que esta erupción se produjo bajo el hielo del glaciar, la lava expulsada sufrió un rápido enfriamiento, lo que provocó que se formaran pequeños fragmentos de vidrio que ascendieron dentro de la columna de ceniza, por lo que su presencia en las capas altas de la atmósfera fue muy peligrosa para los aviones.

La segunda erupción arrojó ceniza volcánica a la atmósfera, llegando a una altura de varios kilómetros y extendiéndose por un área de miles de kilómetros cuadrados, causando la interrupción del trafico aéreo en el noroeste de Europa desde el 15 de abril, el cierre de aeropuertos y el espacio aéreo sobre la mayor parte del norte de Europa, así como la cancelación de miles de vuelos.

El caos aéreo llegó en un muy mal momento para el sector de la aeronavegación comercial, que batalla desde hace meses una de las peores crisis económicas de la historia por la reciente debacle financiera internacional, el alza en los precios del combustible y una baja en la demanda de billetes, una suma que ha puesto ahora en jaque el futuro de la industria y su viabilidad comercial.

 

mav

-fin de texto-