Gana el "no" en Escocia y renuncia el primer ministro

viernes, 19 de septiembre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- En Escocia, el rechazo a la independencia del país venció con 55.3% de los votos durante el referéndum que se llevó a cabo el jueves 18. Este resultado superó las estimaciones y las encuestas, por lo que el líder del Partido Nacional Escocés y primer ministro del país, Alex Salmond, adelantó su renuncia esta misma tarde. Según el diario británico The Guardian, el “no” reunió poco más de 2 millones de votos, con lo que superó el “sí” por 384 mil sufragios. Los jóvenes de entre 16 y 17 años votaron de forma masiva para la independencia, mientras que las personas mayores renovaron su apoyo a la corona, revelaron las encuestas. La tasa de participación se elevó a 84.5%, la mayor cifra en la historia del Reino Unido desde la instauración del sufragio universal, en 1918. La reina Elizabet II publicó una carta en la que se expresó por primera vez sobre el tema de Escocia desde el inicio de las campañas para la consulta, hace dos años. “Para muchos en Escocia y en otras partes habrán sentimientos fuertes y emociones contrastadas, entre las familias, los amigos y los vecinos”, escribió la monarca para añadir que “así es la naturaleza de nuestra robusta democracia”. Al conocer los resultados definitivos, a las siete de la mañana, el primer ministro británico David Cameron calificó de “clara” la victoria del “no” y anunció una reforma constitucional. “No pueden existir disputas ni segunda vuelta, escuchemos la voluntad del pueblo escocés”, declaró. Enseguida informó que en los próximos días explicará la modalidad de la devolución de nuevos poderes a las entidades administrativas escocesas. El líder del Partido del Trabajo, Ed Miliband, reiteró por su parte el compromiso de “otorgar mayores poderes a un Parlamento escocés más fuerte”, propuesta que anunciaron los tres partidos tradicionales de Gran Bretaña a dos días del escrutinio para convencer a los electores indecisos. Sin embargo, Cameron no mencionó la “formula Barnett”, una cláusula particular a Escocia que obliga el Reino Unido a dedicar mayores recursos públicos por persona a los escoceses que al resto de la población del Reino Unido. Estos últimos días, el conservador recibió olas de críticas de su propio campo, así como del ultraderechista Ukip, liderado por Nigel Farage, sobre las concesiones que prometió a Escocia. El líder del Partido Conservador William Hague declaró hoy que sería “inconcebible” seguir con la habilidad que tienen los diputados escoceses de votar en el Parlamento británico sobre leyes inglesas, y aseveró que la “formula Barnett” podría “perder relevancia” con el paso del tiempo. El alcalde de Londres y rival conservador de Cameron también criticó la promesa del premier de mantener la formula Barnett, que calificó de “algo insensata”. Los mandos de la Unión Europea (UE), como el presidente del Parlamento, Martin Shultz, señalaron su “alivio” por la victoria del “no”, y todos se sucedieron en felicitar a los escoceses. Según Reuters, un alto funcionario de la UE, Karen de Grucht, se felicitó de la victoria del “no”, ya que una separación de Escocia hubiera sido un “cataclismo”, al incentivar los separatismos en Europa. Cataluña en la lista Mucho más hacia el sur, en Cataluña, el Parlamento adoptó una ley sobre las consultas populares que permitirá al partido independentista Convergencia y Unión organizar un referéndum sobre el destino de la provincia en España, que previó para el próximo 9 de noviembre. El jueves 11 de septiembre, durante una mega marcha en Barcelona, el líder independentista Arturo Mas preguntó: “Si una nación como Escocia tiene el derecho a decidir su futuro, ¿Por qué la Cataluña no?”. Según una encuesta publicada este día, 80% de los catalanes se declaran a favor de la consulta. Sin embargo, el gobierno conservador de Mariano Rajoy se opone a una consulta, que considera anticonstitucional. Según la prensa ibérica, aquél podría convocar a una reunión excepcional de sus ministros este sábado para contraatacar la ley catalana. El pasado miércoles, el conservador Rajoy lanzó una señal alarmista sobre la posible separación de Escocia. Declaró que “la secesión sería una catástrofe y llevaría a un proceso de balcanización”. El recurso del referéndum en el Reino Unido, que autorizó David Cameron hace dos años, galvanizó a los catalanes, quienes plantearon sus exigencias con más firmeza para llevar a cabo una consulta popular. Ayer, algunos diputados catalanes, vascos y galicianos expresaron en el Parlamento de Madrid su “celosía” ante los escoceses y urgieron al gobierno español a “seguir el ejemplo de David Cameron” y autorizar las consultas de autodeterminación. En una publicación de Twitter, Rajoy escribió por la mañana: “Estamos muy contentos que Escocia se quede con nosotros”.

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