Revés a Obama: Senado tira su propuesta sobre control de armas

miércoles, 17 de abril de 2013
WASHINGTON (apro).- En lo que se considera una gran derrota política para el presidente Barack Obama, el Senado frenó el avance del proyecto de ley para establecer como obligatoria la revisión de los antecedentes penales de compradores de armas potenciales. “Es un día muy vergonzoso para Washington”, dijo Obama sobre la decisión del Senado de bloquear la legislación que se consideraba de sentido común, después de la masacre de 20 niños y seis adultos en Newtown, Connecticut, el 14 de diciembre anterior. En el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca y acompañado del vicepresidente Joe Biden, de la exlegisladora Gabby Giffords (víctima de un ataque con arma de fuego) y de familiares de algunos de los niños asesinados en Newtown, Obama advirtió a los legisladores que su rechazo a la propuesta tendrá consecuencias electorales para quienes optaron por bloquearla. “Si este Congreso rechaza escuchar al pueblo estadunidense y aprobar una legislación de sentido común sobre las armas, entonces el verdadero impacto tendrá que venir de parte de los votantes”, alertó el presidente Obama, quien no pudo ocultar su molestia y frustración por lo ocurrido en el Capitolio. En una votación que terminó con 54 votos a favor y 46 en contra, la Cámara de Senadores determinó anular el proceso legislativo del proyecto de ley que pedía hacer obligatorio a escala nacional la revisión de antecedentes penales de cualquier persona que pretendiera comprar un arma de fuego en armerías, Internet o durante exhibiciones o ferias de arsenales. Según varios sondeos realizados a escala nacional, 90% de los estadunidenses respalda esta iniciativa como mecanismo para reducir la violencia con armas de fuego y masacres como la de Newtown, Aurora y Columbine, Colorado. “Para cambiar las actitudes políticas de Washington, el pueblo estadunidense necesita actuar de una manera más apasionada en esto”, acotó Obama. Aunque sufrió esta fuerte derrota política, tomando en cuenta el intenso cabildeo que había realizado en el Congreso, Obama adelantó que no se dará por vencido e insistirá en la Cámara de Senadores o en la de Representantes para que se vuelva a canalizar un proyecto de ley en este sentido. La determinación del Senado dejó en claro que aun en el Partido Demócrata, que Obama se supone tiene a su favor por pertenecer a él, hay una clara división sobre el tema de las armas de fuego. Por regla política, la legislación sobre los antecedentes penales de compradores potenciales de armas de fuego requería de por lo menos 60 votos de los cien del Senado para seguir su curso legislativo y concluir con la votación en el pleno. “Bloquearon unas reformas de sentido común, pese a que las familias de las víctimas de la violencia con armas de fuego observaban desde la galería del Senado el proceso de votación”, matizó el presidente Obama, quien mostró un rostro desencajado por la derrota que sufrió en la Cámara alta. Pese a que prometió que seguirá trabajando para la consideración de un nuevo proyecto de ley en este sentido, Obama no definió cuál será la estrategia a seguir ni los tiempos para ello. Enseguida, Obama acusó a los grupos defensores de la venta y uso de armas de haber distorsionado los argumentos que se sustentaban en la legislación. “Por las reglas distorsionadas en el Senado, una minoría pudo bloquear el avance de la legislación”, se trata del cabildeo de los que favorecen la venta de las armas y sus aliados, quienes de manera voraz mintieron a la población sobre el contenido del proyecto de ley”, acusó el presidente estadunidense.

Comentarios