EU anuncia que trabajará "muy cercano" con Irak

lunes, 23 de junio de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Ante la rápida expansión territorial del Estado Islámico de Irak y del Levante (EIIL) en Irak, que durante el pasado fin de semana conquistó cuatro ciudades en la provincia de Anbar en el occidente del país, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, urgió hoy a los líderes iraquíes a formar pronto un nuevo gobierno de unión nacional y anunció el incremento de la ayuda militar de Estados Unidos al gobierno iraquí. “Irak se enfrenta a una amenaza existencial”, sentenció Kerry durante una conferencia de prensa, al precisar que el futuro del país “depende de la habilidad de los líderes a juntarse y unirse contra EIIL; no dentro de un mes, ni dentro de una semana, sino ahora”. El funcionario estadunidense subrayó que, aún cuando Estados Unidos llama a la formación de un nuevo gobierno, “no elige ningún líder” ya que esta tarea incumbe a los iraquíes. Sin embargo, sentenció: “Si el presidente de Estados Unidos toma una decisión que tenga algo que ver con EIIL a raíz de la emergencia, no significará que apoye al primer ministro existente, ni a una secta más que otra”. Las relaciones entre Estados Unidos y el Primer Ministro iraquí, Nuri al Maliki, empeoraron desde que su gobierno adoptó una política sectaria al llegar al poder, el 20 de mayo de 2006. El gobierno de Maliki provocó el descontento entre los sunitas, los kurdos y parte de los chiítas al reprimir los movimientos de contestación pacíficos de la minoría sunita –cuya comunidad representa 35% de la población iraquí— y agravó las divisiones políticas en el país al beneficiar a la mayoría chiíta. El propio jefe político chiíta, Muqtada al-Sadr, acusó a al-Maliki de haberse convertido en “nuevo Sadam (Husein)” y “nuevo dictador”, mientras que, según la AFP, los líderes religiosos chiítas denuncian su política sectaria. El Primer Ministro de Irak, Nuri al-Maliki, convocó el pasado martes 17 de junio a varios líderes sunitas de Bagdad, entre ellos, a integrantes de la poderosa familia al-Nujaifis, originaria de Mosul. Al terminar la reunión y a raíz de un encuentro con diplomáticos estadounidenses según The Lebanon Wire, los al-Nujaífis llamaron a formar un ejército sunita para contrarrestar el EIIL. Oposición iraní El pasado jueves, el presidente estadounidense Barack Obama anunció que Estados Unidos “incrementó de manera significativa sus recursos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento con el fin de obtener una mejor idea de lo que ocurre en Irak”, con respecto a las actividades del EIIL. John Kerry informó que Estados Unidos trabajará de forma “muy, muy cercana a Irak”, a través de la implementación de centros de operaciones conjuntas, el abastecimiento regular de municiones y consejeros militares para formar las unidades de elite iraquíes. “Irak es un socio estratégico de Estados Unidos, con el cual compartimos los intereses de contrarrestar la plaga del terrorismo y de mantener estabilidad en los mercados globales de energía”, declaró Kerry, al añadir que por lo anterior “existe la necesidad urgente que las fuerzas de seguridad de Irak sean bien equipadas, bien suplidas y bien entrenadas”. El Ayatolah iraní Alí Jamenei –de obediencia chíita—advirtió hoy que Irak no necesita ninguna intervención extranjera. De acuerdo con Reuters, Irán mandó al general Qassem Suleimani en Bagdad para coordinar la defensa de la capital. Alí Jamenei abundó que “desde que los Estados Unidos se encuentra inconforme con el gobierno de Irak, pretende llevar sus seguidores ciegos al poder”. El líder iraní anunció ayer que varios países “alimentan el terrorismo con sus petrodólares”, en referencia a los estados del Golfo Arábico. EIIL avanza El grupo del EIIL controla casi la mitad norte y occidente del territorio iraquí, en una franja de más de 300 kilómetros que atraviesa la frontera con Siria. A lo largo de sus conquistas, EIIL llegó a la puerta de Jordania, uno de los aliados de Estados Unidos en la región, asevera Reuters. Según un reporte que publicó hoy la compañía de análisis geopolítica estadounidense Stratfor, los combatientes del EIIL y sus aliados de las tribus sunitas inconformes con el gobierno atacaron a la provincia de Anbar, en el occidente del país, según métodos guerrilleros: “rápidos y concentrados”, hostigaron a los gobiernos débiles de Rutba, Rawah, Anah y las ciudades fronterizas de Qaim, al-Walid –con Siria-- y Trebil –con Jordania. Al apoderarse de las fronteras de la provincia de Anbar con Siria y Jordania, los rebeldes cortan las rutas terrestres de abastecimiento de Bagdad e impiden el comercio con Jordania. El gobierno iraquí retiró las tropas de Anbar y las reunió en la ciudad de Samarra, ubicada a 125 kilómetros al norte de Bagadad, en la orilla del río Tigris, donde 50 mil soldados preparan el contraataque hacia el norte, según Stratfor. Sin embargo, al abandonar la provincia de Anbar, el gobierno iraquí dejó solamente dos mil soldados para controlar la presa hidroeléctrica de Hadita, ubicada en río Éufrates. “Al tomar el control de la presa, los rebeldes podrían perturbar la red eléctrica y provocar inundaciones”, advierte Stratfor. Niños como soldados Según un reporte que publicó hoy la organización Human Rights Watch (HRW), el EIIL –junto con las demás facciones rebeldes que combaten en Siria--, emplea a niños como soldados. El informe titulado “Tal vez vivimos, tal vez morimos”, plantea que en la guerra civil siria, una de las causas de la insurrección en Irak, el EIIL enfocó de forma agresiva su reclutamiento hacia niños y adolescentes, “proveyéndoles lecturas (religiosas) y enseñanzas gratuitas, incluyendo el entrenamiento militar y del manejo de armas”. Los niños reciben un sueldo dos veces inferior al de los adultos: entre 40 y 135 dólares, contra más de 200 dólares que ganan los adultos. El EIIL utiliza a los menores como guardias o espías, pero también como combatientes, tiradores de elite y hasta de bombas humanas, reveló el documento. Según Human Rights Watch, los niños entran al Yihad a raíz de unas pláticas sostenidas con miembros del EIIL en los campos de refugiados, o al ver su destino y su situación financiera destruidos por la guerra civil. “Cuando el EIIL entró en mi ciudad… me gustó su traje (negro), se movían como una manada. Tenían muchas armas. Entonces hablé con ellos y decidí ir a entrenarme a un campo”, reveló Raed, de 17 años, a los miembros de HRW.

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