En accidentada ceremonia, Maduro rinde protesta como presidente de Venezuela

viernes, 19 de abril de 2013
MÉXICO, D.F. (apro).- Bajo el peso de la sombra del finado mandatario Hugo Chávez, los reclamos de la oposición, que exige una auditoría electoral, y una accidentada ceremonia, Nicolás Maduro Moros rindió protesta este viernes como presidente de Venezuela para el periodo 2013-2019. Maduro juró a las 13:00 horas local en una ceremonia realizada en la Asamblea Nacional (AN), con la presencia de 17 jefes de Estado y de Gobierno y que no estuvo desprovista de incidentes. Justo cuando iba a pronunciar su discurso, un hombre que vestía camisa roja y pantalón negro logró colarse hasta la tribuna y arrebatarle el micrófono al presidente electo. "¡Nicolás, me llamo Yohendri, ayúdame, por favor!", alcanzó a gritar el hombre antes de que el presidente de la AN, Diosdado Cabello, y personal de seguridad lo detuvieran. La imagen de las cámaras de la televisión estatal que transmitían la ceremonia en cadena nacional cortaron de inmediato su señal, y metieron otra del exterior de la Asamblea, donde decenas de seguidores del chavismo seguían el acto protocolar. Unos segundos después volvió la imagen a la tribuna donde, apenas sobrepuesto, Maduro afirmó: "¡Ha fallado la seguridad, absolutamente!". "Me pudieron haber dado un tiro aquí", reclamó y sostuvo que "un compañero por muchos planteamientos que pueda traer objetivamente, cualquier ciudadano tiene que entender que este es un evento que tiene sus reglas y debe ser respetado". Ya superado el percance, señaló que después conversará "con este muchacho" que "quién sabe qué desesperación trae". Enseguida Maduro pidió la bendición y protección de Dios, de Cristo redentor, de los libertadores y del mandatario Hugo Chávez para ejercer el cargo. El ahora presidente llamó a todos los venezolanos “sin distinción” a construir “una patria incluyente de todos y todas”, sin embargo, no omitió las críticas hacia la oposición, cuyos representantes en la AN, por cierto, no estuvieron presentes en la ceremonia. Flanqueado por un cuadro de Simón Bolívar y otro de Hugo Chávez, en los que se leía “¡Hasta la victoria siempre, Comandante!”, Maduro dijo que sabía los efectos que las elecciones pasadas tendrían en el país. "Nosotros dijimos que esto iba a ocurrir, no fue que nos sorprendió, aunque uno siempre se sorprende, los factores opuestos al chavismo no iban a reconocer los resultados", señaló. A ellos les dijo: "No es un problema de brecha, reconocemos a los 7 millones que votaron por un candidato distinto, los queremos, pero los llamamos a que no se dejen inocular tanto odio". Según Maduro Moros, el chavismo, las instituciones y la Fuerza Armada están “tan fuertes y tan unidos” que ello ha permitido que en los últimos días el gobierno haya “derrotado este escenario de violencia”. El heredero de Chávez afirmó que los opositores hicieron una “campaña bipolar”. Por un lado, refirió, “se disfrazaron de Chávez para engañar” y por el otro lanzaron una “campaña brutal xenófoba” contra el pueblo cubano. “Dicen que Cuba es un país imperialista y que está saqueando a Venezuela, ¿quién puede creer eso?, de una isla víctima de acoso y bloqueo por parte del Imperio", defendió. La oposición, añadió, es incapaz de entender que las relaciones entre Cuba y Venezuela han estado regidas por la hermandad. "Somos un solo pueblo", subrayó. "Es (la oposición) un núcleo con ideología fascista, pero que se disfraza, tiene intenciones sumamente perversas contra nuestro pueblo y los del Continente", sentenció Maduro. Siguió con los descalificativos: "Racismo social, xenofobia, son los componentes (de la ideología opositora) y hay que desinfectar la sociedad de esos antivalores, de los sentimientos que provocaron la violencia del lunes 15 de abril" y que, dijo, no quedará impune. Pese a esta postura, Maduro prometió realizar un "diálogo de a pie" con sus adversarios. "Vengan conmigo, el hijo de Chávez, a hacer patria para sus hijos y los míos. Sólo nosotros somos los que garantizamos la paz de este país. Estoy dispuesto a conversar hasta con el diablo", finalizó. A la toma de juramentación llegó con el respaldo de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que esta madrugada emitió un comunicado en el que lo reconoció como presidente e incluyó un llamado a respetar los resultados oficiales emanados del Consejo Nacional Electoral (CNE). La ceremonia se llevó a cabo justo el día en que se cumplen 203 años de la Independencia de Venezuela. Asistieron 61 delegaciones de países 17 de ellas encabezadas por jefes de Estado y de gobierno, entre ellos el presidente de Cuba, Raúl Castro; la de Argentina, Cristina Fernández; de Bolivia, Evo Morales; de Brasil, Dilma Rousseff; de Uruguay, José Mujica, y de Irán, Mahmud Ahmadineyad. Las impugnaciones Para el líder y excandidato presidencial de la oposición, Henrique Capriles, también hubo celebración pero a propósito de los 203 años de Independencia de Venezuela que, dijo, "celebraremos con música", y por la auditoría a 46% de los votos que aún no han sido revisados. Sobre la toma de protesta de Maduro, acotó que "este gobierno es un ‘mientras tanto'. Vienen tiempos buenos pronto". La noche del jueves el CNE ordenó ampliar la auditoría de verificación ciudadana sobre el 46% restante de las cajas electorales que no fueron verificadas el domingo 14, día de los comicios presidenciales. Luego de conocer el hecho, Capriles explicó que el 46% anunciado corresponde a 12 mil cajas, aproximadamente. "En esos 12 mil cajas están los problemas" que, dijo, probarán que él triunfo en la elección. Los opositores han mostrado su descontento con la elección de Maduro haciendo sonar sus cacerolas puntualmente a las 20:00 locales en los últimos días. Según las cifras del CNE, Maduro ganó las elecciones del domingo por sólo 265 mil votos de diferencia frente a Capriles, lo que desató una crisis política entre el oficialismo y la oposición, hecho que generó enfrentamientos que han dejado hasta el momento ocho muertos.

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