Cede Zapatero a presiones y adelanta comicios

viernes, 29 de julio de 2011
MADRID (apro).-  El presidente de gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció hoy viernes el adelanto de las elecciones al 20 de noviembre, cuatro meses antes del fin de su mandato, que concluía en marzo del 2012. En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Zapatero justificó esta decisión con el fin de que el próximo gobierno tenga “plenas capacidades el 1 de enero”, y justificó el adelanto del calendario electoral para “proyectar certidumbre política y económica”. Zapatero anticipa así su salida del gobierno, desgastado políticamente por efecto de la fuerte crisis económica que empantanó los indicadores económicos de España, que sigue sufriendo un desempleo de casi 20%, que en el último mes bajó solo cuatro décimas. No obstante, Zapatero—que no termina su segundo período como lo vaticinaba hasta hace días— justificó que su anuncio se debe a que “se han sentado las bases para la recuperación”. Al hacer balance del semestre, en el que ha proclamado que el ejecutivo “ha cubierto en buena medida los objetivos que se fijó para la segunda parte de la legislatura”, dijo, “ha llegado el momento” de anunciar el calendario electoral. Consideró clave para llegar a este punto la aprobación definitiva de la reforma de las pensiones, pero aún así pidió un esfuerzo extraordinario a los grupos parlamentarios para que en septiembre se aprueben algunas leyes que siguen en trámite. El próximo 26 de septiembre, explicó, señalará oficialmente la convocatoria de los comicios. Aunque el presidente Zapatero tiene la facultad de convocar a un anticipo electoral, ha madurado la decisión tras hablar con el candidato socialista a la presidencia, Alfredo Pérez Rubalcaba, según él mismo lo corroboró. “Lo he consultado con todos los que tenía que consultar”, dijo. La prensa española destacaba que este es el séptimo adelanto electoral desde la Transición. El líder del opositor Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, aseguró después de conocerse la noticia, que el adelanto electoral es “una buena noticia”, porque es lo que demandan “la mayoría de los españoles”. Rajoy y su partido son los que más insistieron en exigir a Zapatero el adelanto de las elecciones. No obstante, las lecturas políticas en los corrillos de la política española plantean que la decisión de Zapatero se da en el momento en que hay indicios de una leve mejoría de las preferencias electorales para el candidato del PSOE. Pese a ello, Rajoy consideró que las elecciones serán el “impulso necesario” para salir de la crisis económica, porque en los votos está “el caudal de confianza que necesita España”. Dijo que el próximo gobierno tendrá una tarea “muy difícil” porque hay muchos problemas. En medios de comunicación surgió la polémica por la coincidencia en la fecha elegida por Zapatero para el desarrollo de las elecciones, el 20 de noviembre, que coincide con el aniversario de la muerte del dictador Francisco Franco, cuya legado sigue siendo motivo de polémica en este país. El presidente del gobierno explicó que la fecha elegida es “como otra cualquiera”. Pese a ello, argumentó, responde a que durante el mes de septiembre van a aprobarse algunas leyes de reforma que están en la fase final de su tramitación Al argumentar, Zapatero recordó que la tarea prioritaria de su gabinete ha sido precisamente la recuperación del empleo y de la economía, para garantizar la estabilidad financiera. Zapatero adelantó que tras abandonar La Moncloa regresará a su ciudad natal, León. Unas horas después del anuncio, en la sede del PSOE compareció el candidato Alfredo Pérez Rubalcaba dijo, “empezamos este proceso electoral convencidos de que vamos a ser capaces de recuperar la confianza de una mayoría de ciudadanos para construir una España distinta y mejor”. En su opinión, sus objetivos electorales son “ambiciosos pero realistas”, como son la creación de empleo, lograr una economía sana y competitiva, reforzar la igualdad de oportunidades e introducir reformas democráticas en la política, que es una demanda social, y con la que se interpreta un guiño a las demandas del movimiento 15-M. Según Rubalcaba, él nunca pidió a Zapatero un adelanto electoral y consideró que la decisión del presidente de gobierno fue “pensando en los intereses de España”.

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