Denuncia el Papa el "horror" de las guerras y se pronuncia en contra del aborto

lunes, 13 de enero de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- El Papa Francisco denunció este lunes el "horror" de las guerras, criticó el aborto, pidió mayor respeto para los migrantes y reprobó la explotación del medio ambiente y la persecución hacia los católicos en Asia, África y el Medio Oriente. En su análisis de crisis mundiales presentado a los diplomáticos acreditados ante la Santa Sede, Francisco hizo un duro repaso de los actuales conflictos y problemas sociales del planeta y el sufrimiento que causan. Sobre el aborto, el máximo jerarca de la Iglesia católica dijo que se trata de una evidencia de la "cultura del desecho", que se deshace de la comida igual que de la gente. Esa mentalidad, subrayó, es una amenaza a la paz mundial. Pero no sólo la comida, sino también los seres humanos, a menudo son considerados innecesarios, puntualizó. "No podemos ser indiferentes ante aquellos que sufren hambre, especialmente los niños, cuando pensamos en cuánta comida se desperdicia todos los días en muchas partes del mundo inmersas en lo que a menudo he llamado 'cultura del desecho''', señaló Francisco. Esa cultura también afecta a los niños no nacidos, agregó. "Por ejemplo, es espantoso pensar que hay niños víctimas del aborto, quienes nunca verán la luz del día, o los que son utilizados como soldados, violentados o asesinados en los conflictos armados, o hechos objeto de la trata de personas". El Papa subrayó "el aumento del número de las familias divididas y desgarradas" por diferentes factores, y entre ellos "las difíciles condiciones en las que muchas de ellas se ven obligadas a vivir, hasta el punto de faltarles los mismos medios de subsistencia" Ante ello, pidió "políticas adecuadas que sostengan, favorezcan y consoliden la familia", pero también recordó la importancia de la aportación de los ancianos y de los jóvenes para la "esperanza de la humanidad". "Hay que invertir en los jóvenes, con iniciativas adecuadas que les ayuden a encontrar trabajo y a fundar un hogar", instó Jorge Bergoglio. Lamentó, asimismo, la muerte de aquellos que migraron en busca de mejores condiciones de vida, como los latinoamericanos que tratan de llegar a Estados Unidos y los africanos que buscan llegar a Europa. Y demandó a la comunidad internacional hacer más para acabar con los conflictos en lugares como Siria, Mali, Corea del Norte y Sudán del Sur. Entre los deseos de Francisco para este año, su primer pensamiento fue que acabe el conflicto en Siria, por tanto, anheló que la Conferencia Ginebra 2, convocada para el próximo miércoles 22, "marque el comienzo del deseado camino de pacificación". "Animo además a todos a facilitar y garantizar, de la mejor manera posible, la necesaria y urgente asistencia a gran parte de la población, sin olvidar el encomiable esfuerzo de aquellos países, sobre todo el Líbano y Jordania, que con generosidad han acogido en sus territorios a numerosos prófugos sirios", dijo. El Papa expresó su preocupación por "las dificultades políticas en Líbano" y pidió la "colaboración entre las diversas partes de la sociedad civil y las fuerzas políticas". "En cualquier lugar, el camino para resolver los problemas abiertos ha de ser la diplomacia", agregó. Respecto de las negociaciones entre israelíes y palestinos, deseó que las partes asuman "decisiones valientes para encontrar una solución justa y duradera a un conflicto cuyo fin se muestra cada vez más necesario y urgente". El Papa también se mostró preocupado por "el éxodo de los cristianos de Oriente Medio y del norte de África" y por los "actos de intolerancia, por no decir de verdadera y propia persecución" que sufren en mucho países. Con motivo del 50 aniversario de las relaciones diplomáticas con la República de Corea, el pontífice imploró "la reconciliación de toda la península, con el deseo de que, por el bien de todo el pueblo coreano, las partes interesadas no se cansen de buscar puntos de encuentro y posibles soluciones". Otra "herida a la paz" de la que habló el pontífice fue la "ávida explotación de los recursos ambientales". "Si bien la naturaleza está a nuestra disposición, con frecuencia no la respetamos, no la consideramos un don gratuito que tenemos que cuidar y poner al servicio de los hermanos, también de las generaciones futuras", dijo. Y ante ello recordó "un dicho popular" que dice: "Dios perdona siempre, nosotros perdonamos algunas veces, la naturaleza –la creación–, cuando viene maltratada, no perdona nunca".

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