Se destapa el gobernador de Texas para la presidencia de EU

sábado, 13 de agosto de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- El gobernador de Texas, Rick Perry, presentó este sábado su candidatura a las primarias republicanas en un acto electoral en Carolina del Sur, con un discurso patriótico y particularmente duro contra el presidente Barack Obama. Perry criticó lo que calificó de derrotismo de la Casa Blanca, y prometió devolverle a Estados Unidos la seguridad y el orgullo que, según él, ha perdido en esta legislatura. Todavía quedan seis meses para las primeras votaciones formales, pero el campo republicano se va definiendo mientras los candidatos se apresuran a hacer campaña en Iowa, el primer estado en celebrar primarias y considerado determinante para decidir qué candidaturas son sólidas. Perry citó a Ronald Reagan y Abraham Lincoln, prometió drásticos recortes de impuestos y advirtió a los enemigos de Norteamérica (sin nombrarles expresamente) que los derrotará. "Yo no acepto el camino en el que está América", dijo Perry. "Porque para que esta nación renazca, necesitará a un presidente renovado. Es la hora de que América vuelva a entrar en funcionamiento... Por eso anuncio que, con el permiso de mi familia, me presento como candidato a la presidencia". En julio pasado, Perry, de 61 años, que sucedió a George W. Bush en el gobierno de Texas en el 2000, llamó al expresidente. Le comentó que estaba pensando en presentarse a las primarias republicanas, dado el estado de la economía en EU. "Adelante. Hazlo. Persigue ese sueño antes de que sea demasiado tarde", le dijo Bush. Fue, según fuentes de la campaña de Perry, el último empujón que llevó al gobernador a anunciar su candidatura, irrumpiendo con fuerza en las primarias republicanas. Con su anuncio, Perry irrumpe en la carrera por la nominación republicana con vistas a las elecciones presidenciales de noviembre de 2012. Los sondeos apuntan a que el gobernador goza de un apoyo parecido al del hasta ahora favorito, el exgobernador de Massachussets, Mitt Romney, y podría perjudicar las aspiraciones de otro miembro del Tea Party, Michele Bachmann.